X

“Los que gobiernan Corrientes hace 16 años creen que la provincia es de ellos”

En diálogo con Letra P, el candidato a gobernador criticó a Colombi, habló del avance del narcotráfico en la provincia, la interna del peronismo y el rol de CFK. "Creo en las renovaciones", dijo.
Por 10/09/2017 10:13 AM

(Corrientes, enviada especial). Hacía menos de un año que había vuelto de Pekín a su Corrientes natal convertido en el único argentino que había logrado conseguir cuatro medallas olímpicas en la historia. A los 37 años, Carlos Mauricio Espínola ostentaba dos preseas de plata y dos de bronce, obtenidas en Atlanta, Sidney, Atenas y en la capital china, y había convertido al windsurf en un tema de interés para los correntinos, que lo recibieron en todas sus regresos con una enorme fiesta popular. La bienvenida contó, según la oportunidad, con la presencia del gobernador. Fueron Ricardo Colombi, en 2004, y su primo Arturo Colombi, en 2008, los encargados de homenajear al deportista en nombre de su pueblo. Un año después de esa última incursión olímpica, “Camau”, como lo conocen todos, anunciaba su salto a la política.

“La decisión de meterme en política es porque quiero un cambio para Corrientes, siento la necesidad de una renovación y de que nos involucremos con otra visión", decía Espínola en abril de 2009, cuando anunciaba su candidatura a intendente de la capital provincial. Había tomado la decisión alentado por Daniel Scioli, a quien conocía del mundo del deporte. Cuando decidió aceptar el ofrecimiento del peronismo local llevaba tiempo recorriendo la provincia con la Fundación Camau, que trabajaba para promover la integración de chicos y jóvenes a través de actividades recreativas y deportivas.

Fue un triunfo ajustado. El 13 de septiembre de 2009, Espínola ganó la intendencia de Corrientes frente al candidato de los Colombi, el radical Eduardo Tassano. “Nadie pensaba que podía ganar”, reconoce ahora “Camau” en diálogo con Letra P en la sala de reuniones del primer piso del local partidario ubicado en la avenida 3 de Abril, en la capital correntina, comando de la campaña de su segunda carrera por la gobernación. “Siempre estuve golpeando puertas, buscando beneficios para Corrientes. Lógicamente que me han tomado como ejemplo de alguien que se involucró en la política para dar respuesta a la gente – dice sobre la relación que forjó en ese tiempo con Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner-. Me han apoyado en muchos proyectos que he presentado. Y lo mismo voy a hacer ahora si soy gobernador. A  cualquier gobierno le voy a ir a golpear la puerta”, insiste el correntino.  

"Si algo me caracterizó siempre es tener diálogo abierto con todos los sectores y escuchar a todos, porque escuchar a todos los sectores hace a tener contacto con la realidad. Quienes gobiernan hace 16 años se olvidaron de eso y creen que la provincia es de ellos"

Tras aquella primera victoria, Espínola volvió a someterse a las urnas en cuatro años después, como candidato a gobernador. Perdió frente a Ricardo Colombi 50,78 a 45,93 por ciento. Eugenio “Nito” Artaza también participó de esa elección, aunque cosechó apenas el 2,98. En 2015, Camau logró una victoria aplastante frente al candidato del frente ECO+Cambiemos Pedro Braillard Poccard, a quien le sacó 21 puntos de diferencia en la elección para senador nacional. 

“No bajo los brazos. Me interesa cambiarle la calidad de vida a los correntinos”, dice sentado en el sillón ubicado delante de un organigrama completo del gobierno provincial, a un mes de las elecciones en las que volverá a pelear por la medalla que le falta, la de gobernador. Esta vez, será con Artaza como compañero de fórmula, como parte del frente Podemos Más, un espacio amplio que incluye al peronismo en sus distintas expresiones – desde La Cámpora hasta vertientes más conservadoras- y un acuerdo con el Frente Renovador y algunos radicales desencantados, que se anunció una semana después de las PASO nacionales. Su rival será Gustavo Valdés, ex ministro de Seguridad de la provincia y hombre leal al gobernador Ricardo Colombi.

