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  • Conspirando por un sueño: la vendetta de Macri en la guerra fría con Tinelli

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La renuncia del empresario Marcelo Tinelli a la AFA empeoró el vínculo que mantiene con el Presidente. La disputa que perdió con Angelici implicó derrotas para Peña y de Andreis. El auxilio de Carrió.
Por 20/04/2017 09:15 PM

La inesperada partida del empresario y presentador Marcelo Tinelli de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por razones de salud, no sólo impactó en el mundo deportivo. También resonó en la política y especialmente en la Casa Rosada, donde el final del Fútbol para Todos, la renegociación de la televisación de los partidos y la conducción de la AFA son tres contornos de un mismo problema para el Gobierno.

“Cuando Marcelo se reunió con Macri en julio del año pasado, se fue de Olivos seguro que tenía el aval del Presidente para jugar dentro de la AFA”, explicó a Letra P un hombre de estrecha vinculación con el empresario y presentador televisivo. “Pero con el tiempo se dio cuenta que quedó atado a la suerte de (el presidente del club Boca Juniors Daniel “Tano” Angelici, que finalmente se encargó de asfixiarlo hasta que tirara la toalla. Marcelo está seguro que detrás de todos los problemas que ha tenido en la AFA está Macri”, aseguró la fuente, en referencia al control que tiene el titular del club xeneixe sobre la máxima institucion futbolística a través de su actual presidente Claudio "Chiqui" Tapia

La última vez que Macri y Tinelli se vieron frente a frente fue el 27 de julio pasado, hace casi un año. Pocos días antes el presentador había criticado a su amigo presidente desde el escenario del programa Showmatch y luego advirtió que el Gobierno estaba castigándolo en las redes sociales, con trolls que le pegaban todos los días.

Uno de los impulsores del reencuentro de julio fue el jefe de Gabinete Marcos Peña, que buscó bajarle el tono a la disputa pública. Poco después, tanto el ministro coordinador,  como el secretario General de la Presidencia Fernando de Andreis se transformaron en los dos principales respaldos de Tinelli para que disputara la presidencia de la AFA en una elección que terminó con un escandaloso empate de 38 a 38.  "Lo que pasó no es por estas dos semanas (en las que  se desempeñó como secretario de Selecciones de la AFA). Del 38-38 para acá muchas situaciones llevaron a Marcelo a tomar esta decisión. Uno de los temas que tomó con mucha pasión era cambiar el fútbol argentino y si por circunstancias no la puede hacer es una frustración que puede repercutir en la salud", dijo hace una semana el presidente del Club San Lorenzo de Almagro Matías Lammens en una entrevista con el canal TyC Sports sobre la partida de su mentor. “Si Marcelo hubiera sido presidente de la AFA hubiera sido menos estresante que lo que vivió después del 38-38. Y si se le agrega a la gestión la lucha política puede redundar en una situación de estrés y eso fue lo que le pasó a Marcelo por eso decidió parar la pelota", aseguró.

Para Tinelli, la trastienda de todo el conflicto que desembocó en su renuncia tiene a Angelici como máximo antagonista, y dentro de San Lorenzo y del Gobierno, deslizan que el conductor televisivo llegó a reunirse con la diputada nacional Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica y socia menor de Cambiemos, para aportarle información y pedirle ayuda para enfrentar a Angelici, un hombre de extrema confianza del Presidente y duramente criticado por Lilita.

En ese contexto la salida de Tinelli no solo refrendó el poder de Angelici. Dentro de la Casa Rosada también confirmó que ni Peña ni de Andreis pueden frenar la creciente influencia del Tano.

El próximo round, advierten cerca de Tinelli, no será en los salones de la calle Viamonte, sede de la AFA, sino en el escenario de la próxima edición de Showmatch, que este año volverá a la pantalla con “Gran Cuñado”, la parodia humorística que realiza el presentador en cada año electoral, donde un elenco de actores imita a los principales candidatos. En la última edición, durante las elecciones presidenciales de 2015, el rol del programa fue clave en la agenda electoral. Tan determinante fue, que el entonces candidato Macri enfureció cuando Tinelli invitó a su contrincante Daniel Scioli al escenario.

Desde entonces comenzó una vendetta calabresa que ahora forma parte de un novelón cada vez más parecido a una guerra silenciosa que no ha terminado. Promete nuevos capítulos, lejos del fútbol y muy cerca de unas elecciones de medio término donde el oficialismo afrontará un examen crucial. En esa arena farandulezca de la política podría reeditarse un nuevo duelo y otro problema para Cambiemos.

