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La Quinta: con su bastión en crisis, Cambiemos busca conservar su caudal

En cortocircuito con su intendente, el oficialismo hizo foco en Mar del Plata. Los heridos de Unidad Ciudadana. En 1País busca repetir Curuchet. Otra medallista olímpica va con Cumplir, Inés Arrondo.
Por 12/08/2017 05:36 PM

Es la sección electoral con mayor cantidad de electores del interior bonaerense y su principal bastión, General Pueyrredón -Mar del Plata-, uno de los distritos que mueven el amperímetro en la compulsa provincial. Más allá de las cinco bancas al Senado bonaerense que se ponen en juego, no es casual la centralidad que tuvo la Quinta y, en particular, “La Feliz” en la campaña de cara a las PASO en la madre de todas las batallas.

Allí, Cristina Fernández de Kirchner hizo su acto de lanzamiento, Sergio Massa y Margarita Stolbizer presentaron su “Plan Económico Urgente” y Florencio Randazzo hizo gala de la tecnología holográfica. Pero quien más pisó las arenas marplatenses en días de proselitismo fue la candidata sin boleta: María Eugenia Vidal. Cuatro en menos de dos meses fueron las ocasiones en las que la mandamás bonaerense desembarcó en la ciudad balnearia. Y esto tampoco fue una casualidad.




Vidal y Arroyo. Una relación que llegó a su pico máximo de tensión.


LA MOCHILA DE ARROYO. El creciente perfil polémico del intendente Carlos Fernando Arroyo -que no sólo derivó en gruesos inconvenientes de gestión sino también en un clima político interno en estado de ebullición- hizo que la gobernadora fuera la cara visible de la campaña local y, en efecto, seccional. Con sus candidatos a cuestas y hasta acompañada en una ocasión por la postulante porteña Elisa “Lilita” Carrió, la gobernadora protagonizó múltiples actos con el alcalde melancólico de los años de plomo escondido.

LOS PRECANDIDATOS. En estas apariciones, quien se pegó a la mandataria fue el elegido para encabezar la lista seccional del oficialismo: el periodista Franco Bagnato, que había sido reiteradas veces medido por el armado vidalista. El ex conductor del noventoso ciclo televisivo “Gente que busca gente” es una de las caras mediáticas con las cuales Cambiemos busca correr de escena el semblante adusto del jefe comunal marplantese. Detrás de Bagnato, se ubica la concejal radical de La Costa, Flavia Delmonte, quien fue designada por el jefe de campaña en la Quinta, el diputado provincial Maximiliano Abad.

En el tercer casillero de la nómina aparece Lucas Fiorini, hombre que llega de la mano del actual ministro de Gobierno bonaerense, Joaquín de la Torre. Candidato a diputado provincial en 2003 en la lista que llevaba al represor Luís Abelardo Patti como candidato a gobernador, Fiorini fue apuntado, durante una sesión del Concejo Deliberante marplatense en 2015, de haber “acompañado con su presencia algunos actos en los cuales, claramente, se reivindicaba el terrorismo de Estado y la dictadura militar”.

SIN RETORNO. Los cortocircuitos entre Arroyo y el vidalismo no son novedad, pero se agudizaron en los últimos tiempos, fundamentalmente cuando el intendente puso el grito en el cielo por la manera en que se había cerrado la lista local de Cambiemos, con su Agrupación Atlántica relegada de los lugares de privilegio.

Con acusaciones de traición hacia la cabeza de nómina, Vilma Baragiola, y caza de brujas intra gabinete, el jefe comunal lanzó la gota que rebasó el vaso de la tolerancia vidalista. Así, semanas después de compartir el anuncio del Metrobus, Arroyo fue borrado del listado de protagonistas de actos posteriores de la Gobernadora en Mar del Plata, dando cuenta de una relación sin retorno.

