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Pichetto y los gobernadores, la llave para el desafuero de CFK

El oficialismo necesita dos tercios en el Senado para cumplir con el pedido de Bonadio y habilitar la detención de la ex presidenta. La posición del flamante interbloque peronista será decisiva.
Redacción 07/12/2017 10:25 AM

Con su resolución de este jueves, el juez federal Claudio Bonadio colocó al peronismo senatorial en un incómodo dilema político. El flamante interbloque Argentina Federal deberá definir si aporta a los dos tercios de los votos necesarios para desaforar y meter en prisión a Cristina Kirchner, que asumirá su banca este domingo en convivencia con un Miguel Pichetto que, tanto en público como en la intimidad, supo mantenerse reacio a los desafueros.

El presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, adelantó a través de Twitter que, cuando ingrese el pedido de desafuero de Cristina -en la causa por presunto encubrimiento del atentado a la AMIA- será analizado “con seriedad y responsabilidad”, y dio una señal del voto afirmativo de Cambiemos: “No se trata de hacer política partidista, sino de que las instituciones funcionen bien”, dijo.

 

 

Tanto en Cambiemos como en el peronismo coinciden en que el Poder Ejecutivo no tiene injerencia en habilitar el tratamiento en sesiones extraordinarias: se trata de una cuestión entre el juez y el Senado. Es por eso, que, una vez que el pedido ingrese formalmente, deberá ser girado a la Comisión de Asuntos Constitucionales. Allí el oficialismo encontrará un pequeño obstáculo: la presidencia de ese cuerpo hoy está en manos del ultrakirchnerista Marcelo Fuentes. Pero Cambiemos no tendría dificultades en su mayoría para colocar a alguien de su tropa en ese sillón clave.

La fase que sigue es la del recinto y allí Cambiemos necesita 48 votos sobre 72 para desaforar a Cristina. Con la nueva composición, que se concretará este domingo, el interbloque que preside Luis Naidenoff tendrá 24 senadores y, suponiendo que todos ellos voten a favor del pedido de Bonadio, le faltarán otras 24 voluntades para la aprobación.

El acuerdo con Irán no hubiese sido aprobado en el Senado sin los votos de Pichetto, que entonces respondía a CFK.

Los votos de oro serán los del flamante interbloque Argentina Federal, que se conformó este mismo miércoles bajo el liderazgo de Pichetto y con referencia en los gobernadores del PJ. Esa bancada tendrá un total de 25 miembros: 21 pertenecerán al Bloque Justicialista, y el resto son los dos pampeanos que responden al mandatario Carlos Verna -Daniel Lovera y Norma Durango- y los chubutenses Mario Pais y Alfredo Luenzo.

Lo cierto es que el memorándum de entendimiento con Irán, que Bonadio pone bajo la lupa, no hubiese sido una realidad sin la anuencia de Pichetto, cuyo bloque permitió la aprobación del acuerdo a fines de febrero de 2013, con 39 votos a favor y 31 en contra. En ese entonces, el rionegrino era un soldado de Cristina y el Frente para la Victoria-PJ tenía mayoría numérica en ambas cámaras.

“El memorándum permitirá abrir un camino para tratar de saber la verdad y profundizar el camino de la Justicia, que es el objetivo que el Gobierno nacional y la propia presidenta”, destacaba Pichetto en ese entonces. “Desde que fue diputada nacional, (Cristina) tuvo un fuerte compromiso para saber la verdad de lo que pasó en el atentado a la AMIA”, aseguraba.

 

 

Pichetto no sólo propició la aprobación del memorándum, sino que también expresó en público su opinión sobre los desafueros. En una entrevista concedida al diario Perfil a fines de octubre pasado, el rionegrino consideró que “el desafuero procede ante sentencia firme”, hablando “en términos del principio constitucional de la inocencia”. No es el caso de Cristina ni tampoco el del senador Carlos Menem, en su condena por contrabando de armas. De hecho, ningún juez pidió al Senado el desafuero del ex presidente.

¿Se fracturará el nuevo interbloque peronista en su bautismo de fuego? ¿Sus miembros lograrán unidad de criterios? Y finalmente: ¿le soltarán la mano a Cristina? ¿Serán responsables de la foto tras las rejas? Son las incógnitas que se activaron este jueves y prometen develarse en los próximos días, ya con la ex presidenta en su banca y acompañada de un puñado de siete senadores.