Medido en todas sus palabras, prudente y conciliador, Espínola habló con Letra P sobre la elección del 8 de octubre, cuando intentará terminar con 16 años de gobierno radical, los desafíos en la gestión de Corrientes y el debate interno del peronismo, donde tiene el apoyo contundente de la liga de gobernadores que brega por la renovación post kirchnerista. "Creo en los procesos y en las renovaciones", dice sobre el papel de Cristina Fernández de Kirchner. 

 

BIO. Nació en Corrientes el 5 de octubre 1971. Desde chico se interesó por el deporte náutico y la navegación. Se dedicó al windsurf, deporte con el que logró dos medallas de plata y dos de bronce en los Juegos Olímpicos, representando a la Argentina. Su popularidad y éxito en el deporte lo llevaron a dar el paso hacia la política. De la mano de Daniel Scioli, a quien conoce del mundo del deporte, en 2009 aceptó la oferta del peronismo correntino y se presentó como candidato a intendente de Corrientes. Se impuso frente a Eduardo Tassano, con poco más del 34 por ciento de los votos. Cuatro años después compitió por la gobernación. Perdió frente a Ricardo Colombi, por una diferencia de cinco puntos. El resultado fue 50,78 a 45,93. En 2014 fue designado secretario de Deportes del gobierno de Cristina Kirchner. Al año siguiente se presentó como candidato a senador y obtuvo el 53 por ciento de los votos, 21 puntos más que su rival en las urnas, Pedro Braillard Poccard  (ECO+Cambiemos).
 

 

-Compitió con Nito Artaza por la gobernación hace cuatro años, en una elección muy polarizada, que se definió entre usted y Colombi. También fueron en espacios diferentes en 2015. ¿Cómo definieron su alianza para 2017?

-Es cierto que la elección 2013 fue muy polarizada. Nito hizo una muy buena elección en 2015 y lo mismo el Frente Renovador en las PASO de este año. Pero no pasa por cuántos votos tiene cada uno. En estos cuatro años fuimos unificando criterios en las propuestas. Pensamos en cómo sacar adelante Corrientes y cómo generar una propuesta que posibilite la alternancia en la provincia. Por eso armamos un gran frente amplio, para convocar a la mayoría de los correntinos a construir desde la visión de la nueva política. La sociedad le pide a la política que termine con las peleas y divisiones, que mire los problemas que tiene y digo cómo resolverlos.

-¿En qué temas coinciden?

- Corrientes viene gobernada hace 16 años por un mismo modelo. Y somos la provincia con los peores índices del país: de pobreza, de indigencia, deserción escolar, mortalidad infantil, falta de trabajo en el sector privado. Con Nito tenemos una excelente relación personal, de amistad y confianza. Y pensamos que no podía ser que, teniendo una misma mirada, fuéramos en espacios separados. Tenemos que estar unidos para resolver lo que nos preocupa, que son los problemas de los correntinos.

-Dentro del frente están todos los sectores del peronismo: La Cámpora, vertientes de izquierda, el Frente Renovador, algunos radicales, la Ucedé. ¿Cómo se hace para compatibilizar todo ese espectro en caso de llegar al gobierno?

-Creo que es un ejemplo de compromiso de todos los sectores políticos que estamos unidos por la realidad de lo que pasa en Corrientes. Y también eso hace a un equilibrio de gobernabilidad hacia el futuro, al contrario de lo que dice el oficialismo. Si algo me caracterizó siempre es tener diálogo abierto con todos los sectores y escuchar a todos, porque escuchar a todos los sectores hace a tener contacto con la realidad. Quienes gobiernan hace 16 años se olvidaron de eso y creen que la provincia es de ellos.

-En esa amplitud ideológica debe haber un acuerdo sobre cuál debe ser el rol del Estado.