Pero el hombre del piloto azul no se quedó callado. Inmediatamente convocó a una serie de desayunos con la prensa local en los que se despachó con frases de grueso tenor que acrecentaron el malestar en La Plata. La que generó mayor discordia fue aquella en la que admitía que la Provincia y la Nación inyectaban recursos y obras en la ciudad porque Cambiemos “tiene que ganar” la elección. La reacción fue inmediata. Primero, el secretario general de la Gobernación, Fabián Perechodnik, luego la mismísima mandataria bonaerense desmintió esos dichos y con el reconocimiento aditivo de “diferencias” con el alcalde.

EL JUEGO RADICAL. También resonaron en la ciudad balnearia las voces de malestar de dirigentes radicales que buscaban competir en las PASO y no pudieron hacerlo tras la orden “de arriba” de evitar compulsas en agosto: “Hay sectores que se sintieron claramente defraudados y lo manifiestan de distintas maneras y otros que decididamente no van a colaborar en la campaña”, advirtió días atrás a Letra P el titular de la UCR local, el concejal Mario Rodríguez, quien calificó como “un error” que va a afectar al resultado de Cambiemos el hecho de no habilitarse la interna.



En Tandil, Lunghi hizo su juego con lista radical pura. 
 

Para no abrir otro frente de conflicto en una jurisdicción clave, el espacio amarillo no se levantó en armas en Tandil tras la determinación del intendente UCR, Miguel Lunghi, de que la lista de Cambiemos esté predominada por el purismo radical. Así, a pesar de amagues de desaire de Macri al jefe comunal durante su desembarco en Semana Santa, la sangre no llegó al río y se instruyó a la tropa tandilense del PRO a no oponer resistencia en las PASO. En tren de tregua, la gobernadora y el Presidente recalaron en la ciudad serrana con sus candidatos para compartir escenario 360 con el caudillo tandilense.

Así dadas las cosas, Cambiemos afronta en la Quinta una elección significativa, tanto por lo que representa en el padrón del interior bonaerense como por el resultado que el frente de gobierno había obtenido en la última elección: 46,4%, 15 puntos por encima del FpV.

LAPICERA CAMPORISTA. Pero el conflicto no fue sólo potestad de Cambiemos en el principal bastión de la Quinta. Bajo el sello de Unidad Ciudadana, el kirchnerismo dejó heridos post cierre de listas en la ciudad balnearia, cuando la lapicera del camporismo prevaleció para barrer a cinco de las seis boletas que se habían presentado para la compulsa interna. Aunque, luego de recurrir a la Junta Electoral, la nómina encabezada por el cooperativista Aldo Albarracín jugará este domingo, lo hará con boleta corta.  

Quien impuso su lista para anexarse a la boleta de CFK fue la diputada nacional camporista Fernanda Raverta, con llegada directa a Máximo Kirchner. La influencia de la legisladora en su compañero de bloque en la Cámara baja nacional se marca en el peronismo marplatense como el factor clave de la poda general de líneas internas. Que el líder de La Cámpora entrecruce los nombres de los dos primeros candidatos de la única lista que quedó en pie -“Marcos Rodríguez y Daniel Gutiérrez”, suele rebautizar a los concejales Marcos Gutiérrez y Daniel Rodríguez- es un indicador de la confianza ciega que el santacruceño deposita en Raverta.

Entre las nóminas anuladas, sobresalió la encabezada por Carlos Cheppi, titular del INTA y embajador en Venezuela durante el gobierno de CFK. “En lugar de trabajar por la unidad, se ha forzado una lista única que no nos representa, decidiendo restar en momentos en los que se necesita imperiosamente sumar”, señaló Cheppi en una carta publicada en las redes sociales, al tiempo que hizo referencia a “aspiraciones personales que se han impuesto”. Aquí, aunque sin mencionarla, el dardo fue dirigido hacia Raverta.



Carlos Cheppi, uno de los borrados de UC en Mar del Plata.
 

De esta forma, el predominio del camporismo por sobre el armado peronista marplatense reavivó tensiones que habían salido a flote tras la derrota de 2015, cuando se rompió la mesa local del FpV y Raverta se llevó a los dos concejales que en esta elección buscarán revalidar sus bancas. 

