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El Gobierno y los gobernadores hacen avanzar el recorte al aumento jubilatorio

En la madrugada de este jueves, el Senado aprobó la reforma previsional que impulsa la Casa Rosada en acuerdos con los caciques provinciales. Ahora, a Diputados.
En la madrugada de este jueves, el Senado aprobó la reforma previsional que impulsa la Casa Rosada en acuerdos con los caciques provinciales. Ahora, a Diputados.
Por 30/11/2017 01:01 AM

“Van a pasar a la historia por bajarle el sueldo a los jubilados”. La sentencia pertenece a la senadora kirchnerista por Chubut, Nancy González, pero fue el espíritu que abrazó la oposición para resistir el primer paso legislativo del “reformismo permamente” que lanzó el presidente Mauricio Macri en el CCK y que ya consiguió el aval de actores políticos centrales, como los gobernadores del PJ o la CGT. Fue este miércoles, en el Senado, donde el pacto de Cambiemos con el grupo de senadores peronistas que responden a Miguel Pichetto aprobó la reforma previsional que cambia la fórmula que se utiliza para calcular los aumentos jubilatorios y que, de convertirse en ley, provocará un recorte fuerte en los ingresos de uno de los sectores más vulnerables de la sociedad.

El Gobierno no sólo consiguió que la reforma previsional pase sin trabas por la Cámara alta. En una sesión caliente y con trámite acelerado -requirió los dos tercios para aprobar la discusión sobre tablas- también obtuvo media sanción al paquete de medidas acordados con los gobernadores en la ronda de reuniones en Casa Rosada: el Consenso Fiscal, el mega acuerdo tributario que incluye la nueva distribución del Fondo del Conurbano y la rebaja paulatina de Ingresos Brutos, entre otros puntos, y la ley de responsabilidad fiscal, por el cual los Estados provinciales se comprometen a poner en marcha un fuerte ajuste de sus gastos y limitan su endeudamiento y su capacidad de contratar empleados.

Los cambios en el sistema jubilatorio tienen su punto central en la fórmula para calcular los aumentos jubilatorios. Con la actual, el incremento estimado en marzo próximo es de 13%; con la que acordaron el oficialismo y una parte del PJ, del 5,5%. Llevado a billetes, González calculó que el monto del haber mínimo en marzo será de 7.660 pesos con la nueva fórmula, cuando si se continuara con la movilidad actual, los jubilados ganarían 8.200 pesos.

"Es mucho más fácil decir lo que se pierde con el cambio de fórmula previsional y no decir que la vieja fórmula que abandonamos no se puede poner en práctica", fue la justificación que ensayó Luis Naidenoff, presidente del interbloque Cambiemos para defender la medida que provocará una durísima caída en el poder adquisitivo de los trabajadores pasivos. Esta ley fue aprobada con 43 votos afirmativos, todos los oficialistas y un número importante de senadores peronistas encabezados por Pichetto, 23 en contra, los kirchneristas, los dos puntanos, los dos del Movimiento Popular Neuquino (MPN) y los progresistas -Fernando Solanas y Magdalena Odarda- y tres abstenciones: el ex jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, el chubutense Alfredo Luenzo y Jaime Linares, dirigente bonaerense de GEN.

 

 

Por otro lado, los proyectos de Consenso y de Responsabilidad Fiscal sumaron algún respaldo más: 52 y 53, respectivamente. Los únicos sectores que se mantuvieron por la negativa en las tres votaciones fueron los senadores que responden a la ex presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, los puntanos de Compromiso Federal, Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre de Alonso, y los dos progresistas, Solanas y Odarda.

Pichetto, autor intelectual de la fórmula de recorte en jubilaciones que ahora deberán tratar en diputados -que tomará el 70% de la inflación y el 30% de los incrementos salariales medidos en el índice RIPTE-, buscó despegarse del paquete de ajuste -previsional, del gasto público y de rebajas de impuestos al empresariado- depositando esa responsabilidad en otro sector. "Como tenemos responsabilidad con nuestras provincias y gobernadores nos toca la ingrata tarea de acompañar estos acuerdos porque creemos que los pactos deben cumplirse", sostuvo el rionegrino.

