X
El Gobierno decidió no apelar el fallo que respaldó a la jueza del máximo tribunal, que podrá mantenerse en su puesto más allá de su cumpleaños número 75.
Redacción 13/02/2017 07:57 PM

La continuidad de la jueza Elena Highton de Nolasco en la Corte Suprema más allá de sus 75 años de edad quedó garantizada: el presidente Mauricio Macri y su ministro de Justicia, Germán Garavano, aceptaron la derrota –una más de la accidentada política oficial en materia de Justicia- y decidieron no apelar el fallo en favor del reclamo que hizo la magistrada para seguir en el máximo tribunal.

El Poder Ejecutivo tenía tiempo para apelar hasta el miércoles por la mañana, pero fuentes consultadas por la agencia DyN confirmaron que la decisión es no apelar la resolución que se dio a conocer el viernes pasado por la tarde, haciendo lugar al recurso de amparo interpuesto por la vicepresidenta de la Corte.

De esta manera, queda firme el fallo del juez en lo Contencioso Administrativo Federal Enrique Lavié Pico, quien hizo lugar al pedido de Higthon en base a la jurisprudencia del caso de Carlos Fayt -de 1999- y consideró "irrelevante la fecha en que la actora asumió su cargo", después de la reforma constitucional que fijó en 75 años el límite de edad para los supremos.

El Gobierno, a través del Ministerio de Justicia, pidió en primera instancia que fuera rechazada la acción de amparo de Highton, pero el juez escuchó los argumentos de la ministra de la Corte y sostuvo que la jueza goza de la estabilidad vitalicia consagrada por el artículo 110 de la Constitución Nacional.

LA SAGA. El ministro Garavano acumula varias derrotas en estos 14 meses de gestión. Desde el minuto uno fue el vocero de la embestida de la Casa Rosada sobre la procuradora general de la Corte, Alejandra Gils Carbó, a quien le pidió en reiteradas oportunidades que abandonara su cargo. Además, fue el autor de una reforma del Ministerio Público destinada a sacar a la funcionaria de su despacho. Gils Carbó no renunció y la reforma normativa naufragó en el Congreso.

El 14 de diciembre de 2015, en una fallida jugada fundacional, Macri designó “en comisión”, por decreto, a los juristas Carlos Rosatti y Carlos Rosenkrantz para cubrir dos vacantes en la Corte. Highton de Nolasco se ganaría, en esas horas de amanecer del gobierno macrista, la antipatía de la Casa Rosada: la jueza se negó a avalar la designación de sus nuevos colegas y terminó de forzar la marcha atrás del Presidente, que debió ajustarse a los requisitos y los tiempos del decreto 222/03, que había dictado Néstor Kirchner cuando decidió renovar el máximo tribunal para terminar con la herencia menemista. Ése había sido el primero de una saga de estruendosos tropezones de la administración Cambiemos en el terreno resbaloso de los tribunales.

Macri y Garavano aceptan nueva derrota: sigue Highton en la Corte

El Gobierno decidió no apelar el fallo que respaldó a la jueza del máximo tribunal, que podrá mantenerse en su puesto más allá de su cumpleaños número 75.

La continuidad de la jueza Elena Highton de Nolasco en la Corte Suprema más allá de sus 75 años de edad quedó garantizada: el presidente Mauricio Macri y su ministro de Justicia, Germán Garavano, aceptaron la derrota –una más de la accidentada política oficial en materia de Justicia- y decidieron no apelar el fallo en favor del reclamo que hizo la magistrada para seguir en el máximo tribunal.

El Poder Ejecutivo tenía tiempo para apelar hasta el miércoles por la mañana, pero fuentes consultadas por la agencia DyN confirmaron que la decisión es no apelar la resolución que se dio a conocer el viernes pasado por la tarde, haciendo lugar al recurso de amparo interpuesto por la vicepresidenta de la Corte.

De esta manera, queda firme el fallo del juez en lo Contencioso Administrativo Federal Enrique Lavié Pico, quien hizo lugar al pedido de Higthon en base a la jurisprudencia del caso de Carlos Fayt -de 1999- y consideró "irrelevante la fecha en que la actora asumió su cargo", después de la reforma constitucional que fijó en 75 años el límite de edad para los supremos.

El Gobierno, a través del Ministerio de Justicia, pidió en primera instancia que fuera rechazada la acción de amparo de Highton, pero el juez escuchó los argumentos de la ministra de la Corte y sostuvo que la jueza goza de la estabilidad vitalicia consagrada por el artículo 110 de la Constitución Nacional.

LA SAGA. El ministro Garavano acumula varias derrotas en estos 14 meses de gestión. Desde el minuto uno fue el vocero de la embestida de la Casa Rosada sobre la procuradora general de la Corte, Alejandra Gils Carbó, a quien le pidió en reiteradas oportunidades que abandonara su cargo. Además, fue el autor de una reforma del Ministerio Público destinada a sacar a la funcionaria de su despacho. Gils Carbó no renunció y la reforma normativa naufragó en el Congreso.

El 14 de diciembre de 2015, en una fallida jugada fundacional, Macri designó “en comisión”, por decreto, a los juristas Carlos Rosatti y Carlos Rosenkrantz para cubrir dos vacantes en la Corte. Highton de Nolasco se ganaría, en esas horas de amanecer del gobierno macrista, la antipatía de la Casa Rosada: la jueza se negó a avalar la designación de sus nuevos colegas y terminó de forzar la marcha atrás del Presidente, que debió ajustarse a los requisitos y los tiempos del decreto 222/03, que había dictado Néstor Kirchner cuando decidió renovar el máximo tribunal para terminar con la herencia menemista. Ése había sido el primero de una saga de estruendosos tropezones de la administración Cambiemos en el terreno resbaloso de los tribunales.