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La Sexta: Cambiemos quiere retener poderío y sus adversarios, posicionarse

La sección pone en juego 11 bancas. El oficialismo se entusiasma con repetir la hazaña de 2015. El kirchnerismo y 1País quieren recuperar protagonismo. Randazzo, con Feliú, busca lugar en Bahía.
Por 12/08/2017 05:37 PM

Veintidós distritos estuvieron en la agenda de actividades de los precandidatos a diputados por la Sexta sección electoral durante la campaña. De cara a octubre, en la región más austral de la provincia de Buenos Aires son 11 las bancas que se ponen en juego en la Cámara baja bonaerense y la pelea por esos escaños es la que estará en disputa a partir de este domingo. Mientras Cambiemos quiere retener el poderío alcanzado en la última rueda electoral, el resto de las fuerzas busca posicionarse, definiendo líderes y candidatos.

La pugna por los espacios políticos tiene como antecedente inmediato lo ocurrido en 2015, cuando la flamante alianza que unió al PRO, la UCR, la CC-Ari y el partido FE pasó por arriba las aspiraciones políticas de los peronistas y los renovadores. En aquella contienda, Cambiemos se quedó con 11 de los 22 sillones municipales en danza, la fórmula presidencial obtuvo el 43% de los votos, María Eugenia Vidal se impuso por el 50% y este frente se quedó con cuatro de las seis bancas del Senado provincial. Estos resultados, si bien pueden entusiasmar a la fuerza ganadora, son, en simultaneo, el primer testeo para revalidar aquel logro.

 

En este turno electoral, la Sexta pone en juego 11 bancas. Tres están en manos de Cambiemos, cuatro son del peronismo y las cuatro restantes son del frente 1País: tres del massismo y una del GEN. 

 

Para librar la batalla de las primarias, las distintas coaliciones electorales apelaron a diferentes estrategias para imponerse en este primer turno electoral y tener un dato más preciso de cómo se definirá la contienda en octubre. En el diseño de los armados que prosperaron quedaron en el camino nombres conocidos, se impusieron caballitos de batalla, aparecieron ex intendentes y también herederos de apellidos.  

En las negociaciones de Cambiemos, hubo reconocimiento y apuesta a la hora de elegir candidatos. El liderazgo se lo llevó el denominado “Grupo Bahía”, que, con su trabajo en bloque entre el intendente Héctor Gay, el diputado Santiago Nardelli y la senadora Nidia Moirano, vienen levantando polvareda desde hace varias elecciones. La apuesta de la alianza oficialista es que la imagen positiva del jefe comunal se replique en la sección y que se repitan las proezas del pasado. Por eso, la confianza se depositó en Nardelli como cabeza de lista.

 

El tridente bahiense. Santiago Nardelli, Héctor Gay y Nidia Moirano.

 

Para reforzar esa posibilidad, hubo varias visitas en la región de la dirigencia de Cambiemos. La delegación de precandidatos nacionales visitó Bahía Blanca junto a la gobernadora María Eugenia Vidal y el presidente Mauricio Macri, en momentos en que las proyecciones indicaban que los resultados electorales para el oficialismo eran más positivos en el interior que en el conurbano. Hasta aquella ciudad, días después, también llegaron el vicegobernador bonaerense, Daniel Salvador; el dirigente radical Ernesto Sanz y legisladores provinciales del frente electoral, además de la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, y el secretario de Seguridad de la Nación, Eugenio Burzaco

En el armado, también hubo lugar para apellidos conocidos y se permitió, además, que se cuelen nombres extraños a la sección para cumplir con las negociaciones que tuvieron lugar en todo el territorio entre los distintos socios de la alianza. En el segundo casillero se ubicó a Laura Aprile, hija del ex intendente de Tres Arroyos, Carlos Aprile, quien en 2013 se fugó del partido de su padre y se postuló como candidata del macrismo tras un encuentro con el ahora presidente. En el tercer lugar se incluyó también a un portador de un apellido histórico, Emiliano Balbín, hijo del ex intendente de Salliqueló Osvaldo Balbín y nieto del reconocido dirigente radical Ricardo Balbín.

En cuarto lugar se convocó a la presidenta de la UCR de Laprida, Anahí Bilbao, esposa del también ex intendente Alfredo “Vasco” Irigoin. El tapado de la nómina macrista fue Néstor Adrián Resico, desconocido por los dirigentes de la Sexta pero muy cercano al intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro. Quinta, pese a sus intenciones de revalidar el mandato ubicándose en el segundo lugar, fue anotada en el sexto casillero Rosío Antinori, sobrina de Moirano.

