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La Justicia de esa provincia le ordenó a la multinacional el cese de actividades en Paraná, además de la clausura y una multa económica. Los martilleros acorralan a la franquicia norteamericana.
Diego Estévez 20/03/2017 10:43 AM

En la larga batalla que llevan adelante martilleros de distintas jurisdicciones del país contra la multinacional REMAX por considerar que opera fuera de la ley, la Justicia de Entre Ríos sumó otro golpe legal a la empresa norteamericana: le prohibió funcionar en Paraná, además de clausurar el local que tenía operando en esa ciudad e imponerle una multa económica.

La decisión estuvo en manos del Superior Tribunal de Justicia (STJ), quien confirmó la sanción impuesta por el Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Entre Ríos (Ccpier) a la martillera María Elena Sobrero por haber prestado su matrícula a la franquicia REMAX, explotada por personas no habilitadas para el ejercicio de esa profesión, según indica el fallo.

Así, REMAX suma un nuevo fallo adverso en la Justicia argentina, acusada por distintos colegios que agrupan a martilleros y corredores públicos bonaerenses de incumplir leyes de nuestro país relacionadas con el ejercicio de la profesión, tercerización, precarización e ilegalidad en su funcionamiento.

REMAX es una organización internacional de bienes raíces fundada en 1973 por David y Gail Liniger en Denver, Colorado (Estados Unidos). Aún hoy sigue siendo propiedad de sus fundadores. Tiene una red de cerca de 100 mil agentes en siete mil oficinas situadas en unos 65 países.

La red de franquicias está compuesta por unas 70 regiones, que varían en tamaño de un área metropolitana a un país entero. REMAX se describe a sí misma, en su web oficial, como “un sistema inmobiliario mundial de oficinas franquiciadas y propias y sus profesionales independientes afiliados”.

En Argentina, este modelo de negocio viola leyes provinciales y nacionales que regulan la actividad de profesiones liberales, en especial, las que están reguladas también por colegios profesionales, como en este caso los martilleros.

Desde su página web, REMAX practicó un curioso descargo en el que, entre otras cosas, inventa un cuestionario de preguntas y respuestas donde niega datos que están en el fallo de la Justicia (para verlo, click aqui)

http://blog.remax.com.ar/index.php/2017/02/15/que-pasa-con-remax-en-parana-nuestra-mirada/)

SANCIÓN Y FUNDAMENTOS. En el caso particular de la oficina que operaba en Paraná, el fallo del Superior Tribunal de Justicia surgió luego de que la corredora pública mencionada apelara la resolución de suspensión y multa del Tribunal de Disciplina del Colegio.

“La corredora prestó su matrícula, se asoció con gente que no es matriculada e hizo publicidad engañosa y por eso el colegio, en 2015, la suspendió cuatro meses y le impuso una multa de 32.500 pesos”, explicaron los martilleros.

Desde que las franquicias inmobiliarias comenzaron a instalarse en el país hace más de diez años, los colegios de corredores públicos inmobiliarios las denunciaron por ejercicio ilegal de la profesión.

El atajo que encontró Remax fue asociarse en cada una de sus unidades de negocios con un corredor que formalizara los trámites que en los hechos otras personas llevaban a cabo sin tener la habilitación correspondiente, según consta en distintas denuncias presentadas ante la justicia.

“Todos los corredores tenemos prohibido prestar nuestra matrícula, prestar nuestro nombre y el ejercicio de esta profesión, como cualquier profesión liberal es personal e indelegable”, resaltó el presidente del Ccpier

Tras la decisión del Tribunal de Disciplina del colegio, Sobrero apeló judicialmente y la sanción había quedado en suspenso. Ahora, el STJ no hizo lugar a la apelación dejando firme la suspensión y la multa aplicadas.

La sentencia del máximo tribunal judicial entrerriano sanciona a Sobrero “por hallarla incursa en las conductas antiéticas de haber  participado sus honorarios profesionales a terceros no autorizados para el ejercicio profesional, (agentes inmobiliarios) formar sociedades de hecho o de derecho con personas inhabilitadas o afectadas por las incompatibilidades fijadas en la ley (Servicios y Comercializadora la Alameda SRL y agentes inmobiliarios), prestar su matrícula profesional a la franquicia Remax y realizar publicidad, promoción o propaganda en términos engañosos (REMAX)”.

La demanda del Ccpier se centró no solo en la martillera nombrada, sino también en Diego Ariel Dlugovitzky y Manuel Aybar, supuestos dueños de la franquicia de Paraná.