Conspirando por un sueño: la vendetta de Macri en la guerra fría con Tinelli

La renuncia del empresario Marcelo Tinelli a la AFA empeoró el vínculo que mantiene con el Presidente. La disputa que perdió con Angelici implicó derrotas para Peña y de Andreis. El auxilio de Carrió.

La inesperada partida del empresario y presentador Marcelo Tinelli de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por razones de salud, no sólo impactó en el mundo deportivo. También resonó en la política y especialmente en la Casa Rosada, donde el final del Fútbol para Todos, la renegociación de la televisación de los partidos y la conducción de la AFA son tres contornos de un mismo problema para el Gobierno.

“Cuando Marcelo se reunió con Macri en julio del año pasado, se fue de Olivos seguro que tenía el aval del Presidente para jugar dentro de la AFA”, explicó a Letra P un hombre de estrecha vinculación con el empresario y presentador televisivo. “Pero con el tiempo se dio cuenta que quedó atado a la suerte de (el presidente del club Boca Juniors Daniel “Tano” Angelici, que finalmente se encargó de asfixiarlo hasta que tirara la toalla. Marcelo está seguro que detrás de todos los problemas que ha tenido en la AFA está Macri”, aseguró la fuente, en referencia al control que tiene el titular del club xeneixe sobre la máxima institucion futbolística a través de su actual presidente Claudio "Chiqui" Tapia

La última vez que Macri y Tinelli se vieron frente a frente fue el 27 de julio pasado, hace casi un año. Pocos días antes el presentador había criticado a su amigo presidente desde el escenario del programa Showmatch y luego advirtió que el Gobierno estaba castigándolo en las redes sociales, con trolls que le pegaban todos los días.

Uno de los impulsores del reencuentro de julio fue el jefe de Gabinete Marcos Peña, que buscó bajarle el tono a la disputa pública. Poco después, tanto el ministro coordinador,  como el secretario General de la Presidencia Fernando de Andreis se transformaron en los dos principales respaldos de Tinelli para que disputara la presidencia de la AFA en una elección que terminó con un escandaloso empate de 38 a 38.  "Lo que pasó no es por estas dos semanas (en las que  se desempeñó como secretario de Selecciones de la AFA). Del 38-38 para acá muchas situaciones llevaron a Marcelo a tomar esta decisión. Uno de los temas que tomó con mucha pasión era cambiar el fútbol argentino y si por circunstancias no la puede hacer es una frustración que puede repercutir en la salud", dijo hace una semana el presidente del Club San Lorenzo de Almagro Matías Lammens en una entrevista con el canal TyC Sports sobre la partida de su mentor. “Si Marcelo hubiera sido presidente de la AFA hubiera sido menos estresante que lo que vivió después del 38-38. Y si se le agrega a la gestión la lucha política puede redundar en una situación de estrés y eso fue lo que le pasó a Marcelo por eso decidió parar la pelota", aseguró.

Para Tinelli, la trastienda de todo el conflicto que desembocó en su renuncia tiene a Angelici como máximo antagonista, y dentro de San Lorenzo y del Gobierno, deslizan que el conductor televisivo llegó a reunirse con la diputada nacional Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica y socia menor de Cambiemos, para aportarle información y pedirle ayuda para enfrentar a Angelici, un hombre de extrema confianza del Presidente y duramente criticado por Lilita.

En ese contexto la salida de Tinelli no solo refrendó el poder de Angelici. Dentro de la Casa Rosada también confirmó que ni Peña ni de Andreis pueden frenar la creciente influencia del Tano.

El próximo round, advierten cerca de Tinelli, no será en los salones de la calle Viamonte, sede de la AFA, sino en el escenario de la próxima edición de Showmatch, que este año volverá a la pantalla con “Gran Cuñado”, la parodia humorística que realiza el presentador en cada año electoral, donde un elenco de actores imita a los principales candidatos. En la última edición, durante las elecciones presidenciales de 2015, el rol del programa fue clave en la agenda electoral. Tan determinante fue, que el entonces candidato Macri enfureció cuando Tinelli invitó a su contrincante Daniel Scioli al escenario.

Desde entonces comenzó una vendetta calabresa que ahora forma parte de un novelón cada vez más parecido a una guerra silenciosa que no ha terminado. Promete nuevos capítulos, lejos del fútbol y muy cerca de unas elecciones de medio término donde el oficialismo afrontará un examen crucial. En esa arena farandulezca de la política podría reeditarse un nuevo duelo y otro problema para Cambiemos.