-Es muy simple. El Estado debe estar al servicio de la sociedad, equilibrar, regular y buscar todos los caminos para que a la gente le vaya mejor. Desde el sector privado que quiere invertir hasta la gente que no tiene recursos pero tiene fuerza y ganas para salir adelante y que el Estado tiene la obligación de atender, de darle herramientas para crecer. Yo creo en la política desde el desarrollo y el crecimiento, con igualdad de oportunidades para todos.

 

Espínola recibió a Letra P en el comando de campaña de Podemos Más, en Corrientes (Foto: Hugo Zamora)

-El gobernador Colombi señala que su candidato, Gustavo Valdés, podría gobernar mejor porque está en sintonía con el Gobierno nacional.

-Durante estos 16 años, Colombi estuvo con Fernando De la Rúa, después con el kirchnerismo, se peleó y se volvió a hacer kirchnerista cuando le convino y ahora está con (Mauricio) Macri. Cuando le convenga se va a volver a pelear porque lo que menos le importa es tener una relación real, que plantee una planificación de cómo vamos a sacar adelante Corrientes. Lo que quiere es que siga siendo una provincia con índices bajos, y que la sociedad tenga dependencia del Estado. Hace 16 años que gobiernan generando temores y miedos en la sociedad. Pero la gente se cansó, es un ciclo agotado.

 

Hay gobernadores del PJ que tienen muchas más obras que Corrientes. Eso hace a la capacidad de gestión de quienes gobiernan y de su equipo de trabajo. Creo que la política es mucho más simple a veces que lo que la misma política genera

 

-¿Cree que puede calar en Corrientes la idea de cambio que a nivel nacional planteó Macri?

-La verdad es que cuando Macri viene a Corrientes y habla de la transparencia se lo ve muy incómodo al gobernador. Corrientes necesita un cambio de visión, de la manera de hacer política, que haya respeto, diálogo. Ellos no generan propuestas, no cuentan cuáles son los problemas que tiene la provincia y que la gente sufre todos los días. No hablan del narcotráfico, que creció en los últimos 16 años. Y Colombi pone a dedo un candidato al que va a seguir manejando, que fue ministro de Seguridad de Corrientes mientras crecía el narcotráfico.  

-¿Ese crecimiento del narcotráfico es responsabilidad del Gobierno provincial o nacional?

-Siempre venden que la culpa es del Gobierno nacional pero es responsabilidad de ellos, es su inoperancia. Esa es nuestra diferencia, nosotros nos hacemos cargo de los problemas. El que me entregó un municipio quebrado y fundido fue alguien del espacio de Colombi – Carlos Vignolo, ahora responsable del Plan Belgrano –, y yo lo saqué adelante, lo recuperé, hice obras de infraestructura, planifiqué la ciudad, mejoré los salarios. No me puse a echarle la culpa a nadie. Me hice cargo y lo resolví. Y lo mismo voy a hacer como gobernador. Por supuesto que el narcotráfico es un delito federal pero se puede luchar con las herramientas que tiene Corrientes.

 

Espínola y Artaza formaron una alianza para enfrentar a ECO+Cambiemos.  

-¿Por ejemplo?

-Por ejemplo, Corrientes no está adherida a la ley de narcomenudeo, que es una herramienta para actuar con nuestras fuerzas y nuestra justicia provincial. Nosotros vamos a presentar un plan para equipar y formar a nuestra policía provincial para que pueda actuar de manera legal en temas de narcotráfico y luego convocar a las fuerzas federales para que sigan con el procedimiento, como corresponde. Pero nosotros como provincia tenemos que actuar.

-¿Cómo imagina una relación entre un eventual gobierno suyo y el Gobierno nacional?

-Excelente, con diálogo. Como hace cualquier gobernador que va y defiende los intereses de su provincia. Necesitamos encontrar los caminos para que cada provincia aporte ideas y proyectos para crecer regionalmente. Eso va a hacer que al país le vaya mejor. Yo no creo en la política buscando ser destructivo hacia quienes gobiernan. Voy a buscar diálogo y caminos para defender los intereses de mi provincia. De hecho, hay gobernadores del PJ que tienen muchas más obras que Corrientes. Eso hace a la capacidad de gestión de quienes gobiernan y de su equipo de trabajo. Creo que la política es mucho más simple a veces que lo que la misma política genera. En la medida en que uno encuentre el diálogo y la posibilidad de consensuar en beneficio de la gente, es mucho más simple de lo que la gente piensa. Creo que hay un enorme desafío, una situación económica que afecta a muchos argentinos. Tenemos que darle a la gente para que recupere su capacidad adquisitiva.