“Evidentemente, la lapicera es de la mesa chica de La Cámpora y ahí Fernanda (Raverta) hizo su movida”, señalaron a este medio desde uno de los sectores perjudicados, al tiempo que se graficó: “Lo mismo pasó en la lista seccional. Lo ponen a (Gervasio) Bozzano de cabeza cuando en Maipú –distrito del que es oriundo- sacó 700 votos en la última elección. Es una cosa bastante inentendible desde el punto de vista estratégico-político”. Por estos movimientos, algunas voces adelantan que el trabajo por la boleta de CFK estará, pero no se garantizan esfuerzos para las nóminas camporistas tanto en el orden local como seccional.

MEDALLISTAS Y CANDIDATOS. Dos medallistas olímpicos serán quienes encabecen las listas de 1País y de Cumplir en la Quinta. Por el sello referenciado en Massa y Stolbizer busca revalidar su banca –a la cual accedió hace cuatro años impulsado por el sciolismo- el ex ciclista Juan Curuchet, quien hizo fuertes acusaciones a la política deportiva desarrollada por el vidalismo: “Para la gobernadora Vidal, el deporte no es un derecho”, sentenció en declaraciones a Letra P para señalar: "En mi Fundación tengo más becados que la Provincia".



El precandidato de 1País, Juan Curuchet.



Asimismo, consciente del punto más débil del oficialismo en esta jurisdicción, calificó la gestión de Arroyo como “la peor de la historia” marplatense. Detrás de Curuchet, aparece otra massista: Jimena López, hermana del intendente de Necochea Facundo López.

En el randazzismo, la ex leona Inés Arrondo encabeza la lista seccional. Con cuenta de Twitter inaugurada al compás de su lanzamiento como precandidata, la medallista olímpica también centró su actividad en el deporte y tampoco se privó de lanzar dardos hacia el mandamás marplatense: “La gestión local es la peor que ha habido en la ciudad en toda su historia”.

La Quinta: con su bastión en crisis, Cambiemos busca conservar su caudal

En cortocircuito con su intendente, el oficialismo hizo foco en Mar del Plata. Los heridos de Unidad Ciudadana. En 1País busca repetir Curuchet. Otra medallista olímpica va con Cumplir, Inés Arrondo.

Es la sección electoral con mayor cantidad de electores del interior bonaerense y su principal bastión, General Pueyrredón -Mar del Plata-, uno de los distritos que mueven el amperímetro en la compulsa provincial. Más allá de las cinco bancas al Senado bonaerense que se ponen en juego, no es casual la centralidad que tuvo la Quinta y, en particular, “La Feliz” en la campaña de cara a las PASO en la madre de todas las batallas.

Allí, Cristina Fernández de Kirchner hizo su acto de lanzamiento, Sergio Massa y Margarita Stolbizer presentaron su “Plan Económico Urgente” y Florencio Randazzo hizo gala de la tecnología holográfica. Pero quien más pisó las arenas marplatenses en días de proselitismo fue la candidata sin boleta: María Eugenia Vidal. Cuatro en menos de dos meses fueron las ocasiones en las que la mandamás bonaerense desembarcó en la ciudad balnearia. Y esto tampoco fue una casualidad.




Vidal y Arroyo. Una relación que llegó a su pico máximo de tensión.


LA MOCHILA DE ARROYO. El creciente perfil polémico del intendente Carlos Fernando Arroyo -que no sólo derivó en gruesos inconvenientes de gestión sino también en un clima político interno en estado de ebullición- hizo que la gobernadora fuera la cara visible de la campaña local y, en efecto, seccional. Con sus candidatos a cuestas y hasta acompañada en una ocasión por la postulante porteña Elisa “Lilita” Carrió, la gobernadora protagonizó múltiples actos con el alcalde melancólico de los años de plomo escondido.