El bloque de Cristina aún no se anunció pero, con el espacio de Pichetto ya definido, no es difícil imaginar quiénes se unirán a la ex mandataria: la correntina Ana Almirón, la mendocina Anabel Fernández Sagasti, el neuquino Marcelo Fuentes, la chubutense Nancy González, la chaqueña María Inés Pilatti Vergara, la santafesina María de los Ángeles Sacnun y la santacruceña Ana María Ianni.   

Resulta obvio que Cambiemos no contará con estos ocho votos para el desafuero -suponiendo que Cristina también vote-, por lo que está obligado a hurgar en otras canastas. Es ahí donde se vuelve clave el papel de otros bloques reducidos y monobloques.

El interbloque Cambiemos tendrá 24 senadores y necesita 48 para aprobar el desafuero de Cristina Kirchner.

Los puntanos Adolfo Rodríguez Saá y Eugenia Catalfamo están más cerca de inclinarse por el rechazo. Como señaló Letra P, el ex gobernador de San Luis inauguró una nueva etapa en su relación con la ex presidenta, con quien se mostró cómplice el día de la jura. Esa buena sintonía -inédita, tras años de enemistad- quedaría plasmada a la hora de votar.

En cambio, hay otros casos que suscitan dudas, como los de los salteños Juan Carlos Romero y Cristina Fiore -quienes no se sumaron a las filas de Pichetto-, los neuquinos Guillermo Pereyra y Lucila Crexell, el santafesino Carlos Reutemann -supo ser aliado de Cambiemos-, la fueguina Miriam Boyadjián y los progresistas Fernando “Pino” Solanas y Magdalena Odarda.

Los votos de los santiagueños Ada Itúrrez y Blanca Porcel de Ricovelli son otros en disputa. En la Cámara de Diputados, los integrantes del Frente Cívico que conduce el gobernador electo Gerardo Zamora votaron a favor del desafuero de Julio De Vido, y esa actitud podría replicarse en el Senado con Cristina. El legislador restante por esa provincia es Gerardo Montenegro, que se mantiene en su monobloque.

Otro interrogante se abre con los misioneros Maurice Closs y Magdalena Solari, que a pesar de todos los pronósticos se diferenciaron de la decisión del bloque en Diputados y no integrarán el interbloque Argentina Federal. En la Cámara baja, el Frente Renovador de la Concordia acompañó a Cambiemos en el desafuero de De Vido.

Pichetto y los gobernadores, la llave para el desafuero de CFK

El oficialismo necesita dos tercios en el Senado para cumplir con el pedido de Bonadio y habilitar la detención de la ex presidenta. La posición del flamante interbloque peronista será decisiva.

Con su resolución de este jueves, el juez federal Claudio Bonadio colocó al peronismo senatorial en un incómodo dilema político. El flamante interbloque Argentina Federal deberá definir si aporta a los dos tercios de los votos necesarios para desaforar y meter en prisión a Cristina Kirchner, que asumirá su banca este domingo en convivencia con un Miguel Pichetto que, tanto en público como en la intimidad, supo mantenerse reacio a los desafueros.

El presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, adelantó a través de Twitter que, cuando ingrese el pedido de desafuero de Cristina -en la causa por presunto encubrimiento del atentado a la AMIA- será analizado “con seriedad y responsabilidad”, y dio una señal del voto afirmativo de Cambiemos: “No se trata de hacer política partidista, sino de que las instituciones funcionen bien”, dijo.

 

 

Tanto en Cambiemos como en el peronismo coinciden en que el Poder Ejecutivo no tiene injerencia en habilitar el tratamiento en sesiones extraordinarias: se trata de una cuestión entre el juez y el Senado. Es por eso, que, una vez que el pedido ingrese formalmente, deberá ser girado a la Comisión de Asuntos Constitucionales. Allí el oficialismo encontrará un pequeño obstáculo: la presidencia de ese cuerpo hoy está en manos del ultrakirchnerista Marcelo Fuentes. Pero Cambiemos no tendría dificultades en su mayoría para colocar a alguien de su tropa en ese sillón clave.

La fase que sigue es la del recinto y allí Cambiemos necesita 48 votos sobre 72 para desaforar a Cristina. Con la nueva composición, que se concretará este domingo, el interbloque que preside Luis Naidenoff tendrá 24 senadores y, suponiendo que todos ellos voten a favor del pedido de Bonadio, le faltarán otras 24 voluntades para la aprobación.

El acuerdo con Irán no hubiese sido aprobado en el Senado sin los votos de Pichetto, que entonces respondía a CFK.

