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Sistemas D´Hont y Cocientes: el juego electoral de las proporciones

Buenos Aires elige diputados y senadores nacionales, legisladores provinciales, concejales y consejeros escolares. En detalle, los mecanismos que establece el Estado para traducir votos en bancas.
Por 12/08/2017 05:26 PM

El domingo a las 18 se termina la especulación de las encuestas. Los fiscales llegarán con las planillas a los respectivos comandos centrales a llenar un Excel con datos que son votos. Cuando empiecen a conocerse los primeros guarismos va a comenzar una nueva especulación: "¿Cuántos metemos?".

Es bueno aclarar que ningún sistema electoral resulta inocente o inocuo a las intenciones que se tenga para estructurar el poder, así como su utilidad teórica a veces no logra plasmarse en la realidad.

Los especialistas explican que el sistema más proporcional es el D´Hondt, ya que facilita más el acceso de los partidos chicos o minoritarios. Por esta razón, en últimas elecciones, la Izquierda accedió a obtener representación en el Congreso. Mientras tanto, en el ámbito de las legislativas de la provincia de Buenos Aires, donde se aplica el sistema de Cocientes, es más difícil que se generen estos espacios.

Para el sistema de cocientes no hay piso. Participan todos. Se suma todo y se divide por el cociente repartidor. Entonces, cuando se hace el cálculo de un mismo resultado pero con distinto procedimiento, se puede observar con claridad que el D´Hondt es decididamente más proporcional.

Desde lo técnico, apuntan los juristas, no hay criticas significativas a los sistemas proporcionales. Las que sí existen son a los efectos del predominio de las mayorías. El D´Hondt es aritméticamente más proporcional y equivalente a las voluntades. Sin embargo, a la hora de gobernar, la dispersión y la pluralidad más amplia dificulta la toma de decisiones, ya que obliga a los oficialismos a estar constantemente haciendo acuerdos o alianzas con una, dos o más agrupaciones para poder construir mayorías. 

El otro sistema sigue siendo proporcional, pero permite que las mayorías queden más consolidadas desde el vamos.

PASO 2017. Este domingo, los ciudadanos enfrentarán una vez más las urnas en elecciones Primarias Simultáneas, Abiertas y Obligatorias para elegir a los candidatos que podrán votar en el mes de octubre. Se renuevan 127 bancas de diputados nacionales más 24 de senadores nacionales. Además, en todo el país se eligen 323 diputados provinciales y 73 senadores provinciales, según cada cuerpo local.

Estos números no son caprichosos. Al menos, no responden a un capricho del momento sino a un mandato constitucional. En todas las provincias se eligen legisladores para la Cámara baja, mientras que sólo ocho distritos seleccionarán representantes para el Senado: Buenos Aires, Formosa, La Rioja, Jujuy, Misiones, San Luis, San Juan y Santa Cruz.

Ahora bien, ¿cómo es la alquimia que se aplica para establecer la proporcionalidad?

El sistema D’Hondt o de divisor común se utiliza para determinar la proporcionalidad de cargos para la Cámara de Diputados de la Nación. Así lo establece el Código Electoral Nacional. En tanto, el sistema de cocientes se aplica, según expresa la Ley Electoral de la provincia de Buenos Aires, a los cargos de cuerpos colegiados municipales y provinciales, es decir, para diputados provinciales, senadores provinciales, concejales y consejeros escolares.

Para senadores nacionales no hay sistema electoral sino que es un procedimiento tarifado desde la Constitución, que dice: dos senadores para el que gana y un senador para que sale segundo.

El sistema creado por el jurista y matemático belga Víctor D'Hondt consiste en dividir el número de votos obtenido por cada partido por 1, 2, 3 y hasta igual número a la cantidad de cargos a elegir. El cociente menor que se obtenga correspondiente a la cantidad de cargos será utilizado como divisor común, adjudicándose a cada partido tantos cargos como su cifra de votos contenga al divisor común.

