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La gobernadora mandó de nuevo al ministro De la Torre y hoy envía a Mosca junto a un grupo de legisladores. Las culpas caen sobre Larreche. La oposición busca debilitar al intendente sin destituirlo.
Por 21/03/2017 01:05 AM

Aunque este miércoles el Concejo Deliberante votará el pedido de interpelación a Ezequiel Galli, las aguas políticas comenzaron a aquietarse en Olavarría una semana después del recital del Indio Solari, cuando el intendente decidió echar nada menos que a su jefe de Gabinete y mentor político, Jorge Larreche. La decisión le dio aire y generó nuevos gestos de respaldo de la gobernadora María Eugenia Vidal, que el domingo 19 volvió a enviar a su ministro de Gobierno, Joaquín de la Torre, y ahora manda un contingente de legisladores a darle su apoyo.

La salida de Larreche fue sorpresiva para el ex jefe de Gabinete, pero inevitable para Galli. En el macrismo hay quienes sostienen que la decisión del intendente respondió a una orden que le habría enviado Vidal. Pero desde la gobernación bonaerense aseguran que fue lógica pura: Larreche, el funcionario más político de la gestión era quien debía pagar, precisamente, por el primer - y grave - error político.

En Olavarría analizan que fue el ex jefe de Gabinete, obsesionado con "terminar de una vez con el mito de los Eseverri" - que gobernaron el municipio durante décadas-, quien fogoneó la idea de llevar al Indio Solari, que había sido prohibido en 1997 junto a los Redondos por el entonces intendente Helios Eseverri. La fecha elegida para el show no fue casual: el Indio se presentó en Olavarría justo cuando se cumplieron 20 años desde aquel recital fallido. Galli celebró la idea, pese a que varios intendentes de Cambiemos le advirtieron que todo podía salir mal.

El primer fusible del error, que terminó con dos asistentes muertos - aunque los informes toxicológicos determinaron que las dos víctimas habían consumido drogas y alcohol-, más de una decena de heridos y una ciudad de 110 mil habitantes, colapsada la llegada de 300 mil visitantes, fue Larreche, cuya salida fue anunciada el viernes 17 a última hora.

Hombre de Monzó en la Séptima sección electoral, Larreche es un conocido operador del peronismo que fue presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) durante el gobierno de Carlos Menem y subsecretario de Desarrollo Agropecuario y Alimentario de Felipe Solá cuando ocupó la gobernación bonaerense. De aquellos tiempos, Larreche conoce al presidente de la Cámara de Diputados.

En 2007 Larreche se presentó como candidato a intendente, pero quedó en cuarto lugar. Ocho años después, promovió a Galli, hijo de íntimo amigo, Dardo "Gato" Galli, que también fue funcionario de Solá. La salida de Larreche del gabinete también significó una derrota para Monzó, golpeado en su interna con Vidal en la provincia.  

La misma noche del viernes, tras el anuncio de la partida del jefe de Gabinete, comenzó a circular en Olavarría una nómina de funcionarios que también podrían dejar su función. Se trata del secretario de Economía y Administración General, Gastón Acosta; el  subsecretario de Legal y Técnica, Luciano Blanco; el subsecretario de Comunicaciones, Emilio Moriones; y el subsecretario de Gobierno y primo del intendente, Hilario Galli.

Según pudo saber Letra P, no todos los apuntados dejarán la función pero en la administración de Galli habrá, en lo inmediato, una reestructuración total. Habrá cambios en el organigrama y se creará una agencia gubernamental de control. Llegarán nuevos funcionarios, rotarán y se irán otros.

Galli mostrará reacción y para eso será respaldado por Vidal, que públicamente no jugó a su favor, pero envió apoyos subterráneos. El domingo posterior al recital mandó a De la Torre, que volvió una semana después y almorzó con el intendente en su casa. El martes llegará una nueva comitiva enviada por la gobernadora, que estará encabezada por el presidente de la Cámara de Diputados, Manuel Mosca. Desde la Casa Rosada, la decisión fue otra. “No vamos a hacer nada para sostenerlo, que se arregle solo”, se escuchó en el Ministerio del Interior que conduce Rogelio Frigerio.

Mosca llegará acompañado por un grupo de unos ocho legisladores, entre quienes estarán los diputados María Alejandra Lorden, Santiago Nardelli y Mauricio Vivani, que responde a Jorge Macri, quien también envió su apoyo a Galli. Además viajarán con Mosca las senadoras Elena Ayllón y Nidia Moirano. Será una "visita institucional" para respaldar a Galli y para "agradecer a los concejales" que no haya utilizado políticamente la situación. Resaltarán que "todo está en manos de la Justicia".