"No hablan del narcotráfico, que creció en los últimos 16 años. Y Colombi pone a dedo un candidato al que va a seguir manejando y que fue ministro de Seguridad de Corrientes mientras crecía el narcotráfico."  

-¿Eso tiene que ver con la política nacional?

- Hay un conjunto de cuestiones. La política nacional ha afectado, hay un proceso de ajuste. Pero Corrientes tiene un potencial enorme en materia de industrialización y en 16 años en Corrientes no se invirtió nunca en eso. Se le ha dado financiamiento para obras de infraestructura que no se hicieron. Tenemos una mortalidad infantil altísima, un nivel de deserción escolar alto, somos una de las provincias con menor nivel de inversión en el sector privado. ¿Eso es culpa del Gobierno nacional? No, es culpa del Gobierno provincial que no ejecuta o no lleva adelante un plan de gobierno como corresponde. Está en los correntinos determinar qué provincia queremos, si seguimos siendo una provincia que depende de los recursos del Estado o motorizamos los mecanismos para que el sector privado invierta y nosotros podamos generar valor agregado.

-Dentro del peronismo también hay diferencias respecto de la relación que se debe mantener con el Gobierno nacional. ¿Cómo conviven esas posturas dentro del espacio?

-Es muy importante ir generando alternancias dentro de los mismos partidos. A mí me ahora me toca la responsabilidad de conducir los destinos de mi provincia y convocar a todos.

-Esa misma tensión está dentro del bloque del PJ-FPV en el Senado, del que usted forma parte.

-Sí, hay muchas diferencias, pero también hay respeto por las posiciones de cada uno y el bloque sigue unido, estamos todos juntos y seguramente en la próxima etapa va a haber un desafío, de plantear el camino y de qué manera se va a manejar el bloque. El presidente del bloque, Miguel Pichetto, ha tenido la capacidad siempre de escuchar a todos y tener manejos muy razonables dentro de lo que es un bloque mayoritario, que ha encontrado el equilibrio para dar gobernabilidad.

 

 

-La discusión para 2019 en el peronismo es qué lugar debe ocupar Cristina.

-Faltan dos años para eso. De acá a ese momento hay mucha responsabilidad, hay que sacar el egoísmo de los diferentes sectores y generar una alternativa para la sociedad. Yo creo en los procesos y las renovaciones. Como gobernador impulsaría la reforma de la Constitución de Corrientes pero no como pretendía el gobernador, para quedarse eternamente en el poder. Creo que deberían ser solo dos períodos como gobernador y que nunca más ocupe un cargo en Corrientes.

"Hay que sacar el egoísmo de los diferentes sectores y generar una alternativa para la sociedad. Yo creo en los procesos y las renovaciones"

-¿Imagina a la liga de gobernadores definiendo al nuevo candidato del peronismo?

-La liga de gobernadores hoy busca unidad de trabajo para resolver los problemas cotidianos y para temas como el Fondo del Conurbano.

-¿Qué posición tiene sobre ese debate?

-Es una gran preocupación para los gobernadores. Para mí lo ideal sería que la provincia de Buenos Aires reciba el Fondo del Conurbano sin que eso afecte los recursos de las provincias, porque eso generaría un desequilibrio enorme. Y otro tema que preocupa en términos de federalismo es que la gran mayoría de las obras se están ejecutando en la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad. Las provincias del interior necesitan desarrollarse y crecer. Yo puedo implementar políticas públicas para tratar de que la provincia crezca, pero si la política del Gobierno nacional es recortar a través del Fondo del Conurbano a las provincias, es un problema.

