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Miembros del organismo que depende de la OEA estuvieron en Alto Comedero. Recordaron que sus recomendaciones “son para que el Estado las cumpla”. En julio podrían dictar una medida cautelar.
Redacción 16/06/2017 08:00 PM

Una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), encabezada por su presidente, Francisco Eguiguren, visitó este viernes en el penal de Alto Comedero a Milagro Sala, anunció que tratará el caso en la próxima reunión plenaria, que tendrá lugar la primera semana de julio y le recordó al Gobierno argentino que sus recomendaciones “son para que el Estado las cumpla”.

“No hemos venido a ver ni vamos a evaluar los procesos. No venimos a juzgar la responsabilidad, la inocencia o culpabilidad de Milagro Sala”, explicó Eguiguren a la salida del penal de Alto Comedero, donde la delegación respondió preguntas a la prensa. El presidente del organismo, que depende de la Organización de Estados Americanos (OEA), estuvo acompañado por la comisionada Esmeralda Arosemena de Troitiño, y el abogado coordinador de Medidas Cautelares de la Comisión, Jorge Meza.

La visita de los representantes de la CIDH tuvo como objetivo “conocer en terreno la situación de detención” de Sala, y responde a una invitación que hizo el Gobierno argentino frente a la medida cautelar que interpusieron el CELS y los abogados de la líder de la Tupac Amaru ante ese organismo. Además de ver a Sala, los enviados de la OEA se entrevistaron con el gobernador Gerardo Morales y otras autoridades provinciales que dieron su versión sobre la situación de la dirigente.

“Ahora comunicaremos la información a nuestros colegas del pleno y ya tendremos los elementos para resolver la medida cautelar”, explicó Eguiguren. El próximo período extraordinario de sesiones tendrá lugar del 3 al 7 de julio en Lima, Perú. Allí se tratará el caso de Sala  y el organismo se pronunciará sobre la cautelar.

La entrevista de los enviados del organismo con Sala se realizó en la celda de la líder de la Tupac Amaru, en presencia de sus abogados, Elizabeth Gómez Alcorta y Luis Paz, y sin intervención de funcionarios provinciales políticos, judiciales ni penitenciarios. Según expresaron los miembros de la CIDH, la “sensación” que se llevaron es que “las condiciones humanitarias de reclusión en este pabellón de mujeres son razonables” aunque advirtieron que Sala “se encuentra bastante agobiada, abatida porque considera que tiene una detención injusta” y por la cantidad de causas y denuncias en su contra.

“Podemos recoger de esta entrevista la situación de mucha presión que tiene Milagro Sala, una mujer que tiene todas las características de una líder. Está en posición de demandar una respuesta. Nosotros tenemos el compromiso de tomar una decisión”, apuntó la comisionada Arosemena de Troitiño.

Antes de retirarse, los enviados de la OEA agradecieron al Estado por haberles dado “plena autonomía y libertad” para realizar su tarea pero recordaron que, al haber sido invitados, el Gobierno “está reconociendo” su competencia en la materia en discusión. “Uno es parte de un sistema. Las recomendaciones son para que el Estado las cumpla”, dijo Eguiguren.

La detención de Sala, no solo generó revuelo en la política doméstica sino que puso a la Argentina bajo la lupa de diferentes organismos internacionales, que se expidieron sobre el tema. Desde el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Detención Arbitraria, hasta la Organización de Estados Americanos – en boca de su secretario general, Luis Almagro –, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Amnistía Internacional y Human Rights Watch emitieron comunicados pidiendo por la libertad de la líder de la Tupac Amaru.

Este viernes, en diálogo con Radio con Vos, la ex canciller Susana Malcorra admitió que el caso "tiene un impacto" en todo el mundo aunque indicó que los cuestionamientos "giran alrededor de la prisión preventiva" y "no en la sustancia" de la causa que se investiga. 

La CIDH visitó a Milagro Sala: nueva exhortación al Gobierno de Macri

Miembros del organismo que depende de la OEA estuvieron en Alto Comedero. Recordaron que sus recomendaciones “son para que el Estado las cumpla”. En julio podrían dictar una medida cautelar.

Una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), encabezada por su presidente, Francisco Eguiguren, visitó este viernes en el penal de Alto Comedero a Milagro Sala, anunció que tratará el caso en la próxima reunión plenaria, que tendrá lugar la primera semana de julio y le recordó al Gobierno argentino que sus recomendaciones “son para que el Estado las cumpla”.

“No hemos venido a ver ni vamos a evaluar los procesos. No venimos a juzgar la responsabilidad, la inocencia o culpabilidad de Milagro Sala”, explicó Eguiguren a la salida del penal de Alto Comedero, donde la delegación respondió preguntas a la prensa. El presidente del organismo, que depende de la Organización de Estados Americanos (OEA), estuvo acompañado por la comisionada Esmeralda Arosemena de Troitiño, y el abogado coordinador de Medidas Cautelares de la Comisión, Jorge Meza.

La visita de los representantes de la CIDH tuvo como objetivo “conocer en terreno la situación de detención” de Sala, y responde a una invitación que hizo el Gobierno argentino frente a la medida cautelar que interpusieron el CELS y los abogados de la líder de la Tupac Amaru ante ese organismo. Además de ver a Sala, los enviados de la OEA se entrevistaron con el gobernador Gerardo Morales y otras autoridades provinciales que dieron su versión sobre la situación de la dirigente.

“Ahora comunicaremos la información a nuestros colegas del pleno y ya tendremos los elementos para resolver la medida cautelar”, explicó Eguiguren. El próximo período extraordinario de sesiones tendrá lugar del 3 al 7 de julio en Lima, Perú. Allí se tratará el caso de Sala  y el organismo se pronunciará sobre la cautelar.

La entrevista de los enviados del organismo con Sala se realizó en la celda de la líder de la Tupac Amaru, en presencia de sus abogados, Elizabeth Gómez Alcorta y Luis Paz, y sin intervención de funcionarios provinciales políticos, judiciales ni penitenciarios. Según expresaron los miembros de la CIDH, la “sensación” que se llevaron es que “las condiciones humanitarias de reclusión en este pabellón de mujeres son razonables” aunque advirtieron que Sala “se encuentra bastante agobiada, abatida porque considera que tiene una detención injusta” y por la cantidad de causas y denuncias en su contra.

“Podemos recoger de esta entrevista la situación de mucha presión que tiene Milagro Sala, una mujer que tiene todas las características de una líder. Está en posición de demandar una respuesta. Nosotros tenemos el compromiso de tomar una decisión”, apuntó la comisionada Arosemena de Troitiño.

Antes de retirarse, los enviados de la OEA agradecieron al Estado por haberles dado “plena autonomía y libertad” para realizar su tarea pero recordaron que, al haber sido invitados, el Gobierno “está reconociendo” su competencia en la materia en discusión. “Uno es parte de un sistema. Las recomendaciones son para que el Estado las cumpla”, dijo Eguiguren.

La detención de Sala, no solo generó revuelo en la política doméstica sino que puso a la Argentina bajo la lupa de diferentes organismos internacionales, que se expidieron sobre el tema. Desde el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Detención Arbitraria, hasta la Organización de Estados Americanos – en boca de su secretario general, Luis Almagro –, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Amnistía Internacional y Human Rights Watch emitieron comunicados pidiendo por la libertad de la líder de la Tupac Amaru.

Este viernes, en diálogo con Radio con Vos, la ex canciller Susana Malcorra admitió que el caso "tiene un impacto" en todo el mundo aunque indicó que los cuestionamientos "giran alrededor de la prisión preventiva" y "no en la sustancia" de la causa que se investiga.