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La Justicia Criminal Nacional deberá investigar a efectivos de la comisaría 7 que fueron a un colegio secundario para vigilar e "infundir temor" en una clase pública. Potocar también deberá informar.
Por 21/04/2017 08:38 PM

Un defensor de menores y adolescentes porteño denunció a la Policía de la Ciudad ante la Justicia Criminal Nacional, para que investigue a sus uniformados por amedrentar una clase pública de estudiantes secundarios que se realizó este jueves 20 al mediodía en el colegio Mariano Acosta, en el barrio porteño de Once. Según la presentación, efectivos de la comisaría 7ª intentaron que docentes y estudiantes no realizaran la asamblea prevista y luego uno de los policías ingresó armado al establecimiento. El texto lleva la firma de Gustavo Moreno, asesor tutelar ante la cámara de Apelaciones del fuero contencioso porteño, donde sostiene que recibió denuncias de padres de alumnos y audios aportados por docentes. En ellos “se advierte que, como mínimo, los agentes policiales, en un ilegítimo obrar de sus funciones han intentado infundir temor público y miedo a los alumnos y a las autoridades escolares”. El funcionario calificó las acciones como “conductas directas y deliberadas en un ámbito público escolar, que pueden calificarse como intimidatorias y de hostigamiento amenazante” para evitar la clase pública. 

El escrito, al que accedió Letra P, está dirigido al titular de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional para que realice el sorteo del juez que deberá indagar si los efectivos policiales cometieron delitos penados con prisión. “No puede justificarse que las conductas llevadas adelante se basen en prevención y menos en conjuración o investigación de una actividad lícita llevada a cabo por personas menores de edad”, argumentó el funcionario del Ministerio Público Tutelar. 

Entre las pruebas aportadas está el testimonio de la directora del colegio Raquel Papalardo. Fue la primera en advertir la presencia policial en la puerta. Cuando llegó a trabajar este jueves encontró a cuatro policías en motocicleta. Les preguntó si pasaba algo y uno de los uniformados le contestó: "Sí, usted tiene pedido de secuestro", dijo el efectivo en tono de broma. Luego le informó que estaban en la puerta del colegio bajo órdenes de "Operaciones". "Nos enviaron porque acá se va a hacer una marcha", le explicaron los agentes y la mujer les contestó que los estudiantes iban a realizar la clase pública dentro de la escuela, es decir, "de la reja hacia dentro". La presencia del cuarteto de uniformados no impidió la realización de la clase, pero le reclamaron a la directora que cerrara la puerta principal de ingreso. Papalardo se negó a hacerlo, porque ponía en riesgo el principal acceso para un colegio hiperpoblado. Como respuesta, luego de la asamblea, otro efectivo entró armado "porque había una marcha". Así se los dijo a la docente y a los miembros del centro de estudiantes que fueron a cuestionar la presencia del efectivo con su pistola reglamentaria dentro del establecimiento. 

PEDIDO DE INFORMES. Además de la denuncia penal, Moreno intimó al titular de la policía porteña José Pedro Potocar para que le explique en 72 horas, si “dispuso la presencia de personal policial durante la mañana y tarde del jueves 20” en la entrada del Mariano Acosta. También le solicitó los nombres de “las autoridades policiales que ordenaron la presencia policial”, quién estaba a cargo del envío de los cuatro efectivos y si les “instruyeron requerir información a las autoridades escolares respecto de alumnos y las actividades que realizaban”.  Potocar también deberá informar “cuáles son las pautas dispuestas para el personal policial para el ingreso a los establecimientos escolares con relación a la portacion de las armas reflamentarias y si dicho ingreso con armas se encuentra permitido y/o reglamentado”. 

La inesperada aparición de policías en la puerta del Mariano Acosta durante este jueves ocurrió en la misma jornada en que un cordón de uniformados se paró delante de la Carpa Itinerante instalada frente al Congreso Nacional. "Venían acompañando una marcha de bancarios y por un momento se desplazaron para formar el cordón fuera de la Escuela. No hay explicaciones para esta actitud patoteril", denunció Alejandro Demichelis, secretario de prensa de CTERA. Ambos hechos ocurrieron cinco días después que efectivos de la Policía de Jujuy ingresaran por la fuerza a la Universidad Nacional de esa provincia para detener a estudiantes que estaban haciendo un asado. 
 