“Los que gobiernan Corrientes hace 16 años creen que la provincia es de ellos”

En diálogo con Letra P, el candidato a gobernador criticó a Colombi, habló del avance del narcotráfico en la provincia, la interna del peronismo y el rol de CFK. "Creo en las renovaciones", dijo.  

(Corrientes, enviada especial). Hacía menos de un año que había vuelto de Pekín a su Corrientes natal convertido en el único argentino que había logrado conseguir cuatro medallas olímpicas en la historia. A los 37 años, Carlos Mauricio Espínola ostentaba dos preseas de plata y dos de bronce, obtenidas en Atlanta, Sidney, Atenas y en la capital china, y había convertido al windsurf en un tema de interés para los correntinos, que lo recibieron en todas sus regresos con una enorme fiesta popular. La bienvenida contó, según la oportunidad, con la presencia del gobernador. Fueron Ricardo Colombi, en 2004, y su primo Arturo Colombi, en 2008, los encargados de homenajear al deportista en nombre de su pueblo. Un año después de esa última incursión olímpica, “Camau”, como lo conocen todos, anunciaba su salto a la política.

“La decisión de meterme en política es porque quiero un cambio para Corrientes, siento la necesidad de una renovación y de que nos involucremos con otra visión", decía Espínola en abril de 2009, cuando anunciaba su candidatura a intendente de la capital provincial. Había tomado la decisión alentado por Daniel Scioli, a quien conocía del mundo del deporte. Cuando decidió aceptar el ofrecimiento del peronismo local llevaba tiempo recorriendo la provincia con la Fundación Camau, que trabajaba para promover la integración de chicos y jóvenes a través de actividades recreativas y deportivas.

Fue un triunfo ajustado. El 13 de septiembre de 2009, Espínola ganó la intendencia de Corrientes frente al candidato de los Colombi, el radical Eduardo Tassano. “Nadie pensaba que podía ganar”, reconoce ahora “Camau” en diálogo con Letra P en la sala de reuniones del primer piso del local partidario ubicado en la avenida 3 de Abril, en la capital correntina, comando de la campaña de su segunda carrera por la gobernación. “Siempre estuve golpeando puertas, buscando beneficios para Corrientes. Lógicamente que me han tomado como ejemplo de alguien que se involucró en la política para dar respuesta a la gente – dice sobre la relación que forjó en ese tiempo con Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner-. Me han apoyado en muchos proyectos que he presentado. Y lo mismo voy a hacer ahora si soy gobernador. A  cualquier gobierno le voy a ir a golpear la puerta”, insiste el correntino.  

"Si algo me caracterizó siempre es tener diálogo abierto con todos los sectores y escuchar a todos, porque escuchar a todos los sectores hace a tener contacto con la realidad. Quienes gobiernan hace 16 años se olvidaron de eso y creen que la provincia es de ellos"

Tras aquella primera victoria, Espínola volvió a someterse a las urnas en cuatro años después, como candidato a gobernador. Perdió frente a Ricardo Colombi 50,78 a 45,93 por ciento. Eugenio “Nito” Artaza también participó de esa elección, aunque cosechó apenas el 2,98. En 2015, Camau logró una victoria aplastante frente al candidato del frente ECO+Cambiemos Pedro Braillard Poccard, a quien le sacó 21 puntos de diferencia en la elección para senador nacional. 

“No bajo los brazos. Me interesa cambiarle la calidad de vida a los correntinos”, dice sentado en el sillón ubicado delante de un organigrama completo del gobierno provincial, a un mes de las elecciones en las que volverá a pelear por la medalla que le falta, la de gobernador. Esta vez, será con Artaza como compañero de fórmula, como parte del frente Podemos Más, un espacio amplio que incluye al peronismo en sus distintas expresiones – desde La Cámpora hasta vertientes más conservadoras- y un acuerdo con el Frente Renovador y algunos radicales desencantados, que se anunció una semana después de las PASO nacionales. Su rival será Gustavo Valdés, ex ministro de Seguridad de la provincia y hombre leal al gobernador Ricardo Colombi.