Por ejemplo, en una una elección para cubrir ocho cargos en la que participan cinco partidos que obtienen los votos detallados en el cuadro 1. El cuadro siguiente contiene las divisiones de los votos de cada partido por los cargos. Ordenando los mayores ocho cocientes correspondientes a los cargos en juego, se obtienen los resultados que se observan en cuadro 2. El cociente divisor sería 12.354 y la cantidad de veces que está incluido —considerando números enteros— en los votos obtenidos por cada partido corresponde a los cargos que se le otorgan a cada uno de ellos. Por ejemplo, al partido blanco corresponderían: 57.986 / 12.354 = 4,69, esto es, cuatro cargos.

 

 

En el caso  del Código Electoral Nacional para la elección de diputados nacionales, exige para participar del reparto de cargos que el partido político alcance un 3% de votos del padrón electoral.

Ahora bien, según la Ley Electoral de la provincia de Buenos Aires, el sistema de cocientes se aplica para la distribución de cargos de cuerpos colegiados municipales y provinciales. El empleo de ese sistema implica que una vez realizado el escrutinio se sumen todos los votos positivos emitidos (no se cuenta ni el voto blanco ni el voto nulo) y se los divida por la cantidad de cargos en juego, obteniéndose así el cociente electoral, para luego adjudicar los cargos tantas veces como esté incluido el cociente en los votos obtenidos por cada partido.

 

 

Ante una elección para cubrir 12 cargos se suma la cantidad de votos positivos y esa cifra se dividirá por 12, el cociente resultante de la división se constituye en el “piso electoral” por lo que los partidos políticos que hubieren obtenido una cantidad inferior de votos no podrán acceder a ningún cargo. Una vez establecido el cociente repartidor, se dividen los votos obtenidos por cada uno de los partidos políticos por ese cociente. Luego de esta segunda operación, se adjudican los cargos según la cifra entera que hubiere obtenido cada partido: Lista 1: 2 cargos; Lista 2: 6 cargos; Lista 3: 1 cargo; y Lista 4: 1 cargo.

 

 

Entonces, de los 12 cargos, diez fueron cubiertos por cifra entera restando cubrir dos. Para cubrir los restantes se utilizan los residuos. Se llama así a los decimales que arrojó la división, prescindiendo de la cifra entera, adjudicándose de acuerdo a los residuos de mayor a menor. En este ejemplo, se adjudicarían al residuo “0,6508” de la Lista 4 y “0,6068” de la Lista 3.

 

Sistemas D´Hont y Cocientes: el juego electoral de las proporciones

Buenos Aires elige diputados y senadores nacionales, legisladores provinciales, concejales y consejeros escolares. En detalle, los mecanismos que establece el Estado para traducir votos en bancas.

El domingo a las 18 se termina la especulación de las encuestas. Los fiscales llegarán con las planillas a los respectivos comandos centrales a llenar un Excel con datos que son votos. Cuando empiecen a conocerse los primeros guarismos va a comenzar una nueva especulación: "¿Cuántos metemos?".

Es bueno aclarar que ningún sistema electoral resulta inocente o inocuo a las intenciones que se tenga para estructurar el poder, así como su utilidad teórica a veces no logra plasmarse en la realidad.

Los especialistas explican que el sistema más proporcional es el D´Hondt, ya que facilita más el acceso de los partidos chicos o minoritarios. Por esta razón, en últimas elecciones, la Izquierda accedió a obtener representación en el Congreso. Mientras tanto, en el ámbito de las legislativas de la provincia de Buenos Aires, donde se aplica el sistema de Cocientes, es más difícil que se generen estos espacios.

Para el sistema de cocientes no hay piso. Participan todos. Se suma todo y se divide por el cociente repartidor. Entonces, cuando se hace el cálculo de un mismo resultado pero con distinto procedimiento, se puede observar con claridad que el D´Hondt es decididamente más proporcional.

Desde lo técnico, apuntan los juristas, no hay criticas significativas a los sistemas proporcionales. Las que sí existen son a los efectos del predominio de las mayorías. El D´Hondt es aritméticamente más proporcional y equivalente a las voluntades. Sin embargo, a la hora de gobernar, la dispersión y la pluralidad más amplia dificulta la toma de decisiones, ya que obliga a los oficialismos a estar constantemente haciendo acuerdos o alianzas con una, dos o más agrupaciones para poder construir mayorías. 

El otro sistema sigue siendo proporcional, pero permite que las mayorías queden más consolidadas desde el vamos.