LOS PRECANDIDATOS. En estas apariciones, quien se pegó a la mandataria fue el elegido para encabezar la lista seccional del oficialismo: el periodista Franco Bagnato, que había sido reiteradas veces medido por el armado vidalista. El ex conductor del noventoso ciclo televisivo “Gente que busca gente” es una de las caras mediáticas con las cuales Cambiemos busca correr de escena el semblante adusto del jefe comunal marplantese. Detrás de Bagnato, se ubica la concejal radical de La Costa, Flavia Delmonte, quien fue designada por el jefe de campaña en la Quinta, el diputado provincial Maximiliano Abad.

En el tercer casillero de la nómina aparece Lucas Fiorini, hombre que llega de la mano del actual ministro de Gobierno bonaerense, Joaquín de la Torre. Candidato a diputado provincial en 2003 en la lista que llevaba al represor Luís Abelardo Patti como candidato a gobernador, Fiorini fue apuntado, durante una sesión del Concejo Deliberante marplatense en 2015, de haber “acompañado con su presencia algunos actos en los cuales, claramente, se reivindicaba el terrorismo de Estado y la dictadura militar”.

SIN RETORNO. Los cortocircuitos entre Arroyo y el vidalismo no son novedad, pero se agudizaron en los últimos tiempos, fundamentalmente cuando el intendente puso el grito en el cielo por la manera en que se había cerrado la lista local de Cambiemos, con su Agrupación Atlántica relegada de los lugares de privilegio.

Con acusaciones de traición hacia la cabeza de nómina, Vilma Baragiola, y caza de brujas intra gabinete, el jefe comunal lanzó la gota que rebasó el vaso de la tolerancia vidalista. Así, semanas después de compartir el anuncio del Metrobus, Arroyo fue borrado del listado de protagonistas de actos posteriores de la Gobernadora en Mar del Plata, dando cuenta de una relación sin retorno.

Pero el hombre del piloto azul no se quedó callado. Inmediatamente convocó a una serie de desayunos con la prensa local en los que se despachó con frases de grueso tenor que acrecentaron el malestar en La Plata. La que generó mayor discordia fue aquella en la que admitía que la Provincia y la Nación inyectaban recursos y obras en la ciudad porque Cambiemos “tiene que ganar” la elección. La reacción fue inmediata. Primero, el secretario general de la Gobernación, Fabián Perechodnik, luego la mismísima mandataria bonaerense desmintió esos dichos y con el reconocimiento aditivo de “diferencias” con el alcalde.

EL JUEGO RADICAL. También resonaron en la ciudad balnearia las voces de malestar de dirigentes radicales que buscaban competir en las PASO y no pudieron hacerlo tras la orden “de arriba” de evitar compulsas en agosto: “Hay sectores que se sintieron claramente defraudados y lo manifiestan de distintas maneras y otros que decididamente no van a colaborar en la campaña”, advirtió días atrás a Letra P el titular de la UCR local, el concejal Mario Rodríguez, quien calificó como “un error” que va a afectar al resultado de Cambiemos el hecho de no habilitarse la interna.



En Tandil, Lunghi hizo su juego con lista radical pura. 
 

Para no abrir otro frente de conflicto en una jurisdicción clave, el espacio amarillo no se levantó en armas en Tandil tras la determinación del intendente UCR, Miguel Lunghi, de que la lista de Cambiemos esté predominada por el purismo radical. Así, a pesar de amagues de desaire de Macri al jefe comunal durante su desembarco en Semana Santa, la sangre no llegó al río y se instruyó a la tropa tandilense del PRO a no oponer resistencia en las PASO. En tren de tregua, la gobernadora y el Presidente recalaron en la ciudad serrana con sus candidatos para compartir escenario 360 con el caudillo tandilense.

Así dadas las cosas, Cambiemos afronta en la Quinta una elección significativa, tanto por lo que representa en el padrón del interior bonaerense como por el resultado que el frente de gobierno había obtenido en la última elección: 46,4%, 15 puntos por encima del FpV.