Medido en todas sus palabras, prudente y conciliador, Espínola habló con Letra P sobre la elección del 8 de octubre, cuando intentará terminar con 16 años de gobierno radical, los desafíos en la gestión de Corrientes y el debate interno del peronismo, donde tiene el apoyo contundente de la liga de gobernadores que brega por la renovación post kirchnerista. "Creo en los procesos y en las renovaciones", dice sobre el papel de Cristina Fernández de Kirchner. 

 

BIO. Nació en Corrientes el 5 de octubre 1971. Desde chico se interesó por el deporte náutico y la navegación. Se dedicó al windsurf, deporte con el que logró dos medallas de plata y dos de bronce en los Juegos Olímpicos, representando a la Argentina. Su popularidad y éxito en el deporte lo llevaron a dar el paso hacia la política. De la mano de Daniel Scioli, a quien conoce del mundo del deporte, en 2009 aceptó la oferta del peronismo correntino y se presentó como candidato a intendente de Corrientes. Se impuso frente a Eduardo Tassano, con poco más del 34 por ciento de los votos. Cuatro años después compitió por la gobernación. Perdió frente a Ricardo Colombi, por una diferencia de cinco puntos. El resultado fue 50,78 a 45,93. En 2014 fue designado secretario de Deportes del gobierno de Cristina Kirchner. Al año siguiente se presentó como candidato a senador y obtuvo el 53 por ciento de los votos, 21 puntos más que su rival en las urnas, Pedro Braillard Poccard  (ECO+Cambiemos).
 

 

-Compitió con Nito Artaza por la gobernación hace cuatro años, en una elección muy polarizada, que se definió entre usted y Colombi. También fueron en espacios diferentes en 2015. ¿Cómo definieron su alianza para 2017?

-Es cierto que la elección 2013 fue muy polarizada. Nito hizo una muy buena elección en 2015 y lo mismo el Frente Renovador en las PASO de este año. Pero no pasa por cuántos votos tiene cada uno. En estos cuatro años fuimos unificando criterios en las propuestas. Pensamos en cómo sacar adelante Corrientes y cómo generar una propuesta que posibilite la alternancia en la provincia. Por eso armamos un gran frente amplio, para convocar a la mayoría de los correntinos a construir desde la visión de la nueva política. La sociedad le pide a la política que termine con las peleas y divisiones, que mire los problemas que tiene y digo cómo resolverlos.

-¿En qué temas coinciden?

- Corrientes viene gobernada hace 16 años por un mismo modelo. Y somos la provincia con los peores índices del país: de pobreza, de indigencia, deserción escolar, mortalidad infantil, falta de trabajo en el sector privado. Con Nito tenemos una excelente relación personal, de amistad y confianza. Y pensamos que no podía ser que, teniendo una misma mirada, fuéramos en espacios separados. Tenemos que estar unidos para resolver lo que nos preocupa, que son los problemas de los correntinos.

-Dentro del frente están todos los sectores del peronismo: La Cámpora, vertientes de izquierda, el Frente Renovador, algunos radicales, la Ucedé. ¿Cómo se hace para compatibilizar todo ese espectro en caso de llegar al gobierno?

-Creo que es un ejemplo de compromiso de todos los sectores políticos que estamos unidos por la realidad de lo que pasa en Corrientes. Y también eso hace a un equilibrio de gobernabilidad hacia el futuro, al contrario de lo que dice el oficialismo. Si algo me caracterizó siempre es tener diálogo abierto con todos los sectores y escuchar a todos, porque escuchar a todos los sectores hace a tener contacto con la realidad. Quienes gobiernan hace 16 años se olvidaron de eso y creen que la provincia es de ellos.

-En esa amplitud ideológica debe haber un acuerdo sobre cuál debe ser el rol del Estado.

