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En la carrera proselitista, la alianza Vamos Juntos buscará despegarse del sello Cambiemos, pondrá a Lilita en el centro de la escena y correrá a Larreta del discurso de “la grieta”.
Por 13/07/2017 08:33 PM

El macrismo en la Ciudad evitará hablar de Cambiemos y eso se verá claramente en todo el merchandising político. Sombrillas, mesas, banderines, folletos y flyers en redes sociales portarán el nombre de alianza Vamos Juntos, que forjaron el PRO, la Coalición Cívica y Confianza Pública, entre otros partidos. Además, la orden que se bajó desde el comando que encabeza el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, es ignorar al candidato de Evolución, Martín Lousteau, y ordenar la campaña en torno a su figura principal y primera candidata a diputada, Elisa Carrió.

La decisión de despegarse del logo de Cambiemos radica en el frente de Lousteau y su insistencia por reclamar una interna dentro de la alianza que gobierna la Nación. En el laboratorio de campaña porteño advirtieron que hacer proselitismo bajo la bandera de Cambiemos sería un riesgo porque -aseguran- se presta a confusión. La misma idea corre en torno a la polarización: en la Ciudad creen que es un fenómeno que se dará en provincia de Buenos Aires y no necesariamente en el distrito en el que Larreta pidió a sus ministros que se dediquen exclusivamente a hablar de las obras hechas y las futuras. Para los faltos de memoria, el tablero de control de gestión -que maneja la Jefatura de Gabinete y marca qué hicieron y qué no los ministros- se volvió indispensable.

En el Gobierno porteño hay funcionarios relacionados a la campaña que entienden que Larreta no debería meterse a discutir temas nacionales, ni mucho menos hablar de “la grieta”. ¿Habrán visto las encuestas que marcan que en la Ciudad tiene mejor imagen que el propio Macri? Paradójicamente, la candidata emblema de Vamos Juntos hace campaña en oposición al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, fomentando esa polarización.

Al cierre de esta nota, en los pasillos de Uspallata 3160 había algarabía por un informe que la consultora Aresco hizo para el larretismo. Hace meses que el vicejefe de Gobierno, Diego Santilli, devora números, pero la última medición de la familia Aurelio lo enfervorizó. Según ese sondeo, Carrió superaría los 45 puntos y Lousteau tendría una pelea muy reñida con el candidato más potente de Unidad Porteña, Daniel Filmus, por el segundo lugar.

La campaña porteña del PRO no variará de lo que se conoce: timbreos, recorridas por los barrios, reuniones con vecinos. Sin embargo, este 2017 habrá un aditamento singular, la presencia de Lilita en la lista y haciendo proselitismo para el oficialismo. Ya lograron que se ajuste al libreto macrista en tiempos electorales y recorrió obras, protagonizó reuniones con vecinos y están buscando un espacio en su agenda (también hará campaña en la provincia de Buenos Aires y en Santa Fe) para que asista a un timbreo.

La campaña discursiva se dividió en dos. Carrió despotricará contra el kirchnerismo -colaborando con la estrategia nacional-, mientras el resto del gabinete y legisladores harán foco en la Ciudad. Serán encargados de “vender” la gestión, razón por la que Larreta les insistió con que recorran el distrito.

Teléfono para quienes se excusan de los timbreos: este sábado el PRO lanzará oficialmente la campaña en la Ciudad con visitas a las casas en distintos barrios. La mayoría de los ministros ya se comprometió, al igual que los legisladores, que periódicamente destinan parte de su equipo a las tareas en el callcenter ubicado en Avenida Rivadavia. Larreta no estará en la jornada de inicio de campaña porque decidió “darle lugar” a los candidatos, tampoco tocará timbres el primer candidato a legislador Andrés Freire, que desde el viernes, como adelantó en exclusiva Letra P, está de licencia para avocarse a la campaña. Los protagonistas serán los aspirantes a diputados nacionales Carmen Polledo, Paula Oliveto y quienes integran la nómina para ediles locales, como Agustín Forchieri, Victoria Roldán Méndez y Hernán Reyes, que visitarán Villa Soldati.

En público, el alcalde y su equipo ignorarán a Lousteau y sus cuestionamientos. En privado, el larretismo sabe que debe “cuidar” el sur de la Ciudad y las zonas en donde la gestión amarilla es criticada. Son barrios donde el Frente para la Victoria ha hecho buena elecciones y a donde hará hincapié Lousteau, como informó Letra P. El oficialismo capitalino responderá con la política de urbanización e integración de villas y asentamientos. También, buscará mantener apoyo en la clase media: Larreta presentó el miércoles nuevas líneas de créditos para familias de los sectores medios.

