X
“Vivimos en una provincia muy cara para los empresarios”, opinó Héctor Baldassi, primer candidato de Cambiemos a diputado nacional por Córdoba. La pelea con el peronismo por un electorado común.
Por 14/07/2017 07:00 AM

Para el ex árbitro internacional de fútbol Héctor “La Coneja” Baldassi comenzó este viernes la tercera campaña proselitista de su vida. La primera la experimentó en 2013, cuando fue convocado por el entonces jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, para dejar el arbitraje profesional de primera división y sumarse al PRO. En octubre de ese año, fue electo diputado nacional por Córdoba. Dos años después, en 2015, fue una de las caras visibles de Cambiemos para la campaña presidencial del líder del PRO. En los últimos comicios presidenciales, la alianza entre radicales, macristas y lilitos cosechó casi el 50% de los votos en primera vuelta. Ahora, la tierra mediterránea será clave para el futuro del gobierno de Cambiemos, aunque las estimaciones pronostican una merma de 20 puntos respecto a 2015. El Presidente confirmó la importancia que tiene el electorado cordobés para el oficialismo. El miércoles visitó la provincia y mantuvo un áspero contrapunto con el gobernador peronista Juan Schiaretti, apenas le pidió, en medio de una conferencia de prensa, que bajara los impuestos locales. "Cuando la Nación nos devuelva lo que nos debe desde hace más de 30 años“, le contestó el mandatario mediterráneo a Macri y luego le recordó que "la Constitución Nacional establece que la mitad de los recursos que recauda el Estado nacional son para las provincias. En 2015, el gobierno anterior se quedó con el 75 o 76%; se mejoró un poquito en 2016 y se está quedando con el 74%. Falta un largo camino para recorrer”. La escena marcó la previa de la campaña que está empezando. Al lado estaban el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, y Baldassi, que se animó a analizar la polémica en diálogo con Letra P, en el inicio de un recorrido en el no tendrá internas y buscará obtener un segundo mandato como diputado nacional por su provincia. En línea con la embestida de Macri, "La Coneja" dice que hace falta una "reforma impositiva" en Córdoba, donde el boleto en colectivo cuesta 12,55 pesos dentro de su área capitalina.

 

BIO. Cumplió los 51 años el 5 de enero pasado. Nació en 1966, en la localidad cordobesa de Río Ceballos, ubicada más de 30 kilómetros al norte de Córdoba Capital. Antes de sumarse a la expresión local del PRO, invitado por Mauricio Macri, tuvo una destacada actuación como árbitro internacional de la FIFA entre 1997 y 2011. Dos años después fue electo diputado nacional por su provincia, cargo que ahora busca mantener por un segundo mandato en los próximos comicios legislativos de octubre. En su pueblo natal, según contó en la primera campaña que protagonizó, sus compañeros de jardín lo bautizaron "La Coneja".

 

-Usted se definió como una figura del PRO para visibilizar a Macri en Córdoba. ¿Cómo será esa tarea desde que el gobernador Juan Schiaretti cruzó al Presidente delante suyo?

-No soy una figura que viene de la política. Vine con Macri a involucrarme para llevar llevar adelante los valores de mi profesión. Esos son nuestros valores y en este tema Macri hizo hincapié en darnos una oportunidad para lograr un país diferente, una Argentina distinta. Y es lo que hago ahora en Córdoba: escuchar y tratar de generar un vínculo con la gente, demostrarles que hay posibilidades de poder expresar un cambio en nuestro país. Así fue que en 2015 Córdoba le dio una gran cantidad de votos al cambio. Eso es lo que siento: el mismo apoyo y compromiso. 

-¿Pero cómo cree que impactará ese debate que usted presenció el miércoles entre Macri y Schiaretti?

-Nosotros sabemos que vivimos en una provincia muy cara. Córdoba es cara para los empresarios. Acá hay un fondo inmobiliario que paga el gasoducto, pero los gasoductos no se hacen. Por eso los cordobeses ven la posibilidad de un cambio en 2019, porque ven que pasan estas cosas hace años. No quiero provincializar la campaña. La elección va a ser nacional. En Córdoba el objetivo es ratificar el rumbo de la Argentina que queremos y eso implica romper el ciclo de décadas de fracaso y terminar con millones de pobres. En esta elección tenemos que definir eso, si queremos volver al pasado y ser parte del cambio. 

