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La compradora pagará 250 millones de dólares. Está controlada por Rogelio Pagano, que ya tiene dos empresas que operan en Buenos Aires, Eden y Edes, y suma también a la marplatense Edea.
Diego Estévez 17/03/2017 05:31 PM

La mayor distribuidora de energía bonaerense, Edelap, que opera en el Gran La Plata y partidos vecinos, acaba de ser fue comprada por el Grupo DESA por U$S 250 millones. Es una sociedad controlada por Rogelio Pagano, un empresario vinculado con el negocio energético y dueño de tres distribuidoras eléctricas en la provincia de Buenos Aires (Eden, Edes y Edea) y otra en Salta.

Edelap, propiedad hasta ahora de Alejandro Macfarlane, acaba de vender la empresa que brinda servicio a 350.000 usuarios en el ámbito de las ciudades de La Plata, Berisso, Ensenada, Brandsen, Magdalena y Punta Indio, un área de concesión de 5.700 km2 donde sirven un servicio muy cuestionado a más de un millón de habitantes.

Con innumerables denuncias, las quejas por el servicio se multiplicaron hasta llegar a su cúspide durante una fuerte tormenta que azotó al Gran La Plata en febrero último, tras la cual quedó al desnudo la endeblez operativa de la empresa. El resultado: cortes que se prolongaron por más de una semana en numerosos barrios.

Ese episodio aceleró una venta que ya se venía cocinando en el sector, donde operadores del mercado y funcionarios confiesan, en estricto off the record, que la empresa “así como está es inviable”.

En la compra, el Grupo DESA también se quedó con una mayor participación accionaria adicional en Edesa, donde ya era accionista.

La transacción se concretó a través de Disvol Energía, holding propietario de Edelap y de EDEA, otra empresa que también pasa a manos de Pagano y que atiende a 524 mil usuarios en la ciudad de Mar del Plata y localidades de la costa atlántica y el sureste bonaerense.

Queda claro que la concentración podría generar alguna presentación ante los organismos de control, por la posición dominante que tendrá ahora el grupo DESA en el negocio energético de territorio provincial.

Según un comunicado de Disvol Energía, la empresa de Macfarlane “continuará con su estrategia de inversión en infraestructura energética en Argentina, enfocada en los sectores de transporte y distribución de gas y combustibles, y en generación de energía de fuentes renovables”.

Le venden Edelap al Grupo DESA: nace una compañía casi monopólica

La compradora pagará 250 millones de dólares. Está controlada por Rogelio Pagano, que ya tiene dos empresas que operan en Buenos Aires, Eden y Edes, y suma también a la marplatense Edea.

La mayor distribuidora de energía bonaerense, Edelap, que opera en el Gran La Plata y partidos vecinos, acaba de ser fue comprada por el Grupo DESA por U$S 250 millones. Es una sociedad controlada por Rogelio Pagano, un empresario vinculado con el negocio energético y dueño de tres distribuidoras eléctricas en la provincia de Buenos Aires (Eden, Edes y Edea) y otra en Salta.

Edelap, propiedad hasta ahora de Alejandro Macfarlane, acaba de vender la empresa que brinda servicio a 350.000 usuarios en el ámbito de las ciudades de La Plata, Berisso, Ensenada, Brandsen, Magdalena y Punta Indio, un área de concesión de 5.700 km2 donde sirven un servicio muy cuestionado a más de un millón de habitantes.

Con innumerables denuncias, las quejas por el servicio se multiplicaron hasta llegar a su cúspide durante una fuerte tormenta que azotó al Gran La Plata en febrero último, tras la cual quedó al desnudo la endeblez operativa de la empresa. El resultado: cortes que se prolongaron por más de una semana en numerosos barrios.

Ese episodio aceleró una venta que ya se venía cocinando en el sector, donde operadores del mercado y funcionarios confiesan, en estricto off the record, que la empresa “así como está es inviable”.

En la compra, el Grupo DESA también se quedó con una mayor participación accionaria adicional en Edesa, donde ya era accionista.

La transacción se concretó a través de Disvol Energía, holding propietario de Edelap y de EDEA, otra empresa que también pasa a manos de Pagano y que atiende a 524 mil usuarios en la ciudad de Mar del Plata y localidades de la costa atlántica y el sureste bonaerense.

Queda claro que la concentración podría generar alguna presentación ante los organismos de control, por la posición dominante que tendrá ahora el grupo DESA en el negocio energético de territorio provincial.

Según un comunicado de Disvol Energía, la empresa de Macfarlane “continuará con su estrategia de inversión en infraestructura energética en Argentina, enfocada en los sectores de transporte y distribución de gas y combustibles, y en generación de energía de fuentes renovables”.