 

 

"El peronismo defenderá sus derechos desde la calle", expresó Rodríguez Saá cuando ya habían dejado de sonar los bombos de la multitudinaria marcha que una multisectorial de organizaciones sociales, políticas y sindicales convocó al Congreso en rechazo al reformismo permanente que empuja el macrismo. "Y yo estaré del lado de los más débiles", completó el puntano. "¿Quién no quiere estar del lado de los más débiles?", le respondió Pichetto. Pero enseguida busco amparo para su posición en el respaldo de 23 de los 24 gobernadores al pacto fiscal.

 

Cobos y Rozas, dos radicales a favor de la fórmula que rebaja las futuras jubilaciones.

El entramado de leyes que apuró este miércoles el oficialismo con el OK de una parte del peronismo, ansiosos por votar antes de que asuman los nuevos senadores, logró algo que pocas veces se da: una senadora cambió su voto en el recinto. Así al menos lo explicó la neuquina Lucila Crexell (MPN). “Iba a votar en contra de la previsional, pero después de escuchar algunos discursos voy a votar en contra de las tres. No podemos analizar en seis días leyes de tamaña envergadura".

Dos senadores alineadas con Cristina denunciaron que la reforma previsional impulsada por el Gobierno es el mascarón de proa de una avanzada más profunda: el retorno al régimen de capitalización. Nancy González, sin muchos tapujos, opinó el objetivo del macrismo es "desfinanciar al Anses y volver a las AFJP". "Estamos yendo nuevamente hacia un régimen de capitalización privada o como mínimo a un régimen mixto", insistió la mendocina Anabel Fernández Sagasti. "Acá están desguazando el sistema solidario de reparto para después decir 'las cuentas de la Anses no dan, hay que ir hacia otro sistema'".

El gobierno de Macri logró sortear sin demasiados inconvenientes el primer escollo del paquete de tres grandes componentes de sus reformas. Mientras aún aguarda que la laboral se discuta en comisiones en el Senado y que los diputados empiecen a tratar la tributaria, consiguió la media sanción a posiblemente la más conflictiva de todas, la previsional. Ahora llegará el turno de los diputados, donde al menos ya el massismo adelantó su rechazo a los cambios que implicarán un aumento mucho menor para los jubilados, al que se sumará sin dudas el kirchnerismo y la izquierda.

 

El Gobierno y los gobernadores hacen avanzar el recorte al aumento jubilatorio

En la madrugada de este jueves, el Senado aprobó la reforma previsional que impulsa la Casa Rosada en acuerdos con los caciques provinciales. Ahora, a Diputados.

“Van a pasar a la historia por bajarle el sueldo a los jubilados”. La sentencia pertenece a la senadora kirchnerista por Chubut, Nancy González, pero fue el espíritu que abrazó la oposición para resistir el primer paso legislativo del “reformismo permamente” que lanzó el presidente Mauricio Macri en el CCK y que ya consiguió el aval de actores políticos centrales, como los gobernadores del PJ o la CGT. Fue este miércoles, en el Senado, donde el pacto de Cambiemos con el grupo de senadores peronistas que responden a Miguel Pichetto aprobó la reforma previsional que cambia la fórmula que se utiliza para calcular los aumentos jubilatorios y que, de convertirse en ley, provocará un recorte fuerte en los ingresos de uno de los sectores más vulnerables de la sociedad.

El Gobierno no sólo consiguió que la reforma previsional pase sin trabas por la Cámara alta. En una sesión caliente y con trámite acelerado -requirió los dos tercios para aprobar la discusión sobre tablas- también obtuvo media sanción al paquete de medidas acordados con los gobernadores en la ronda de reuniones en Casa Rosada: el Consenso Fiscal, el mega acuerdo tributario que incluye la nueva distribución del Fondo del Conurbano y la rebaja paulatina de Ingresos Brutos, entre otros puntos, y la ley de responsabilidad fiscal, por el cual los Estados provinciales se comprometen a poner en marcha un fuerte ajuste de sus gastos y limitan su endeudamiento y su capacidad de contratar empleados.

Los cambios en el sistema jubilatorio tienen su punto central en la fórmula para calcular los aumentos jubilatorios. Con la actual, el incremento estimado en marzo próximo es de 13%; con la que acordaron el oficialismo y una parte del PJ, del 5,5%. Llevado a billetes, González calculó que el monto del haber mínimo en marzo será de 7.660 pesos con la nueva fórmula, cuando si se continuara con la movilidad actual, los jubilados ganarían 8.200 pesos.