-¿Cree que el cruce entre Schiaretti y Macri por el tema impositivo tiene que ver la disputa latente del mismo electorado entre el PRO y el PJ?

-Acá los cordobeses están visualizando un verdadero cambio. Desde el 2015 se sienten acompañados por la Nación, porque tienen obras, rutas, agua potable, infraestructura. Y antes el gobierno provincial no tenía ese acompañamiento. Pero esa diferencia es producto de errores de ellos. Hay que hacer memoria, porque en 2011 Schiaretti le entregó la lista al kirchnerismo. Ellos también fueron parte de este pasado. Por eso dijo, con total sincerdidad, que estamos generando una Argentina de crecimiento donde recuperamos las instituciones diciendo la verdad. Me duele muchísimo que tengamos un 30% de pobres pero ahora tenemos diagnóstico y estadísticas reales. 

-En ese contexto, ¿para usted cuáles serán los principales ejes de campaña?

-Más que ejes, estamos hablando de propuestas. Este miércoles lo dijo Macri: hay que empezar a modificar la presión tributaria en el país, porque el mundo nos mira como una gran oportunidad. Necesitamos una reforma impositiva, ése será el gran desafío. Y lo estamos haciendo, pasito a pasito. Estamos llevando el país adelante. Poniendo reglas claras, porque eso te va a demostrar que se puede trabajar con credibilidad. Una muestra la hicimos este jueves, con el ministro de Producción Francisco Cabrera. Hoy visitamos diferentes empresas, como la planta de FIAT, que hoy vive una gran revolución. Ves a los empresarios comprometidos, aportando e invirtiendo. También estuvimos en otras empresas donde hay una luz de esperanza, de la Argentina que podemos contruir y cambiar. 

-¿En qué zonas de la provincia identifica los territorios más fuertes para Cambiemos? ¿En el interior rural o en el Gran Córdoba?

-No tengo un diagnóstico. Creo que Cambiemos es un partido que tiene un gran crecimiento y es el que más tuvo a nivel nacional. Córdoba y los cordobeses han sabido entender que las cuatro patas que forman parte de Cambiemos tienen la grandeza de acompañar un desarrollo de país. En Cambiemos hay dirigentes de fuste del radicalismo, del ARI y del Frente Cívico, como Luis Juez, con quienes estamos visualizando una transformación que va a traer aparejado que en 2019 ocurra un cambio. No hay celos en nuestro espacio, porque dentro de la disidencia podemos sacar una propuesta superadora. No queremos ser aduladores, queremos un debate franco para definir qué es lo que podemos hacer por el otro. Siempre sostengo que la política es de carne y hueso. La política es la cercanía de poner el oído. Veo eso y me resulta placentero cuando hago un balance de lo que hice y me llegan inquietudes y reclamos. Veo gente con una enorme paciencia, porque esa gente que me hace un reclamo me dice que no aflojemos. La política es un elemento de transformación social y eso lo confirmo en la cercanía de hablar cara a cara. 

-En 2015 Macri cosechó el 50% de los votos en Córdoba, pero las encuestas ahora le otorgan a usted una performance cercana al 29 o 30%. ¿A qué adjudica esa diferencia?

-El Presidente hará lo que viene haciendo: escuchar a todos los argentinos e invitarlos a participar. Macri va a recorrer toda la Argentina. 

-¿Necesita una presencia muy activa del Ejecutivo Nacional para apuntalar la provincia en la campaña?

-Hablo de lo que está pasando ahora. Como dije, este jueves estuve con el ministro Cabrera y nunca un ministerio nacional trajo a toda su gente a escuchar a las pymes, sus inquietudes, cómo funciona la ley de pymes, cómo poder crecer. Eso es increíble, porque fuimos a ver muchas empresas. Eso que sucedió me parece que es lo que vamos a seguir viendo en estos meses. Buscamos un país creíble, con desarrollo. Sin dudas podemos tener diferencias, pero ante todo tenemos que pensar en positivo.