Una destitución lejana

El miércoles, el Concejo Deliberante de Olavarría votará el llamado a interpelación de Galli - que presentaron los concejales del Frente Renovador Marcelo Latorre y Emilio Vitale - y una propuesta para crear una comisión investigadora.

Según confirmó Letra P con fuentes de Cambiemos en el cuerpo, el propio oficialismo votará a favor de la interpelación. "Es un mecanismo republicano. Hay dos muertes y cuestiones de suma importancia para tratar. Creemos que es necesario aclarar esto", explicó un miembro del oficialismo local. El mensaje de Cambiemos - que Vidal pidió reforzar - será que Galli está  "a disposición".

Lo cierto es que la destitución del intendente está lejos. "No hay ánimo de destituirlo, no están los votos y tampoco la gente tiene ese espíritu. Todos en Olavarría quieren saber qué pasó pero la victimización le salió bien, nadie se va a exponer a destituirlo", dice un concejal opositor.  

En Olavarría la política se mira en el espejo de Azul y Mar del Plata. En el primer caso, el ex intendente José Inza sufrió tres interpelaciones, que lo dejaron moribundo en términos políticos. La primera fue apenas 11 meses después de que asumiera el cargo. En Mar del Plata, quien encauzó la gestión de Carlos Arroyo, jaqueado por crisis políticas que se acumulan desde diciembre de 2015, fue el mismo De la Torre. Allí, la oposición también resolvió no empujar hacia la destitución.

“General Pueyrredón es el segundo distrito de la provincia en cantidad de electores. Políticamente conviene que Arroyo se quede y que en 2019 haga una mala elección, y le reste votos a Vidal y a Macri”, razonó ante Letra P un importante dirigente nacional opositor.

Si bien Olavarría no tiene el mismo peso electoral, el análisis local es similar. Concejales de tres espacios políticos de la oposición coincidieron, en diálogo con este medio, en que lo más conveniente para todos es “que Galli se quede en la intendencia y llegue débil” a 2019, para pelearle el lugar.

Vidal intenta salvar a Galli y aprovecha para jugar la interna con Monzó

La gobernadora mandó de nuevo al ministro De la Torre y hoy envía a Mosca junto a un grupo de legisladores. Las culpas caen sobre Larreche. La oposición busca debilitar al intendente sin destituirlo.

Aunque este miércoles el Concejo Deliberante votará el pedido de interpelación a Ezequiel Galli, las aguas políticas comenzaron a aquietarse en Olavarría una semana después del recital del Indio Solari, cuando el intendente decidió echar nada menos que a su jefe de Gabinete y mentor político, Jorge Larreche. La decisión le dio aire y generó nuevos gestos de respaldo de la gobernadora María Eugenia Vidal, que el domingo 19 volvió a enviar a su ministro de Gobierno, Joaquín de la Torre, y ahora manda un contingente de legisladores a darle su apoyo.

La salida de Larreche fue sorpresiva para el ex jefe de Gabinete, pero inevitable para Galli. En el macrismo hay quienes sostienen que la decisión del intendente respondió a una orden que le habría enviado Vidal. Pero desde la gobernación bonaerense aseguran que fue lógica pura: Larreche, el funcionario más político de la gestión era quien debía pagar, precisamente, por el primer - y grave - error político.

En Olavarría analizan que fue el ex jefe de Gabinete, obsesionado con "terminar de una vez con el mito de los Eseverri" - que gobernaron el municipio durante décadas-, quien fogoneó la idea de llevar al Indio Solari, que había sido prohibido en 1997 junto a los Redondos por el entonces intendente Helios Eseverri. La fecha elegida para el show no fue casual: el Indio se presentó en Olavarría justo cuando se cumplieron 20 años desde aquel recital fallido. Galli celebró la idea, pese a que varios intendentes de Cambiemos le advirtieron que todo podía salir mal.

El primer fusible del error, que terminó con dos asistentes muertos - aunque los informes toxicológicos determinaron que las dos víctimas habían consumido drogas y alcohol-, más de una decena de heridos y una ciudad de 110 mil habitantes, colapsada la llegada de 300 mil visitantes, fue Larreche, cuya salida fue anunciada el viernes 17 a última hora.