"Es mucho más fácil decir lo que se pierde con el cambio de fórmula previsional y no decir que la vieja fórmula que abandonamos no se puede poner en práctica", fue la justificación que ensayó Luis Naidenoff, presidente del interbloque Cambiemos para defender la medida que provocará una durísima caída en el poder adquisitivo de los trabajadores pasivos. Esta ley fue aprobada con 43 votos afirmativos, todos los oficialistas y un número importante de senadores peronistas encabezados por Pichetto, 23 en contra, los kirchneristas, los dos puntanos, los dos del Movimiento Popular Neuquino (MPN) y los progresistas -Fernando Solanas y Magdalena Odarda- y tres abstenciones: el ex jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, el chubutense Alfredo Luenzo y Jaime Linares, dirigente bonaerense de GEN.

 

 

Por otro lado, los proyectos de Consenso y de Responsabilidad Fiscal sumaron algún respaldo más: 52 y 53, respectivamente. Los únicos sectores que se mantuvieron por la negativa en las tres votaciones fueron los senadores que responden a la ex presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, los puntanos de Compromiso Federal, Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre de Alonso, y los dos progresistas, Solanas y Odarda.

Pichetto, autor intelectual de la fórmula de recorte en jubilaciones que ahora deberán tratar en diputados -que tomará el 70% de la inflación y el 30% de los incrementos salariales medidos en el índice RIPTE-, buscó despegarse del paquete de ajuste -previsional, del gasto público y de rebajas de impuestos al empresariado- depositando esa responsabilidad en otro sector. "Como tenemos responsabilidad con nuestras provincias y gobernadores nos toca la ingrata tarea de acompañar estos acuerdos porque creemos que los pactos deben cumplirse", sostuvo el rionegrino.

 

 

"El peronismo defenderá sus derechos desde la calle", expresó Rodríguez Saá cuando ya habían dejado de sonar los bombos de la multitudinaria marcha que una multisectorial de organizaciones sociales, políticas y sindicales convocó al Congreso en rechazo al reformismo permanente que empuja el macrismo. "Y yo estaré del lado de los más débiles", completó el puntano. "¿Quién no quiere estar del lado de los más débiles?", le respondió Pichetto. Pero enseguida busco amparo para su posición en el respaldo de 23 de los 24 gobernadores al pacto fiscal.

 

Cobos y Rozas, dos radicales a favor de la fórmula que rebaja las futuras jubilaciones.

El entramado de leyes que apuró este miércoles el oficialismo con el OK de una parte del peronismo, ansiosos por votar antes de que asuman los nuevos senadores, logró algo que pocas veces se da: una senadora cambió su voto en el recinto. Así al menos lo explicó la neuquina Lucila Crexell (MPN). “Iba a votar en contra de la previsional, pero después de escuchar algunos discursos voy a votar en contra de las tres. No podemos analizar en seis días leyes de tamaña envergadura".

Dos senadores alineadas con Cristina denunciaron que la reforma previsional impulsada por el Gobierno es el mascarón de proa de una avanzada más profunda: el retorno al régimen de capitalización. Nancy González, sin muchos tapujos, opinó el objetivo del macrismo es "desfinanciar al Anses y volver a las AFJP". "Estamos yendo nuevamente hacia un régimen de capitalización privada o como mínimo a un régimen mixto", insistió la mendocina Anabel Fernández Sagasti. "Acá están desguazando el sistema solidario de reparto para después decir 'las cuentas de la Anses no dan, hay que ir hacia otro sistema'".

El gobierno de Macri logró sortear sin demasiados inconvenientes el primer escollo del paquete de tres grandes componentes de sus reformas. Mientras aún aguarda que la laboral se discuta en comisiones en el Senado y que los diputados empiecen a tratar la tributaria, consiguió la media sanción a posiblemente la más conflictiva de todas, la previsional. Ahora llegará el turno de los diputados, donde al menos ya el massismo adelantó su rechazo a los cambios que implicarán un aumento mucho menor para los jubilados, al que se sumará sin dudas el kirchnerismo y la izquierda.