PASO 2017. Este domingo, los ciudadanos enfrentarán una vez más las urnas en elecciones Primarias Simultáneas, Abiertas y Obligatorias para elegir a los candidatos que podrán votar en el mes de octubre. Se renuevan 127 bancas de diputados nacionales más 24 de senadores nacionales. Además, en todo el país se eligen 323 diputados provinciales y 73 senadores provinciales, según cada cuerpo local.

Estos números no son caprichosos. Al menos, no responden a un capricho del momento sino a un mandato constitucional. En todas las provincias se eligen legisladores para la Cámara baja, mientras que sólo ocho distritos seleccionarán representantes para el Senado: Buenos Aires, Formosa, La Rioja, Jujuy, Misiones, San Luis, San Juan y Santa Cruz.

Ahora bien, ¿cómo es la alquimia que se aplica para establecer la proporcionalidad?

El sistema D’Hondt o de divisor común se utiliza para determinar la proporcionalidad de cargos para la Cámara de Diputados de la Nación. Así lo establece el Código Electoral Nacional. En tanto, el sistema de cocientes se aplica, según expresa la Ley Electoral de la provincia de Buenos Aires, a los cargos de cuerpos colegiados municipales y provinciales, es decir, para diputados provinciales, senadores provinciales, concejales y consejeros escolares.

Para senadores nacionales no hay sistema electoral sino que es un procedimiento tarifado desde la Constitución, que dice: dos senadores para el que gana y un senador para que sale segundo.

El sistema creado por el jurista y matemático belga Víctor D'Hondt consiste en dividir el número de votos obtenido por cada partido por 1, 2, 3 y hasta igual número a la cantidad de cargos a elegir. El cociente menor que se obtenga correspondiente a la cantidad de cargos será utilizado como divisor común, adjudicándose a cada partido tantos cargos como su cifra de votos contenga al divisor común.

Por ejemplo, en una una elección para cubrir ocho cargos en la que participan cinco partidos que obtienen los votos detallados en el cuadro 1. El cuadro siguiente contiene las divisiones de los votos de cada partido por los cargos. Ordenando los mayores ocho cocientes correspondientes a los cargos en juego, se obtienen los resultados que se observan en cuadro 2. El cociente divisor sería 12.354 y la cantidad de veces que está incluido —considerando números enteros— en los votos obtenidos por cada partido corresponde a los cargos que se le otorgan a cada uno de ellos. Por ejemplo, al partido blanco corresponderían: 57.986 / 12.354 = 4,69, esto es, cuatro cargos.

 

 

En el caso  del Código Electoral Nacional para la elección de diputados nacionales, exige para participar del reparto de cargos que el partido político alcance un 3% de votos del padrón electoral.

Ahora bien, según la Ley Electoral de la provincia de Buenos Aires, el sistema de cocientes se aplica para la distribución de cargos de cuerpos colegiados municipales y provinciales. El empleo de ese sistema implica que una vez realizado el escrutinio se sumen todos los votos positivos emitidos (no se cuenta ni el voto blanco ni el voto nulo) y se los divida por la cantidad de cargos en juego, obteniéndose así el cociente electoral, para luego adjudicar los cargos tantas veces como esté incluido el cociente en los votos obtenidos por cada partido.

 

 

Ante una elección para cubrir 12 cargos se suma la cantidad de votos positivos y esa cifra se dividirá por 12, el cociente resultante de la división se constituye en el “piso electoral” por lo que los partidos políticos que hubieren obtenido una cantidad inferior de votos no podrán acceder a ningún cargo. Una vez establecido el cociente repartidor, se dividen los votos obtenidos por cada uno de los partidos políticos por ese cociente. Luego de esta segunda operación, se adjudican los cargos según la cifra entera que hubiere obtenido cada partido: Lista 1: 2 cargos; Lista 2: 6 cargos; Lista 3: 1 cargo; y Lista 4: 1 cargo.

 

 

Entonces, de los 12 cargos, diez fueron cubiertos por cifra entera restando cubrir dos. Para cubrir los restantes se utilizan los residuos. Se llama así a los decimales que arrojó la división, prescindiendo de la cifra entera, adjudicándose de acuerdo a los residuos de mayor a menor. En este ejemplo, se adjudicarían al residuo “0,6508” de la Lista 4 y “0,6068” de la Lista 3.