LAPICERA CAMPORISTA. Pero el conflicto no fue sólo potestad de Cambiemos en el principal bastión de la Quinta. Bajo el sello de Unidad Ciudadana, el kirchnerismo dejó heridos post cierre de listas en la ciudad balnearia, cuando la lapicera del camporismo prevaleció para barrer a cinco de las seis boletas que se habían presentado para la compulsa interna. Aunque, luego de recurrir a la Junta Electoral, la nómina encabezada por el cooperativista Aldo Albarracín jugará este domingo, lo hará con boleta corta.  

Quien impuso su lista para anexarse a la boleta de CFK fue la diputada nacional camporista Fernanda Raverta, con llegada directa a Máximo Kirchner. La influencia de la legisladora en su compañero de bloque en la Cámara baja nacional se marca en el peronismo marplatense como el factor clave de la poda general de líneas internas. Que el líder de La Cámpora entrecruce los nombres de los dos primeros candidatos de la única lista que quedó en pie -“Marcos Rodríguez y Daniel Gutiérrez”, suele rebautizar a los concejales Marcos Gutiérrez y Daniel Rodríguez- es un indicador de la confianza ciega que el santacruceño deposita en Raverta.

Entre las nóminas anuladas, sobresalió la encabezada por Carlos Cheppi, titular del INTA y embajador en Venezuela durante el gobierno de CFK. “En lugar de trabajar por la unidad, se ha forzado una lista única que no nos representa, decidiendo restar en momentos en los que se necesita imperiosamente sumar”, señaló Cheppi en una carta publicada en las redes sociales, al tiempo que hizo referencia a “aspiraciones personales que se han impuesto”. Aquí, aunque sin mencionarla, el dardo fue dirigido hacia Raverta.



Carlos Cheppi, uno de los borrados de UC en Mar del Plata.
 

De esta forma, el predominio del camporismo por sobre el armado peronista marplatense reavivó tensiones que habían salido a flote tras la derrota de 2015, cuando se rompió la mesa local del FpV y Raverta se llevó a los dos concejales que en esta elección buscarán revalidar sus bancas. 

“Evidentemente, la lapicera es de la mesa chica de La Cámpora y ahí Fernanda (Raverta) hizo su movida”, señalaron a este medio desde uno de los sectores perjudicados, al tiempo que se graficó: “Lo mismo pasó en la lista seccional. Lo ponen a (Gervasio) Bozzano de cabeza cuando en Maipú –distrito del que es oriundo- sacó 700 votos en la última elección. Es una cosa bastante inentendible desde el punto de vista estratégico-político”. Por estos movimientos, algunas voces adelantan que el trabajo por la boleta de CFK estará, pero no se garantizan esfuerzos para las nóminas camporistas tanto en el orden local como seccional.

MEDALLISTAS Y CANDIDATOS. Dos medallistas olímpicos serán quienes encabecen las listas de 1País y de Cumplir en la Quinta. Por el sello referenciado en Massa y Stolbizer busca revalidar su banca –a la cual accedió hace cuatro años impulsado por el sciolismo- el ex ciclista Juan Curuchet, quien hizo fuertes acusaciones a la política deportiva desarrollada por el vidalismo: “Para la gobernadora Vidal, el deporte no es un derecho”, sentenció en declaraciones a Letra P para señalar: "En mi Fundación tengo más becados que la Provincia".



El precandidato de 1País, Juan Curuchet.



Asimismo, consciente del punto más débil del oficialismo en esta jurisdicción, calificó la gestión de Arroyo como “la peor de la historia” marplatense. Detrás de Curuchet, aparece otra massista: Jimena López, hermana del intendente de Necochea Facundo López.

En el randazzismo, la ex leona Inés Arrondo encabeza la lista seccional. Con cuenta de Twitter inaugurada al compás de su lanzamiento como precandidata, la medallista olímpica también centró su actividad en el deporte y tampoco se privó de lanzar dardos hacia el mandamás marplatense: “La gestión local es la peor que ha habido en la ciudad en toda su historia”.