Timbreos, ninguneo a Lousteau y Lilita+10: la campaña oficialista en la Ciudad

En la carrera proselitista, la alianza Vamos Juntos buscará despegarse del sello Cambiemos, pondrá a Lilita en el centro de la escena y correrá a Larreta del discurso de “la grieta”.

El macrismo en la Ciudad evitará hablar de Cambiemos y eso se verá claramente en todo el merchandising político. Sombrillas, mesas, banderines, folletos y flyers en redes sociales portarán el nombre de alianza Vamos Juntos, que forjaron el PRO, la Coalición Cívica y Confianza Pública, entre otros partidos. Además, la orden que se bajó desde el comando que encabeza el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, es ignorar al candidato de Evolución, Martín Lousteau, y ordenar la campaña en torno a su figura principal y primera candidata a diputada, Elisa Carrió.

La decisión de despegarse del logo de Cambiemos radica en el frente de Lousteau y su insistencia por reclamar una interna dentro de la alianza que gobierna la Nación. En el laboratorio de campaña porteño advirtieron que hacer proselitismo bajo la bandera de Cambiemos sería un riesgo porque -aseguran- se presta a confusión. La misma idea corre en torno a la polarización: en la Ciudad creen que es un fenómeno que se dará en provincia de Buenos Aires y no necesariamente en el distrito en el que Larreta pidió a sus ministros que se dediquen exclusivamente a hablar de las obras hechas y las futuras. Para los faltos de memoria, el tablero de control de gestión -que maneja la Jefatura de Gabinete y marca qué hicieron y qué no los ministros- se volvió indispensable.

En el Gobierno porteño hay funcionarios relacionados a la campaña que entienden que Larreta no debería meterse a discutir temas nacionales, ni mucho menos hablar de “la grieta”. ¿Habrán visto las encuestas que marcan que en la Ciudad tiene mejor imagen que el propio Macri? Paradójicamente, la candidata emblema de Vamos Juntos hace campaña en oposición al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, fomentando esa polarización.

Al cierre de esta nota, en los pasillos de Uspallata 3160 había algarabía por un informe que la consultora Aresco hizo para el larretismo. Hace meses que el vicejefe de Gobierno, Diego Santilli, devora números, pero la última medición de la familia Aurelio lo enfervorizó. Según ese sondeo, Carrió superaría los 45 puntos y Lousteau tendría una pelea muy reñida con el candidato más potente de Unidad Porteña, Daniel Filmus, por el segundo lugar.

La campaña porteña del PRO no variará de lo que se conoce: timbreos, recorridas por los barrios, reuniones con vecinos. Sin embargo, este 2017 habrá un aditamento singular, la presencia de Lilita en la lista y haciendo proselitismo para el oficialismo. Ya lograron que se ajuste al libreto macrista en tiempos electorales y recorrió obras, protagonizó reuniones con vecinos y están buscando un espacio en su agenda (también hará campaña en la provincia de Buenos Aires y en Santa Fe) para que asista a un timbreo.

La campaña discursiva se dividió en dos. Carrió despotricará contra el kirchnerismo -colaborando con la estrategia nacional-, mientras el resto del gabinete y legisladores harán foco en la Ciudad. Serán encargados de “vender” la gestión, razón por la que Larreta les insistió con que recorran el distrito.

Teléfono para quienes se excusan de los timbreos: este sábado el PRO lanzará oficialmente la campaña en la Ciudad con visitas a las casas en distintos barrios. La mayoría de los ministros ya se comprometió, al igual que los legisladores, que periódicamente destinan parte de su equipo a las tareas en el callcenter ubicado en Avenida Rivadavia. Larreta no estará en la jornada de inicio de campaña porque decidió “darle lugar” a los candidatos, tampoco tocará timbres el primer candidato a legislador Andrés Freire, que desde el viernes, como adelantó en exclusiva Letra P, está de licencia para avocarse a la campaña. Los protagonistas serán los aspirantes a diputados nacionales Carmen Polledo, Paula Oliveto y quienes integran la nómina para ediles locales, como Agustín Forchieri, Victoria Roldán Méndez y Hernán Reyes, que visitarán Villa Soldati.

En público, el alcalde y su equipo ignorarán a Lousteau y sus cuestionamientos. En privado, el larretismo sabe que debe “cuidar” el sur de la Ciudad y las zonas en donde la gestión amarilla es criticada. Son barrios donde el Frente para la Victoria ha hecho buena elecciones y a donde hará hincapié Lousteau, como informó Letra P. El oficialismo capitalino responderá con la política de urbanización e integración de villas y asentamientos. También, buscará mantener apoyo en la clase media: Larreta presentó el miércoles nuevas líneas de créditos para familias de los sectores medios.