 

 

En Unidad Ciudadana el armado pisoteó las aspiraciones del diputado Ricardo Móccero, que se quedó sin lugar en la lista a pesar de querer liderarla. El legislador había sido el nombre respaldado por los intendentes de la Sexta, quienes, si bien no pudieron torcer la voluntad de Cristina Fernández -que ya había elegido candidato-, lograron meter varias cartas en las negociaciones. Ese acuerdo llegó para desestimar las amenazas de un quiebre del frente kirchnerista en la región, pero no alcanzó para desalentar las diferencias en el distrito más importante de la sección, Bahía Blanca, donde los dos candidatos que se enfrentarán en las PASO – el ex intendente Rodolfo Lópes y el periodista Carlos Quiroga- buscan que el resultado de las urnas se traduzca en la definición del candidato para disputarle la intendencia a Cambiemos en 2019.

En el armado prosperó como primer candidato el nombre recomendado por CFK vía La Cámpora, el diputado nacional Carlos “Cuto” Moreno. La lista se completó incluyendo a Marisol Merquel - que va por la renovación y responde al intendente de Saavedra, Hugo Corvatta-, y al bahiense Gabriel Godoy, que también quiere revalidar su mandato en la Legislatura provincial. En la lista se hizo un lugar para la ex intendenta de Villarino Patricia Cobello y en quinto lugar el presidente del HCD de Tres Lomas, Fabio Uriarte, que responde al intendente Roberto Álvarez.

Hasta aquella sección llegó en plena campaña la precandidata a diputada nacional Vanesa Siley. La secretaria general del Sindicato de Trabajadores Judiciales porteños, en su paso por Tres Arroyos, concurrió a la Unidad Básica de La Cámpora, donde mantuvo un contacto directo con precandidatos seccionales, locales, militantes y dirigentes del espacio. Y también estuvo en Bahía Blanca, donde se mostró con uno de los candidatos locales. Si bien se esperaba el arribo de la ex presidenta o de su compañero de fórmula, finalmente la visita nunca prosperó, a pesar de que su presencia era muy esperada. 

 

 

El randazzismo, que se enfrenta a su primera incursión electoral tras escindirse del kirchernismo, puso sus fichas en el ex intendente de Monte Hermoso Alejandro Dichiara, que quiere volver a la Legislatura provincial, aunque en este caso para ocupar una banca en la cámara baja.

Antes del cierre era una incertidumbre el rol que tendría en esta elección uno de las espadas más fuertes del ex ministro Florencio Randazzo en la región, el diputado provincial Marcelo Feliu. El bahiense, que en la última elección fue candidato a intendente por el FPV, no desestimó ese objetivo a pesar de la derrota y, con ese proyecto entre manos, se anotó liderando la nómina de concejales para posicionarse localmente y disputarle el poder a Gay dentro de dos años.

El respaldo a los candidatos llegó con la presencia del líder del espacio. El candidatos a senador visitó la ciudad de Bahía Blanca en julio y se mostró con el primer precandidato a diputado provincial, Dichiara, y con el referente del frente a nivel distrital, Feliu. “Pude haber elegido el camino más fácil, como ser candidato a diputado nacional. Pero tengo diferencias con Cristina Kirchner”, disparó el chivilcoyano durante su visita por el sur bonaerense. 

El armado seccional de Cumplir lo completan dirigentes pocos conocidos a nivel seccional, exceptuando el quinto lugar, que lo ocupa el ex intendente de Tornquist Gustavo Trankels.

 

 

En las negociaciones entre los massistas y los margaritos, la balanza de 1País se inclinó a favor del Frente Renovador. Los hermanos Linares, Jaime y Virginia, a pesar de ser los armadores del GEN en la región, no pudieron evitar que los dos primeros lugares fueran nombres que responden a la filas del tigrense: Pablo Garate y María Fernanda Bevilacqua, hija del intendente de Villarino, Carlos Bevilacqua, único alcalde massista en la sección. La jugada del FR hizo valer la cantidad de bancas que aún tienen en su poder- tres de las cuatro que ponen en juego-. Recién en el tercer lugar aparece un hombre que responde a la diputada nacional Rubén Grenada, que va por la renovación de su mandato.  

A pesar de la poca participación, Margarita Stolbizer fue una de las dirigentes nacionales de la alianza que primero visitó la sección. Junto a Felipe Sola encabezó varias actividades en Bahía Blanca y Tres Arroyos. Sergio Massa, por su parte, estuvo la semana pasada junto al economista Roberto Lavagna, quienes en el marco de la campaña presentaron en suelo bahiense un libro denominado "Programa Económico Urgente".