 

 

"Hagamos memoria: Schiaretti le entregó la boleta del 2011 al kirchnerismo"

“Vivimos en una provincia muy cara para los empresarios”, opinó Héctor Baldassi, primer candidato de Cambiemos a diputado nacional por Córdoba. La pelea con el peronismo por un electorado común. 
 

Para el ex árbitro internacional de fútbol Héctor “La Coneja” Baldassi comenzó este viernes la tercera campaña proselitista de su vida. La primera la experimentó en 2013, cuando fue convocado por el entonces jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, para dejar el arbitraje profesional de primera división y sumarse al PRO. En octubre de ese año, fue electo diputado nacional por Córdoba. Dos años después, en 2015, fue una de las caras visibles de Cambiemos para la campaña presidencial del líder del PRO. En los últimos comicios presidenciales, la alianza entre radicales, macristas y lilitos cosechó casi el 50% de los votos en primera vuelta. Ahora, la tierra mediterránea será clave para el futuro del gobierno de Cambiemos, aunque las estimaciones pronostican una merma de 20 puntos respecto a 2015. El Presidente confirmó la importancia que tiene el electorado cordobés para el oficialismo. El miércoles visitó la provincia y mantuvo un áspero contrapunto con el gobernador peronista Juan Schiaretti, apenas le pidió, en medio de una conferencia de prensa, que bajara los impuestos locales. "Cuando la Nación nos devuelva lo que nos debe desde hace más de 30 años“, le contestó el mandatario mediterráneo a Macri y luego le recordó que "la Constitución Nacional establece que la mitad de los recursos que recauda el Estado nacional son para las provincias. En 2015, el gobierno anterior se quedó con el 75 o 76%; se mejoró un poquito en 2016 y se está quedando con el 74%. Falta un largo camino para recorrer”. La escena marcó la previa de la campaña que está empezando. Al lado estaban el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, y Baldassi, que se animó a analizar la polémica en diálogo con Letra P, en el inicio de un recorrido en el no tendrá internas y buscará obtener un segundo mandato como diputado nacional por su provincia. En línea con la embestida de Macri, "La Coneja" dice que hace falta una "reforma impositiva" en Córdoba, donde el boleto en colectivo cuesta 12,55 pesos dentro de su área capitalina.

 

BIO. Cumplió los 51 años el 5 de enero pasado. Nació en 1966, en la localidad cordobesa de Río Ceballos, ubicada más de 30 kilómetros al norte de Córdoba Capital. Antes de sumarse a la expresión local del PRO, invitado por Mauricio Macri, tuvo una destacada actuación como árbitro internacional de la FIFA entre 1997 y 2011. Dos años después fue electo diputado nacional por su provincia, cargo que ahora busca mantener por un segundo mandato en los próximos comicios legislativos de octubre. En su pueblo natal, según contó en la primera campaña que protagonizó, sus compañeros de jardín lo bautizaron "La Coneja".

 

-Usted se definió como una figura del PRO para visibilizar a Macri en Córdoba. ¿Cómo será esa tarea desde que el gobernador Juan Schiaretti cruzó al Presidente delante suyo?

-No soy una figura que viene de la política. Vine con Macri a involucrarme para llevar llevar adelante los valores de mi profesión. Esos son nuestros valores y en este tema Macri hizo hincapié en darnos una oportunidad para lograr un país diferente, una Argentina distinta. Y es lo que hago ahora en Córdoba: escuchar y tratar de generar un vínculo con la gente, demostrarles que hay posibilidades de poder expresar un cambio en nuestro país. Así fue que en 2015 Córdoba le dio una gran cantidad de votos al cambio. Eso es lo que siento: el mismo apoyo y compromiso. 

-¿Pero cómo cree que impactará ese debate que usted presenció el miércoles entre Macri y Schiaretti?

-Nosotros sabemos que vivimos en una provincia muy cara. Córdoba es cara para los empresarios. Acá hay un fondo inmobiliario que paga el gasoducto, pero los gasoductos no se hacen. Por eso los cordobeses ven la posibilidad de un cambio en 2019, porque ven que pasan estas cosas hace años. No quiero provincializar la campaña. La elección va a ser nacional. En Córdoba el objetivo es ratificar el rumbo de la Argentina que queremos y eso implica romper el ciclo de décadas de fracaso y terminar con millones de pobres. En esta elección tenemos que definir eso, si queremos volver al pasado y ser parte del cambio. 