-Es muy simple. El Estado debe estar al servicio de la sociedad, equilibrar, regular y buscar todos los caminos para que a la gente le vaya mejor. Desde el sector privado que quiere invertir hasta la gente que no tiene recursos pero tiene fuerza y ganas para salir adelante y que el Estado tiene la obligación de atender, de darle herramientas para crecer. Yo creo en la política desde el desarrollo y el crecimiento, con igualdad de oportunidades para todos.

 

Espínola recibió a Letra P en el comando de campaña de Podemos Más, en Corrientes (Foto: Hugo Zamora)

-El gobernador Colombi señala que su candidato, Gustavo Valdés, podría gobernar mejor porque está en sintonía con el Gobierno nacional.

-Durante estos 16 años, Colombi estuvo con Fernando De la Rúa, después con el kirchnerismo, se peleó y se volvió a hacer kirchnerista cuando le convino y ahora está con (Mauricio) Macri. Cuando le convenga se va a volver a pelear porque lo que menos le importa es tener una relación real, que plantee una planificación de cómo vamos a sacar adelante Corrientes. Lo que quiere es que siga siendo una provincia con índices bajos, y que la sociedad tenga dependencia del Estado. Hace 16 años que gobiernan generando temores y miedos en la sociedad. Pero la gente se cansó, es un ciclo agotado.

 

Hay gobernadores del PJ que tienen muchas más obras que Corrientes. Eso hace a la capacidad de gestión de quienes gobiernan y de su equipo de trabajo. Creo que la política es mucho más simple a veces que lo que la misma política genera

 

-¿Cree que puede calar en Corrientes la idea de cambio que a nivel nacional planteó Macri?

-La verdad es que cuando Macri viene a Corrientes y habla de la transparencia se lo ve muy incómodo al gobernador. Corrientes necesita un cambio de visión, de la manera de hacer política, que haya respeto, diálogo. Ellos no generan propuestas, no cuentan cuáles son los problemas que tiene la provincia y que la gente sufre todos los días. No hablan del narcotráfico, que creció en los últimos 16 años. Y Colombi pone a dedo un candidato al que va a seguir manejando, que fue ministro de Seguridad de Corrientes mientras crecía el narcotráfico.  

-¿Ese crecimiento del narcotráfico es responsabilidad del Gobierno provincial o nacional?

-Siempre venden que la culpa es del Gobierno nacional pero es responsabilidad de ellos, es su inoperancia. Esa es nuestra diferencia, nosotros nos hacemos cargo de los problemas. El que me entregó un municipio quebrado y fundido fue alguien del espacio de Colombi – Carlos Vignolo, ahora responsable del Plan Belgrano –, y yo lo saqué adelante, lo recuperé, hice obras de infraestructura, planifiqué la ciudad, mejoré los salarios. No me puse a echarle la culpa a nadie. Me hice cargo y lo resolví. Y lo mismo voy a hacer como gobernador. Por supuesto que el narcotráfico es un delito federal pero se puede luchar con las herramientas que tiene Corrientes.

 

Espínola y Artaza formaron una alianza para enfrentar a ECO+Cambiemos.  

-¿Por ejemplo?

-Por ejemplo, Corrientes no está adherida a la ley de narcomenudeo, que es una herramienta para actuar con nuestras fuerzas y nuestra justicia provincial. Nosotros vamos a presentar un plan para equipar y formar a nuestra policía provincial para que pueda actuar de manera legal en temas de narcotráfico y luego convocar a las fuerzas federales para que sigan con el procedimiento, como corresponde. Pero nosotros como provincia tenemos que actuar.

-¿Cómo imagina una relación entre un eventual gobierno suyo y el Gobierno nacional?

-Excelente, con diálogo. Como hace cualquier gobernador que va y defiende los intereses de su provincia. Necesitamos encontrar los caminos para que cada provincia aporte ideas y proyectos para crecer regionalmente. Eso va a hacer que al país le vaya mejor. Yo no creo en la política buscando ser destructivo hacia quienes gobiernan. Voy a buscar diálogo y caminos para defender los intereses de mi provincia. De hecho, hay gobernadores del PJ que tienen muchas más obras que Corrientes. Eso hace a la capacidad de gestión de quienes gobiernan y de su equipo de trabajo. Creo que la política es mucho más simple a veces que lo que la misma política genera. En la medida en que uno encuentre el diálogo y la posibilidad de consensuar en beneficio de la gente, es mucho más simple de lo que la gente piensa. Creo que hay un enorme desafío, una situación económica que afecta a muchos argentinos. Tenemos que darle a la gente para que recupere su capacidad adquisitiva.

