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Según el secretario de la seccional Río Grande, Oscar Martínez, no hubo otra alternativa que firmar el acuerdo que congela paritarias por tres años para evitar una crisis en la industria provincial.
Redacción 14/11/2017 11:52 AM

“Dunga dunga o muerte”, resume un viejo relato popular según el cual un explorador blanco es apresado por una tribu africana que le da a elegir entre esas dos opciones. El cazador, que desconoce el significado del “dunga dunga”, elige ese camino y termina siendo abusado. Ya no tiene alternativa. A esa narración chistosa se remitió el secretario general de la UOM Río Grande, Oscar Martínez, para describir el acuerdo que congela paritarias por tres años en Tierra del Fuego a cambio de evitar despidos.

“No nos dejaron alternativas ante las amenazas de despidos. Es como el chiste del prisionero que está condenado a muerte y acepta el ´dunda dunga’”, reconoció Martínez, quien además es diputado nacional del Movimiento Solidario Popular, tras la firma del convenio con la gobernadora Rosana Bertone, por el cual los trabajadores de la industria fueguina resignan su aumento salarial.

 

 

En diálogo con Radio 10, Martínez explicó: “Los trabajadores hemos sido víctimas de una extorsión por parte del Gobierno Nacional. El anuncio de modificar las protecciones arancelarias hacía que la totalidad de las fabricas cerraran sus puertas, por lo que no hay alternativas laborales”.

 

 

Según el proyecto de reforma tributaria que impulsa el Gobierno y que deberá debatir el Congreso, las alícuotas del impuesto interno para artículos electrónicos se reducirán a pesar del reclamo de Bertone, aunque se hará de manera escalonada, del 10,5% en 2018 hasta llegar al 2% en 2023.

Martínez advirtió que “la gobernadora venía siendo obsecuente con las políticas del Gobierno Nacional”, pero destacó que “en esta circunstancia hizo una convocatoria para defender los puestos de trabajo”, en una provincia que, según él, “encabeza los niveles de desocupación del país”.

 

 

“Tierra del Fuego es una provincia muy alejada y estamos condenados a la exclusión”, señaló el legislador, y agregó: “Hemos sido presionados para reducir un 30% nuestros salarios actuales”. Recordó además que en la década del ’90 la industria fueguina “fue condenada a no tener paritarias hasta 2004”.

Desde el Gobierno Nacional consideran beneficioso el acuerdo. El viceministro de Interior, Sebastián García de Luca, destacó que el convenio “genera competitividad” y que con él “se equilibran los distintos objetivos” tras las fricciones con Bertone por la reforma tributaria.

“Con este acuerdo los trabajadores permanecen en sus lugares de trabajo, en Río Grande y Ushuaia, y la gobernadora también tiene la tranquilidad respecto al trabajo de sus habitantes”, resaltó García de Luca en diálogo con radio Rivadavia.

El funcionario indicó que con esta salida “se genera competitividad bajando los costos laborales y mejorando la productividad” para que en el resto del país se paguen los productos electrónicos “a un precio razonable”, ya que “no son elementos de lujo o de alta gama, sino que son los celulares que tenemos todos”.

El convenio en cuestión fue firmado este lunes por la Asociación de Fabricantes Argentinos de Terminales Electrónicas (AFARTE) y por la seccional Tierra del Fuego de la UOM, además de los gobiernos nacional y provincial.

Para la UOM, el Gobierno y las empresas le hicieron “dunga dunga”

Según el secretario de la seccional Río Grande, Oscar Martínez, no hubo otra alternativa que firmar el acuerdo que congela paritarias por tres años para evitar una crisis en la industria provincial.

“Dunga dunga o muerte”, resume un viejo relato popular según el cual un explorador blanco es apresado por una tribu africana que le da a elegir entre esas dos opciones. El cazador, que desconoce el significado del “dunga dunga”, elige ese camino y termina siendo abusado. Ya no tiene alternativa. A esa narración chistosa se remitió el secretario general de la UOM Río Grande, Oscar Martínez, para describir el acuerdo que congela paritarias por tres años en Tierra del Fuego a cambio de evitar despidos.

“No nos dejaron alternativas ante las amenazas de despidos. Es como el chiste del prisionero que está condenado a muerte y acepta el ´dunda dunga’”, reconoció Martínez, quien además es diputado nacional del Movimiento Solidario Popular, tras la firma del convenio con la gobernadora Rosana Bertone, por el cual los trabajadores de la industria fueguina resignan su aumento salarial.

 

 

En diálogo con Radio 10, Martínez explicó: “Los trabajadores hemos sido víctimas de una extorsión por parte del Gobierno Nacional. El anuncio de modificar las protecciones arancelarias hacía que la totalidad de las fabricas cerraran sus puertas, por lo que no hay alternativas laborales”.

 

 

Según el proyecto de reforma tributaria que impulsa el Gobierno y que deberá debatir el Congreso, las alícuotas del impuesto interno para artículos electrónicos se reducirán a pesar del reclamo de Bertone, aunque se hará de manera escalonada, del 10,5% en 2018 hasta llegar al 2% en 2023.

Martínez advirtió que “la gobernadora venía siendo obsecuente con las políticas del Gobierno Nacional”, pero destacó que “en esta circunstancia hizo una convocatoria para defender los puestos de trabajo”, en una provincia que, según él, “encabeza los niveles de desocupación del país”.

 

 

“Tierra del Fuego es una provincia muy alejada y estamos condenados a la exclusión”, señaló el legislador, y agregó: “Hemos sido presionados para reducir un 30% nuestros salarios actuales”. Recordó además que en la década del ’90 la industria fueguina “fue condenada a no tener paritarias hasta 2004”.

Desde el Gobierno Nacional consideran beneficioso el acuerdo. El viceministro de Interior, Sebastián García de Luca, destacó que el convenio “genera competitividad” y que con él “se equilibran los distintos objetivos” tras las fricciones con Bertone por la reforma tributaria.

“Con este acuerdo los trabajadores permanecen en sus lugares de trabajo, en Río Grande y Ushuaia, y la gobernadora también tiene la tranquilidad respecto al trabajo de sus habitantes”, resaltó García de Luca en diálogo con radio Rivadavia.

El funcionario indicó que con esta salida “se genera competitividad bajando los costos laborales y mejorando la productividad” para que en el resto del país se paguen los productos electrónicos “a un precio razonable”, ya que “no son elementos de lujo o de alta gama, sino que son los celulares que tenemos todos”.

El convenio en cuestión fue firmado este lunes por la Asociación de Fabricantes Argentinos de Terminales Electrónicas (AFARTE) y por la seccional Tierra del Fuego de la UOM, además de los gobiernos nacional y provincial.