-¿Cree que el cruce entre Schiaretti y Macri por el tema impositivo tiene que ver la disputa latente del mismo electorado entre el PRO y el PJ?

-Acá los cordobeses están visualizando un verdadero cambio. Desde el 2015 se sienten acompañados por la Nación, porque tienen obras, rutas, agua potable, infraestructura. Y antes el gobierno provincial no tenía ese acompañamiento. Pero esa diferencia es producto de errores de ellos. Hay que hacer memoria, porque en 2011 Schiaretti le entregó la lista al kirchnerismo. Ellos también fueron parte de este pasado. Por eso dijo, con total sincerdidad, que estamos generando una Argentina de crecimiento donde recuperamos las instituciones diciendo la verdad. Me duele muchísimo que tengamos un 30% de pobres pero ahora tenemos diagnóstico y estadísticas reales. 

-En ese contexto, ¿para usted cuáles serán los principales ejes de campaña?

-Más que ejes, estamos hablando de propuestas. Este miércoles lo dijo Macri: hay que empezar a modificar la presión tributaria en el país, porque el mundo nos mira como una gran oportunidad. Necesitamos una reforma impositiva, ése será el gran desafío. Y lo estamos haciendo, pasito a pasito. Estamos llevando el país adelante. Poniendo reglas claras, porque eso te va a demostrar que se puede trabajar con credibilidad. Una muestra la hicimos este jueves, con el ministro de Producción Francisco Cabrera. Hoy visitamos diferentes empresas, como la planta de FIAT, que hoy vive una gran revolución. Ves a los empresarios comprometidos, aportando e invirtiendo. También estuvimos en otras empresas donde hay una luz de esperanza, de la Argentina que podemos contruir y cambiar. 

-¿En qué zonas de la provincia identifica los territorios más fuertes para Cambiemos? ¿En el interior rural o en el Gran Córdoba?

-No tengo un diagnóstico. Creo que Cambiemos es un partido que tiene un gran crecimiento y es el que más tuvo a nivel nacional. Córdoba y los cordobeses han sabido entender que las cuatro patas que forman parte de Cambiemos tienen la grandeza de acompañar un desarrollo de país. En Cambiemos hay dirigentes de fuste del radicalismo, del ARI y del Frente Cívico, como Luis Juez, con quienes estamos visualizando una transformación que va a traer aparejado que en 2019 ocurra un cambio. No hay celos en nuestro espacio, porque dentro de la disidencia podemos sacar una propuesta superadora. No queremos ser aduladores, queremos un debate franco para definir qué es lo que podemos hacer por el otro. Siempre sostengo que la política es de carne y hueso. La política es la cercanía de poner el oído. Veo eso y me resulta placentero cuando hago un balance de lo que hice y me llegan inquietudes y reclamos. Veo gente con una enorme paciencia, porque esa gente que me hace un reclamo me dice que no aflojemos. La política es un elemento de transformación social y eso lo confirmo en la cercanía de hablar cara a cara. 

-En 2015 Macri cosechó el 50% de los votos en Córdoba, pero las encuestas ahora le otorgan a usted una performance cercana al 29 o 30%. ¿A qué adjudica esa diferencia?

-El Presidente hará lo que viene haciendo: escuchar a todos los argentinos e invitarlos a participar. Macri va a recorrer toda la Argentina. 

-¿Necesita una presencia muy activa del Ejecutivo Nacional para apuntalar la provincia en la campaña?

-Hablo de lo que está pasando ahora. Como dije, este jueves estuve con el ministro Cabrera y nunca un ministerio nacional trajo a toda su gente a escuchar a las pymes, sus inquietudes, cómo funciona la ley de pymes, cómo poder crecer. Eso es increíble, porque fuimos a ver muchas empresas. Eso que sucedió me parece que es lo que vamos a seguir viendo en estos meses. Buscamos un país creíble, con desarrollo. Sin dudas podemos tener diferencias, pero ante todo tenemos que pensar en positivo.