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Se reúnen cada 15 días en la sede de Matheu. Unifican el discurso opositor y evitan hablar de candidaturas. Evalúan estrategias de campaña con consultores políticos. Participan todas las líneas.
Por 18/03/2017 10:36 AM

Sin hablar de nombres propios, candidaturas ni lugares en las listas, los distintos sectores que conforman el PJ bonaerense avanzan en silencio en busca de una estrategia que les permita superar las desavenencias internas y consolidarse en un espacio común, de cara a las elecciones.

Desde el mes de enero, las distintas líneas del peronismo de la provincia de Buenos Aires, en cuya mesa se sientan desde los intendentes del grupo Esmeralda hasta La Cámpora, pasando por el Movimiento Evita, el grupo Fénix, el sciolismo y el bloque Justicialista, que conduce Oscar Romero, mantienen reuniones en la sede del PJ nacional, ubicado en la calle Matheu.

El último encuentro tuvo lugar el martes 14, y contó con la participación de consultores políticos de primera línea, que sugirieron líneas de acción para la campaña. Allí estuvieron, el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi; la intendenta de La Matanza, Verónica Magario; el presidente del PJ Bonaerense, Fernando Espinoza; el diputado Romero; el senador Juan Manuel Abal Medina; la diputada Teresa García; el ex presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; el ex jefe de Gabinete de Daniel Scioli, Alberto Pérez; el intendente Juan Pablo de Jesús (grupo Esmeralda); y los camporistas Eduardo "Wado" de Pedro y Hernán Reibel, ex subsecretario de Comunicación Pública y mano derecha de Máximo Kirchner, entre otros

"Las cartas de todos están sobre la mesa. Hay tensiones pero normales", contó a Letra P uno de los asistentes. El principal punto de tensión gira en torno a las candidaturas y, en especial, a la figura de Cristina Fernández de Kirchner. Mientras que el sector más kirchnerista insiste en que la ex presidenta es quien mejor mide en las encuestas y, por tanto, quien debe liderar, como candidata a senadora, una lista que unifique a todos, otro grupo - encabezado por los Esmeralda, el bloque Justicialista, Domínguez y el Movimiento Evita - quiere que la candidatura se resuelva en una primaria. Para esa instancia impulsan la figura del ex ministro del Interior Florencio Randazzo, quien sigue sin dar señales claras sobre si está dispuesto a participar de la contienda o no.

Con esa diferencia clara sobre la mesa, los distintos sectores acordaron avanzar en un discurso que les permita posicionarse frente al gobierno de Mauricio Macri, con una estrategia que los lleve a la victoria. "Se habla más de cómo reaccionar frente a las políticas de Macri que de las candidaturas.  Eso se va a definir más cerca del cierre", explica otro de los asistentes a la reunión.                       

Como línea principal, se estableció la necesidad de dejar de lado los enfrentamientos personales internos para centrarse en las críticas a las políticas de Gobierno, con eje en el desempleo, la crisis económica y la caída del poder adquisitivo. Sin hablar de nombres propios, hasta tanto llegue la fecha límite para la presentación de precandidatos para las primarias: el 24 de junio.

En el PJ saben que, con el Gobierno nacional en baja en las encuestas, la consagración de la unidad podría garantizar un triunfo o una pelea mano a mano con Sergio Massa. Entre los dos espacios, cree, podrían provocarle una dura derrota al macrismo. "Pero si la única candidata es Cristina, no va a haber unidad posible, habrá que ir a internas", apunta uno de los miembro de la mesa. En caso de que así sea, el partido tiene otra premisa en el horizonte: una eventual primaria no debe parecerse, bajo ninguna circunstancia, a aquella en la que se enfrentaron Julián Domínguez y Aníbal Fernández en 2015, que terminó en la derrota del peronismo a manos de María Eugenia Vidal.

La primera reunión de los dirigentes que conforman la Mesa de Acción Política fue en el mes de enero. A fines de ese mes, la polémica por el feriado del 24 de marzo volvió a servir como envión de unidad, que fue aprovechado en el encuentro que se celebró también en la sede de Matheu. Luego llegó el cónclave de San Vicente, también con la participación de todos los sectores. La próxima cita para intentar consolidar la unidad ya tiene fecha: será el miércoles 29. 