Los votos de oro serán los del flamante interbloque Argentina Federal, que se conformó este mismo miércoles bajo el liderazgo de Pichetto y con referencia en los gobernadores del PJ. Esa bancada tendrá un total de 25 miembros: 21 pertenecerán al Bloque Justicialista, y el resto son los dos pampeanos que responden al mandatario Carlos Verna -Daniel Lovera y Norma Durango- y los chubutenses Mario Pais y Alfredo Luenzo.

Lo cierto es que el memorándum de entendimiento con Irán, que Bonadio pone bajo la lupa, no hubiese sido una realidad sin la anuencia de Pichetto, cuyo bloque permitió la aprobación del acuerdo a fines de febrero de 2013, con 39 votos a favor y 31 en contra. En ese entonces, el rionegrino era un soldado de Cristina y el Frente para la Victoria-PJ tenía mayoría numérica en ambas cámaras.

“El memorándum permitirá abrir un camino para tratar de saber la verdad y profundizar el camino de la Justicia, que es el objetivo que el Gobierno nacional y la propia presidenta”, destacaba Pichetto en ese entonces. “Desde que fue diputada nacional, (Cristina) tuvo un fuerte compromiso para saber la verdad de lo que pasó en el atentado a la AMIA”, aseguraba.

 

 

Pichetto no sólo propició la aprobación del memorándum, sino que también expresó en público su opinión sobre los desafueros. En una entrevista concedida al diario Perfil a fines de octubre pasado, el rionegrino consideró que “el desafuero procede ante sentencia firme”, hablando “en términos del principio constitucional de la inocencia”. No es el caso de Cristina ni tampoco el del senador Carlos Menem, en su condena por contrabando de armas. De hecho, ningún juez pidió al Senado el desafuero del ex presidente.

¿Se fracturará el nuevo interbloque peronista en su bautismo de fuego? ¿Sus miembros lograrán unidad de criterios? Y finalmente: ¿le soltarán la mano a Cristina? ¿Serán responsables de la foto tras las rejas? Son las incógnitas que se activaron este jueves y prometen develarse en los próximos días, ya con la ex presidenta en su banca y acompañada de un puñado de siete senadores.

El bloque de Cristina aún no se anunció pero, con el espacio de Pichetto ya definido, no es difícil imaginar quiénes se unirán a la ex mandataria: la correntina Ana Almirón, la mendocina Anabel Fernández Sagasti, el neuquino Marcelo Fuentes, la chubutense Nancy González, la chaqueña María Inés Pilatti Vergara, la santafesina María de los Ángeles Sacnun y la santacruceña Ana María Ianni.   

Resulta obvio que Cambiemos no contará con estos ocho votos para el desafuero -suponiendo que Cristina también vote-, por lo que está obligado a hurgar en otras canastas. Es ahí donde se vuelve clave el papel de otros bloques reducidos y monobloques.

El interbloque Cambiemos tendrá 24 senadores y necesita 48 para aprobar el desafuero de Cristina Kirchner.

Los puntanos Adolfo Rodríguez Saá y Eugenia Catalfamo están más cerca de inclinarse por el rechazo. Como señaló Letra P, el ex gobernador de San Luis inauguró una nueva etapa en su relación con la ex presidenta, con quien se mostró cómplice el día de la jura. Esa buena sintonía -inédita, tras años de enemistad- quedaría plasmada a la hora de votar.

En cambio, hay otros casos que suscitan dudas, como los de los salteños Juan Carlos Romero y Cristina Fiore -quienes no se sumaron a las filas de Pichetto-, los neuquinos Guillermo Pereyra y Lucila Crexell, el santafesino Carlos Reutemann -supo ser aliado de Cambiemos-, la fueguina Miriam Boyadjián y los progresistas Fernando “Pino” Solanas y Magdalena Odarda.

Los votos de los santiagueños Ada Itúrrez y Blanca Porcel de Ricovelli son otros en disputa. En la Cámara de Diputados, los integrantes del Frente Cívico que conduce el gobernador electo Gerardo Zamora votaron a favor del desafuero de Julio De Vido, y esa actitud podría replicarse en el Senado con Cristina. El legislador restante por esa provincia es Gerardo Montenegro, que se mantiene en su monobloque.

Otro interrogante se abre con los misioneros Maurice Closs y Magdalena Solari, que a pesar de todos los pronósticos se diferenciaron de la decisión del bloque en Diputados y no integrarán el interbloque Argentina Federal. En la Cámara baja, el Frente Renovador de la Concordia acompañó a Cambiemos en el desafuero de De Vido.