"No hablan del narcotráfico, que creció en los últimos 16 años. Y Colombi pone a dedo un candidato al que va a seguir manejando y que fue ministro de Seguridad de Corrientes mientras crecía el narcotráfico."  

-¿Eso tiene que ver con la política nacional?

- Hay un conjunto de cuestiones. La política nacional ha afectado, hay un proceso de ajuste. Pero Corrientes tiene un potencial enorme en materia de industrialización y en 16 años en Corrientes no se invirtió nunca en eso. Se le ha dado financiamiento para obras de infraestructura que no se hicieron. Tenemos una mortalidad infantil altísima, un nivel de deserción escolar alto, somos una de las provincias con menor nivel de inversión en el sector privado. ¿Eso es culpa del Gobierno nacional? No, es culpa del Gobierno provincial que no ejecuta o no lleva adelante un plan de gobierno como corresponde. Está en los correntinos determinar qué provincia queremos, si seguimos siendo una provincia que depende de los recursos del Estado o motorizamos los mecanismos para que el sector privado invierta y nosotros podamos generar valor agregado.

-Dentro del peronismo también hay diferencias respecto de la relación que se debe mantener con el Gobierno nacional. ¿Cómo conviven esas posturas dentro del espacio?

-Es muy importante ir generando alternancias dentro de los mismos partidos. A mí me ahora me toca la responsabilidad de conducir los destinos de mi provincia y convocar a todos.

-Esa misma tensión está dentro del bloque del PJ-FPV en el Senado, del que usted forma parte.

-Sí, hay muchas diferencias, pero también hay respeto por las posiciones de cada uno y el bloque sigue unido, estamos todos juntos y seguramente en la próxima etapa va a haber un desafío, de plantear el camino y de qué manera se va a manejar el bloque. El presidente del bloque, Miguel Pichetto, ha tenido la capacidad siempre de escuchar a todos y tener manejos muy razonables dentro de lo que es un bloque mayoritario, que ha encontrado el equilibrio para dar gobernabilidad.

 

 

-La discusión para 2019 en el peronismo es qué lugar debe ocupar Cristina.

-Faltan dos años para eso. De acá a ese momento hay mucha responsabilidad, hay que sacar el egoísmo de los diferentes sectores y generar una alternativa para la sociedad. Yo creo en los procesos y las renovaciones. Como gobernador impulsaría la reforma de la Constitución de Corrientes pero no como pretendía el gobernador, para quedarse eternamente en el poder. Creo que deberían ser solo dos períodos como gobernador y que nunca más ocupe un cargo en Corrientes.

"Hay que sacar el egoísmo de los diferentes sectores y generar una alternativa para la sociedad. Yo creo en los procesos y las renovaciones"

-¿Imagina a la liga de gobernadores definiendo al nuevo candidato del peronismo?

-La liga de gobernadores hoy busca unidad de trabajo para resolver los problemas cotidianos y para temas como el Fondo del Conurbano.

-¿Qué posición tiene sobre ese debate?

-Es una gran preocupación para los gobernadores. Para mí lo ideal sería que la provincia de Buenos Aires reciba el Fondo del Conurbano sin que eso afecte los recursos de las provincias, porque eso generaría un desequilibrio enorme. Y otro tema que preocupa en términos de federalismo es que la gran mayoría de las obras se están ejecutando en la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad. Las provincias del interior necesitan desarrollarse y crecer. Yo puedo implementar políticas públicas para tratar de que la provincia crezca, pero si la política del Gobierno nacional es recortar a través del Fondo del Conurbano a las provincias, es un problema.