Todos los sectores del PJ consolidan la Mesa de Acción Política en busca de la unidad

Se reúnen cada 15 días en la sede de Matheu. Unifican el discurso opositor y evitan hablar de candidaturas. Evalúan estrategias de campaña con consultores políticos. Participan todas las líneas.

Sin hablar de nombres propios, candidaturas ni lugares en las listas, los distintos sectores que conforman el PJ bonaerense avanzan en silencio en busca de una estrategia que les permita superar las desavenencias internas y consolidarse en un espacio común, de cara a las elecciones.

Desde el mes de enero, las distintas líneas del peronismo de la provincia de Buenos Aires, en cuya mesa se sientan desde los intendentes del grupo Esmeralda hasta La Cámpora, pasando por el Movimiento Evita, el grupo Fénix, el sciolismo y el bloque Justicialista, que conduce Oscar Romero, mantienen reuniones en la sede del PJ nacional, ubicado en la calle Matheu.

El último encuentro tuvo lugar el martes 14, y contó con la participación de consultores políticos de primera línea, que sugirieron líneas de acción para la campaña. Allí estuvieron, el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi; la intendenta de La Matanza, Verónica Magario; el presidente del PJ Bonaerense, Fernando Espinoza; el diputado Romero; el senador Juan Manuel Abal Medina; la diputada Teresa García; el ex presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; el ex jefe de Gabinete de Daniel Scioli, Alberto Pérez; el intendente Juan Pablo de Jesús (grupo Esmeralda); y los camporistas Eduardo "Wado" de Pedro y Hernán Reibel, ex subsecretario de Comunicación Pública y mano derecha de Máximo Kirchner, entre otros

"Las cartas de todos están sobre la mesa. Hay tensiones pero normales", contó a Letra P uno de los asistentes. El principal punto de tensión gira en torno a las candidaturas y, en especial, a la figura de Cristina Fernández de Kirchner. Mientras que el sector más kirchnerista insiste en que la ex presidenta es quien mejor mide en las encuestas y, por tanto, quien debe liderar, como candidata a senadora, una lista que unifique a todos, otro grupo - encabezado por los Esmeralda, el bloque Justicialista, Domínguez y el Movimiento Evita - quiere que la candidatura se resuelva en una primaria. Para esa instancia impulsan la figura del ex ministro del Interior Florencio Randazzo, quien sigue sin dar señales claras sobre si está dispuesto a participar de la contienda o no.

Con esa diferencia clara sobre la mesa, los distintos sectores acordaron avanzar en un discurso que les permita posicionarse frente al gobierno de Mauricio Macri, con una estrategia que los lleve a la victoria. "Se habla más de cómo reaccionar frente a las políticas de Macri que de las candidaturas.  Eso se va a definir más cerca del cierre", explica otro de los asistentes a la reunión.                       

Como línea principal, se estableció la necesidad de dejar de lado los enfrentamientos personales internos para centrarse en las críticas a las políticas de Gobierno, con eje en el desempleo, la crisis económica y la caída del poder adquisitivo. Sin hablar de nombres propios, hasta tanto llegue la fecha límite para la presentación de precandidatos para las primarias: el 24 de junio.

En el PJ saben que, con el Gobierno nacional en baja en las encuestas, la consagración de la unidad podría garantizar un triunfo o una pelea mano a mano con Sergio Massa. Entre los dos espacios, cree, podrían provocarle una dura derrota al macrismo. "Pero si la única candidata es Cristina, no va a haber unidad posible, habrá que ir a internas", apunta uno de los miembro de la mesa. En caso de que así sea, el partido tiene otra premisa en el horizonte: una eventual primaria no debe parecerse, bajo ninguna circunstancia, a aquella en la que se enfrentaron Julián Domínguez y Aníbal Fernández en 2015, que terminó en la derrota del peronismo a manos de María Eugenia Vidal.

La primera reunión de los dirigentes que conforman la Mesa de Acción Política fue en el mes de enero. A fines de ese mes, la polémica por el feriado del 24 de marzo volvió a servir como envión de unidad, que fue aprovechado en el encuentro que se celebró también en la sede de Matheu. Luego llegó el cónclave de San Vicente, también con la participación de todos los sectores. La próxima cita para intentar consolidar la unidad ya tiene fecha: será el miércoles 29.