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El fantasma de la atomización de 2015 sobrevuela al peronismo porteño

Aspiraciones individuales, como la de Carlos Heller de renovar su banca en el Congreso, podrían empujar a “Unidad Porteña” a una interna con múltiples listas.
Redacción 16/06/2017 02:56 PM

A las tensiones surgidas en el peronismo metropolitano por la exclusión del PJ bonaerense del frente electoral kirchnerista, el acuerdo opositor porteño suma un nuevo dolor de cabeza con la decisión de Carlos Heller de pelear por la renovación de su banca en la Cámara de Diputados.

Desde el Partido Solidario confirmaron que el ex vice de Boca cuenta con el respaldo del Espacio Popular -agrupamiento donde confluyen, entre otros, el dirigente de CTA Pedro Wasiejko, el ex jefe de gobierno Aníbal Ibarra y el Partido Comunista- para, inicialmente, reclamar que sea incluido en la lista de diputados "en un posición con posibilidades reales".

"Hay vocación de unidad, por eso firmamos la inscripción en el frente Unidad Porteña", señalaron a Letra P fuentes del entorno del director del Banco Credicoop, pero también reconocen que en la eventual lista de unidad del peronismo "hay demasiados aspirantes y no estamos seguro de que todos los peronistas vayan a ponerse de acuerdo para componer una lista equilibrada".

Esa falta de equilibrios podría derivar lisa y llanamente en la presentación de una lista propia que rompa el acuerdo no escrito del frente que reza que el margen de tolerancia son las tres listas que se anunciaron informalmente: una por el peronismo, una encabezada por Gustavo Vera y una tercera por la alianza Ahora Buenos Aires, de Itai Hagman y Jonathan Thea.

"Puede haber cuatro o cinco listas, no vemos cuál es el problema", se envalentonan en las filas del PSol y agitan los fantasmas de las primarias del Frente para Victoria en 2015.

En esa oportunidad, siete listas compitieron en la interna kirchnerista, una cantidad considerada por muchos exagerada y que el armado del frente único lanzado el lunes pretende evitar, sobre todo porque dos años atrás la segunda lista quedó a 55 puntos de la ganadora que encabezó Mariano Recalde.

Por entonces, a poco del cierre de listas sellaron un acuerdo con el Movimiento Evita, en particular con Jorge Taiana, que impulsó las precandidaturas a jefe de Gobierno de Heller e Ibarra con una lista en común de legisladores.

"Hay muchas diferencias respecto de 2015 por las cuales podríamos definir competir: ya no estamos en el Gobierno, hay vocación de unidad y en otros distritos importantes también va a haber primarias", refuerzan y recuerdan que el piso del 15 por ciento de los votos definido por UP para poder meterse en la lista de las generales no es un horizonte imposible para el espacio que promueve a Heller ya que, si se suman las dos listas que presentó el espacio en las últimas elecciones, da un 18% de votos. Habrá que si pueden repetir esos guarismo frente a una lista peronista de unidad.

Ante la pregunta sobre las razones por las que no se integran a la lista de Ahora Buenos Aires, reivindican la identidad de centro izquierda pero se diferencian cuando resaltan que "siempre fuimos parte del kirchnerismo y nos ganamos nuestro lugar".

Lo cierto es que la definición de Heller puso en guardia al peronismo, que, por estas horas, está sumergido en una batalla silenciosa provocada por el escenario abierto en la provincia de Buenos Aires, que amenaza con debilitar los acuerdos alcanzados hasta hoy.

Con márgenes de tiempo y maniobra acotados, las definiciones de los próximos días les exigirán a los costureros del acuerdo una tarea fina para contener la prolífica biodiversidad del peronismo y el kirchnerimo, so pena de atomizar la oferta electoral con la que busca recuperar el protagonismo en la ciudad de Buenos Aires.

El fantasma de la atomización de 2015 sobrevuela al peronismo porteño

Aspiraciones individuales, como la de Carlos Heller de renovar su banca en el Congreso, podrían empujar a “Unidad Porteña” a una interna con múltiples listas.

A las tensiones surgidas en el peronismo metropolitano por la exclusión del PJ bonaerense del frente electoral kirchnerista, el acuerdo opositor porteño suma un nuevo dolor de cabeza con la decisión de Carlos Heller de pelear por la renovación de su banca en la Cámara de Diputados.

Desde el Partido Solidario confirmaron que el ex vice de Boca cuenta con el respaldo del Espacio Popular -agrupamiento donde confluyen, entre otros, el dirigente de CTA Pedro Wasiejko, el ex jefe de gobierno Aníbal Ibarra y el Partido Comunista- para, inicialmente, reclamar que sea incluido en la lista de diputados "en un posición con posibilidades reales".

"Hay vocación de unidad, por eso firmamos la inscripción en el frente Unidad Porteña", señalaron a Letra P fuentes del entorno del director del Banco Credicoop, pero también reconocen que en la eventual lista de unidad del peronismo "hay demasiados aspirantes y no estamos seguro de que todos los peronistas vayan a ponerse de acuerdo para componer una lista equilibrada".

Esa falta de equilibrios podría derivar lisa y llanamente en la presentación de una lista propia que rompa el acuerdo no escrito del frente que reza que el margen de tolerancia son las tres listas que se anunciaron informalmente: una por el peronismo, una encabezada por Gustavo Vera y una tercera por la alianza Ahora Buenos Aires, de Itai Hagman y Jonathan Thea.

"Puede haber cuatro o cinco listas, no vemos cuál es el problema", se envalentonan en las filas del PSol y agitan los fantasmas de las primarias del Frente para Victoria en 2015.

En esa oportunidad, siete listas compitieron en la interna kirchnerista, una cantidad considerada por muchos exagerada y que el armado del frente único lanzado el lunes pretende evitar, sobre todo porque dos años atrás la segunda lista quedó a 55 puntos de la ganadora que encabezó Mariano Recalde.

Por entonces, a poco del cierre de listas sellaron un acuerdo con el Movimiento Evita, en particular con Jorge Taiana, que impulsó las precandidaturas a jefe de Gobierno de Heller e Ibarra con una lista en común de legisladores.

"Hay muchas diferencias respecto de 2015 por las cuales podríamos definir competir: ya no estamos en el Gobierno, hay vocación de unidad y en otros distritos importantes también va a haber primarias", refuerzan y recuerdan que el piso del 15 por ciento de los votos definido por UP para poder meterse en la lista de las generales no es un horizonte imposible para el espacio que promueve a Heller ya que, si se suman las dos listas que presentó el espacio en las últimas elecciones, da un 18% de votos. Habrá que si pueden repetir esos guarismo frente a una lista peronista de unidad.

Ante la pregunta sobre las razones por las que no se integran a la lista de Ahora Buenos Aires, reivindican la identidad de centro izquierda pero se diferencian cuando resaltan que "siempre fuimos parte del kirchnerismo y nos ganamos nuestro lugar".

Lo cierto es que la definición de Heller puso en guardia al peronismo, que, por estas horas, está sumergido en una batalla silenciosa provocada por el escenario abierto en la provincia de Buenos Aires, que amenaza con debilitar los acuerdos alcanzados hasta hoy.

Con márgenes de tiempo y maniobra acotados, las definiciones de los próximos días les exigirán a los costureros del acuerdo una tarea fina para contener la prolífica biodiversidad del peronismo y el kirchnerimo, so pena de atomizar la oferta electoral con la que busca recuperar el protagonismo en la ciudad de Buenos Aires.