Denuncian penalmente a la Policía de la Ciudad por amedrentar a estudiantes

La Justicia Criminal Nacional deberá investigar a efectivos de la comisaría 7 que fueron a un colegio secundario para vigilar e "infundir temor" en una clase pública. Potocar también deberá informar.

Un defensor de menores y adolescentes porteño denunció a la Policía de la Ciudad ante la Justicia Criminal Nacional, para que investigue a sus uniformados por amedrentar una clase pública de estudiantes secundarios que se realizó este jueves 20 al mediodía en el colegio Mariano Acosta, en el barrio porteño de Once. Según la presentación, efectivos de la comisaría 7ª intentaron que docentes y estudiantes no realizaran la asamblea prevista y luego uno de los policías ingresó armado al establecimiento. El texto lleva la firma de Gustavo Moreno, asesor tutelar ante la cámara de Apelaciones del fuero contencioso porteño, donde sostiene que recibió denuncias de padres de alumnos y audios aportados por docentes. En ellos “se advierte que, como mínimo, los agentes policiales, en un ilegítimo obrar de sus funciones han intentado infundir temor público y miedo a los alumnos y a las autoridades escolares”. El funcionario calificó las acciones como “conductas directas y deliberadas en un ámbito público escolar, que pueden calificarse como intimidatorias y de hostigamiento amenazante” para evitar la clase pública. 

El escrito, al que accedió Letra P, está dirigido al titular de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional para que realice el sorteo del juez que deberá indagar si los efectivos policiales cometieron delitos penados con prisión. “No puede justificarse que las conductas llevadas adelante se basen en prevención y menos en conjuración o investigación de una actividad lícita llevada a cabo por personas menores de edad”, argumentó el funcionario del Ministerio Público Tutelar. 

Entre las pruebas aportadas está el testimonio de la directora del colegio Raquel Papalardo. Fue la primera en advertir la presencia policial en la puerta. Cuando llegó a trabajar este jueves encontró a cuatro policías en motocicleta. Les preguntó si pasaba algo y uno de los uniformados le contestó: "Sí, usted tiene pedido de secuestro", dijo el efectivo en tono de broma. Luego le informó que estaban en la puerta del colegio bajo órdenes de "Operaciones". "Nos enviaron porque acá se va a hacer una marcha", le explicaron los agentes y la mujer les contestó que los estudiantes iban a realizar la clase pública dentro de la escuela, es decir, "de la reja hacia dentro". La presencia del cuarteto de uniformados no impidió la realización de la clase, pero le reclamaron a la directora que cerrara la puerta principal de ingreso. Papalardo se negó a hacerlo, porque ponía en riesgo el principal acceso para un colegio hiperpoblado. Como respuesta, luego de la asamblea, otro efectivo entró armado "porque había una marcha". Así se los dijo a la docente y a los miembros del centro de estudiantes que fueron a cuestionar la presencia del efectivo con su pistola reglamentaria dentro del establecimiento. 

PEDIDO DE INFORMES. Además de la denuncia penal, Moreno intimó al titular de la policía porteña José Pedro Potocar para que le explique en 72 horas, si “dispuso la presencia de personal policial durante la mañana y tarde del jueves 20” en la entrada del Mariano Acosta. También le solicitó los nombres de “las autoridades policiales que ordenaron la presencia policial”, quién estaba a cargo del envío de los cuatro efectivos y si les “instruyeron requerir información a las autoridades escolares respecto de alumnos y las actividades que realizaban”.  Potocar también deberá informar “cuáles son las pautas dispuestas para el personal policial para el ingreso a los establecimientos escolares con relación a la portacion de las armas reflamentarias y si dicho ingreso con armas se encuentra permitido y/o reglamentado”. 

La inesperada aparición de policías en la puerta del Mariano Acosta durante este jueves ocurrió en la misma jornada en que un cordón de uniformados se paró delante de la Carpa Itinerante instalada frente al Congreso Nacional. "Venían acompañando una marcha de bancarios y por un momento se desplazaron para formar el cordón fuera de la Escuela. No hay explicaciones para esta actitud patoteril", denunció Alejandro Demichelis, secretario de prensa de CTERA. Ambos hechos ocurrieron cinco días después que efectivos de la Policía de Jujuy ingresaran por la fuerza a la Universidad Nacional de esa provincia para detener a estudiantes que estaban haciendo un asado.