 

 

La Sexta: Cambiemos quiere retener poderío y sus adversarios, posicionarse

La sección pone en juego 11 bancas. El oficialismo se entusiasma con repetir la hazaña de 2015. El kirchnerismo y 1País quieren recuperar protagonismo. Randazzo, con Feliú, busca lugar en Bahía. 

Veintidós distritos estuvieron en la agenda de actividades de los precandidatos a diputados por la Sexta sección electoral durante la campaña. De cara a octubre, en la región más austral de la provincia de Buenos Aires son 11 las bancas que se ponen en juego en la Cámara baja bonaerense y la pelea por esos escaños es la que estará en disputa a partir de este domingo. Mientras Cambiemos quiere retener el poderío alcanzado en la última rueda electoral, el resto de las fuerzas busca posicionarse, definiendo líderes y candidatos.

La pugna por los espacios políticos tiene como antecedente inmediato lo ocurrido en 2015, cuando la flamante alianza que unió al PRO, la UCR, la CC-Ari y el partido FE pasó por arriba las aspiraciones políticas de los peronistas y los renovadores. En aquella contienda, Cambiemos se quedó con 11 de los 22 sillones municipales en danza, la fórmula presidencial obtuvo el 43% de los votos, María Eugenia Vidal se impuso por el 50% y este frente se quedó con cuatro de las seis bancas del Senado provincial. Estos resultados, si bien pueden entusiasmar a la fuerza ganadora, son, en simultaneo, el primer testeo para revalidar aquel logro.

 

En este turno electoral, la Sexta pone en juego 11 bancas. Tres están en manos de Cambiemos, cuatro son del peronismo y las cuatro restantes son del frente 1País: tres del massismo y una del GEN. 

 

Para librar la batalla de las primarias, las distintas coaliciones electorales apelaron a diferentes estrategias para imponerse en este primer turno electoral y tener un dato más preciso de cómo se definirá la contienda en octubre. En el diseño de los armados que prosperaron quedaron en el camino nombres conocidos, se impusieron caballitos de batalla, aparecieron ex intendentes y también herederos de apellidos.  

En las negociaciones de Cambiemos, hubo reconocimiento y apuesta a la hora de elegir candidatos. El liderazgo se lo llevó el denominado “Grupo Bahía”, que, con su trabajo en bloque entre el intendente Héctor Gay, el diputado Santiago Nardelli y la senadora Nidia Moirano, vienen levantando polvareda desde hace varias elecciones. La apuesta de la alianza oficialista es que la imagen positiva del jefe comunal se replique en la sección y que se repitan las proezas del pasado. Por eso, la confianza se depositó en Nardelli como cabeza de lista.

 

El tridente bahiense. Santiago Nardelli, Héctor Gay y Nidia Moirano.

 

Para reforzar esa posibilidad, hubo varias visitas en la región de la dirigencia de Cambiemos. La delegación de precandidatos nacionales visitó Bahía Blanca junto a la gobernadora María Eugenia Vidal y el presidente Mauricio Macri, en momentos en que las proyecciones indicaban que los resultados electorales para el oficialismo eran más positivos en el interior que en el conurbano. Hasta aquella ciudad, días después, también llegaron el vicegobernador bonaerense, Daniel Salvador; el dirigente radical Ernesto Sanz y legisladores provinciales del frente electoral, además de la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, y el secretario de Seguridad de la Nación, Eugenio Burzaco

En el armado, también hubo lugar para apellidos conocidos y se permitió, además, que se cuelen nombres extraños a la sección para cumplir con las negociaciones que tuvieron lugar en todo el territorio entre los distintos socios de la alianza. En el segundo casillero se ubicó a Laura Aprile, hija del ex intendente de Tres Arroyos, Carlos Aprile, quien en 2013 se fugó del partido de su padre y se postuló como candidata del macrismo tras un encuentro con el ahora presidente. En el tercer lugar se incluyó también a un portador de un apellido histórico, Emiliano Balbín, hijo del ex intendente de Salliqueló Osvaldo Balbín y nieto del reconocido dirigente radical Ricardo Balbín.

En cuarto lugar se convocó a la presidenta de la UCR de Laprida, Anahí Bilbao, esposa del también ex intendente Alfredo “Vasco” Irigoin. El tapado de la nómina macrista fue Néstor Adrián Resico, desconocido por los dirigentes de la Sexta pero muy cercano al intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro. Quinta, pese a sus intenciones de revalidar el mandato ubicándose en el segundo lugar, fue anotada en el sexto casillero Rosío Antinori, sobrina de Moirano.