Hombre de Monzó en la Séptima sección electoral, Larreche es un conocido operador del peronismo que fue presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) durante el gobierno de Carlos Menem y subsecretario de Desarrollo Agropecuario y Alimentario de Felipe Solá cuando ocupó la gobernación bonaerense. De aquellos tiempos, Larreche conoce al presidente de la Cámara de Diputados.

En 2007 Larreche se presentó como candidato a intendente, pero quedó en cuarto lugar. Ocho años después, promovió a Galli, hijo de íntimo amigo, Dardo "Gato" Galli, que también fue funcionario de Solá. La salida de Larreche del gabinete también significó una derrota para Monzó, golpeado en su interna con Vidal en la provincia.  

La misma noche del viernes, tras el anuncio de la partida del jefe de Gabinete, comenzó a circular en Olavarría una nómina de funcionarios que también podrían dejar su función. Se trata del secretario de Economía y Administración General, Gastón Acosta; el  subsecretario de Legal y Técnica, Luciano Blanco; el subsecretario de Comunicaciones, Emilio Moriones; y el subsecretario de Gobierno y primo del intendente, Hilario Galli.

Según pudo saber Letra P, no todos los apuntados dejarán la función pero en la administración de Galli habrá, en lo inmediato, una reestructuración total. Habrá cambios en el organigrama y se creará una agencia gubernamental de control. Llegarán nuevos funcionarios, rotarán y se irán otros.

Galli mostrará reacción y para eso será respaldado por Vidal, que públicamente no jugó a su favor, pero envió apoyos subterráneos. El domingo posterior al recital mandó a De la Torre, que volvió una semana después y almorzó con el intendente en su casa. El martes llegará una nueva comitiva enviada por la gobernadora, que estará encabezada por el presidente de la Cámara de Diputados, Manuel Mosca. Desde la Casa Rosada, la decisión fue otra. “No vamos a hacer nada para sostenerlo, que se arregle solo”, se escuchó en el Ministerio del Interior que conduce Rogelio Frigerio.

Mosca llegará acompañado por un grupo de unos ocho legisladores, entre quienes estarán los diputados María Alejandra Lorden, Santiago Nardelli y Mauricio Vivani, que responde a Jorge Macri, quien también envió su apoyo a Galli. Además viajarán con Mosca las senadoras Elena Ayllón y Nidia Moirano. Será una "visita institucional" para respaldar a Galli y para "agradecer a los concejales" que no haya utilizado políticamente la situación. Resaltarán que "todo está en manos de la Justicia".

Una destitución lejana

El miércoles, el Concejo Deliberante de Olavarría votará el llamado a interpelación de Galli - que presentaron los concejales del Frente Renovador Marcelo Latorre y Emilio Vitale - y una propuesta para crear una comisión investigadora.

Según confirmó Letra P con fuentes de Cambiemos en el cuerpo, el propio oficialismo votará a favor de la interpelación. "Es un mecanismo republicano. Hay dos muertes y cuestiones de suma importancia para tratar. Creemos que es necesario aclarar esto", explicó un miembro del oficialismo local. El mensaje de Cambiemos - que Vidal pidió reforzar - será que Galli está  "a disposición".

Lo cierto es que la destitución del intendente está lejos. "No hay ánimo de destituirlo, no están los votos y tampoco la gente tiene ese espíritu. Todos en Olavarría quieren saber qué pasó pero la victimización le salió bien, nadie se va a exponer a destituirlo", dice un concejal opositor.  

En Olavarría la política se mira en el espejo de Azul y Mar del Plata. En el primer caso, el ex intendente José Inza sufrió tres interpelaciones, que lo dejaron moribundo en términos políticos. La primera fue apenas 11 meses después de que asumiera el cargo. En Mar del Plata, quien encauzó la gestión de Carlos Arroyo, jaqueado por crisis políticas que se acumulan desde diciembre de 2015, fue el mismo De la Torre. Allí, la oposición también resolvió no empujar hacia la destitución.

“General Pueyrredón es el segundo distrito de la provincia en cantidad de electores. Políticamente conviene que Arroyo se quede y que en 2019 haga una mala elección, y le reste votos a Vidal y a Macri”, razonó ante Letra P un importante dirigente nacional opositor.

Si bien Olavarría no tiene el mismo peso electoral, el análisis local es similar. Concejales de tres espacios políticos de la oposición coincidieron, en diálogo con este medio, en que lo más conveniente para todos es “que Galli se quede en la intendencia y llegue débil” a 2019, para pelearle el lugar.