REMAX suma enemigos y fallos adversos: le prohíben operar en Entre Ríos

La Justicia de esa provincia le ordenó a la multinacional el cese de actividades en Paraná, además de la clausura y una multa económica. Los martilleros acorralan a la franquicia norteamericana.

En la larga batalla que llevan adelante martilleros de distintas jurisdicciones del país contra la multinacional REMAX por considerar que opera fuera de la ley, la Justicia de Entre Ríos sumó otro golpe legal a la empresa norteamericana: le prohibió funcionar en Paraná, además de clausurar el local que tenía operando en esa ciudad e imponerle una multa económica.

La decisión estuvo en manos del Superior Tribunal de Justicia (STJ), quien confirmó la sanción impuesta por el Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Entre Ríos (Ccpier) a la martillera María Elena Sobrero por haber prestado su matrícula a la franquicia REMAX, explotada por personas no habilitadas para el ejercicio de esa profesión, según indica el fallo.

Así, REMAX suma un nuevo fallo adverso en la Justicia argentina, acusada por distintos colegios que agrupan a martilleros y corredores públicos bonaerenses de incumplir leyes de nuestro país relacionadas con el ejercicio de la profesión, tercerización, precarización e ilegalidad en su funcionamiento.

REMAX es una organización internacional de bienes raíces fundada en 1973 por David y Gail Liniger en Denver, Colorado (Estados Unidos). Aún hoy sigue siendo propiedad de sus fundadores. Tiene una red de cerca de 100 mil agentes en siete mil oficinas situadas en unos 65 países.

La red de franquicias está compuesta por unas 70 regiones, que varían en tamaño de un área metropolitana a un país entero. REMAX se describe a sí misma, en su web oficial, como “un sistema inmobiliario mundial de oficinas franquiciadas y propias y sus profesionales independientes afiliados”.

En Argentina, este modelo de negocio viola leyes provinciales y nacionales que regulan la actividad de profesiones liberales, en especial, las que están reguladas también por colegios profesionales, como en este caso los martilleros.

Desde su página web, REMAX practicó un curioso descargo en el que, entre otras cosas, inventa un cuestionario de preguntas y respuestas donde niega datos que están en el fallo de la Justicia (para verlo, click aqui)

http://blog.remax.com.ar/index.php/2017/02/15/que-pasa-con-remax-en-parana-nuestra-mirada/)

SANCIÓN Y FUNDAMENTOS. En el caso particular de la oficina que operaba en Paraná, el fallo del Superior Tribunal de Justicia surgió luego de que la corredora pública mencionada apelara la resolución de suspensión y multa del Tribunal de Disciplina del Colegio.

“La corredora prestó su matrícula, se asoció con gente que no es matriculada e hizo publicidad engañosa y por eso el colegio, en 2015, la suspendió cuatro meses y le impuso una multa de 32.500 pesos”, explicaron los martilleros.

Desde que las franquicias inmobiliarias comenzaron a instalarse en el país hace más de diez años, los colegios de corredores públicos inmobiliarios las denunciaron por ejercicio ilegal de la profesión.

El atajo que encontró Remax fue asociarse en cada una de sus unidades de negocios con un corredor que formalizara los trámites que en los hechos otras personas llevaban a cabo sin tener la habilitación correspondiente, según consta en distintas denuncias presentadas ante la justicia.

“Todos los corredores tenemos prohibido prestar nuestra matrícula, prestar nuestro nombre y el ejercicio de esta profesión, como cualquier profesión liberal es personal e indelegable”, resaltó el presidente del Ccpier

Tras la decisión del Tribunal de Disciplina del colegio, Sobrero apeló judicialmente y la sanción había quedado en suspenso. Ahora, el STJ no hizo lugar a la apelación dejando firme la suspensión y la multa aplicadas.

La sentencia del máximo tribunal judicial entrerriano sanciona a Sobrero “por hallarla incursa en las conductas antiéticas de haber  participado sus honorarios profesionales a terceros no autorizados para el ejercicio profesional, (agentes inmobiliarios) formar sociedades de hecho o de derecho con personas inhabilitadas o afectadas por las incompatibilidades fijadas en la ley (Servicios y Comercializadora la Alameda SRL y agentes inmobiliarios), prestar su matrícula profesional a la franquicia Remax y realizar publicidad, promoción o propaganda en términos engañosos (REMAX)”.

La demanda del Ccpier se centró no solo en la martillera nombrada, sino también en Diego Ariel Dlugovitzky y Manuel Aybar, supuestos dueños de la franquicia de Paraná.