 

 

En Unidad Ciudadana el armado pisoteó las aspiraciones del diputado Ricardo Móccero, que se quedó sin lugar en la lista a pesar de querer liderarla. El legislador había sido el nombre respaldado por los intendentes de la Sexta, quienes, si bien no pudieron torcer la voluntad de Cristina Fernández -que ya había elegido candidato-, lograron meter varias cartas en las negociaciones. Ese acuerdo llegó para desestimar las amenazas de un quiebre del frente kirchnerista en la región, pero no alcanzó para desalentar las diferencias en el distrito más importante de la sección, Bahía Blanca, donde los dos candidatos que se enfrentarán en las PASO – el ex intendente Rodolfo Lópes y el periodista Carlos Quiroga- buscan que el resultado de las urnas se traduzca en la definición del candidato para disputarle la intendencia a Cambiemos en 2019.

En el armado prosperó como primer candidato el nombre recomendado por CFK vía La Cámpora, el diputado nacional Carlos “Cuto” Moreno. La lista se completó incluyendo a Marisol Merquel - que va por la renovación y responde al intendente de Saavedra, Hugo Corvatta-, y al bahiense Gabriel Godoy, que también quiere revalidar su mandato en la Legislatura provincial. En la lista se hizo un lugar para la ex intendenta de Villarino Patricia Cobello y en quinto lugar el presidente del HCD de Tres Lomas, Fabio Uriarte, que responde al intendente Roberto Álvarez.

Hasta aquella sección llegó en plena campaña la precandidata a diputada nacional Vanesa Siley. La secretaria general del Sindicato de Trabajadores Judiciales porteños, en su paso por Tres Arroyos, concurrió a la Unidad Básica de La Cámpora, donde mantuvo un contacto directo con precandidatos seccionales, locales, militantes y dirigentes del espacio. Y también estuvo en Bahía Blanca, donde se mostró con uno de los candidatos locales. Si bien se esperaba el arribo de la ex presidenta o de su compañero de fórmula, finalmente la visita nunca prosperó, a pesar de que su presencia era muy esperada. 

 

 

El randazzismo, que se enfrenta a su primera incursión electoral tras escindirse del kirchernismo, puso sus fichas en el ex intendente de Monte Hermoso Alejandro Dichiara, que quiere volver a la Legislatura provincial, aunque en este caso para ocupar una banca en la cámara baja.

Antes del cierre era una incertidumbre el rol que tendría en esta elección uno de las espadas más fuertes del ex ministro Florencio Randazzo en la región, el diputado provincial Marcelo Feliu. El bahiense, que en la última elección fue candidato a intendente por el FPV, no desestimó ese objetivo a pesar de la derrota y, con ese proyecto entre manos, se anotó liderando la nómina de concejales para posicionarse localmente y disputarle el poder a Gay dentro de dos años.

El respaldo a los candidatos llegó con la presencia del líder del espacio. El candidatos a senador visitó la ciudad de Bahía Blanca en julio y se mostró con el primer precandidato a diputado provincial, Dichiara, y con el referente del frente a nivel distrital, Feliu. “Pude haber elegido el camino más fácil, como ser candidato a diputado nacional. Pero tengo diferencias con Cristina Kirchner”, disparó el chivilcoyano durante su visita por el sur bonaerense. 

El armado seccional de Cumplir lo completan dirigentes pocos conocidos a nivel seccional, exceptuando el quinto lugar, que lo ocupa el ex intendente de Tornquist Gustavo Trankels.

 

 

En las negociaciones entre los massistas y los margaritos, la balanza de 1País se inclinó a favor del Frente Renovador. Los hermanos Linares, Jaime y Virginia, a pesar de ser los armadores del GEN en la región, no pudieron evitar que los dos primeros lugares fueran nombres que responden a la filas del tigrense: Pablo Garate y María Fernanda Bevilacqua, hija del intendente de Villarino, Carlos Bevilacqua, único alcalde massista en la sección. La jugada del FR hizo valer la cantidad de bancas que aún tienen en su poder- tres de las cuatro que ponen en juego-. Recién en el tercer lugar aparece un hombre que responde a la diputada nacional Rubén Grenada, que va por la renovación de su mandato.  

A pesar de la poca participación, Margarita Stolbizer fue una de las dirigentes nacionales de la alianza que primero visitó la sección. Junto a Felipe Sola encabezó varias actividades en Bahía Blanca y Tres Arroyos. Sergio Massa, por su parte, estuvo la semana pasada junto al economista Roberto Lavagna, quienes en el marco de la campaña presentaron en suelo bahiense un libro denominado "Programa Económico Urgente".