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Renovar no es solo una declaración

Renovar no es solo una declaración

11/11/2017 09:34 AM

El PJ oficial de la provincia de Buenos Aires viene perdiendo elección tras elección; además de sufrir una parálisis interna y reglamentaria que lo ha dejado al borde de la intervención. Y por supuesto, de cargar con la responsabilidad de haber multiplicado la pobreza y el clientelismo.

El desafío es, entonces, que en la provincia donde nacieron Juan Domingo Perón y Eva Perón, se vuelva a vivir con justicia social, trabajo, solidaridad y seguridad.

El peronismo debe plantarse con contundencia al brutal ajuste de Mauricio Macri, como también debe pensar en representar a las mayorías: debe volver a convertirse en el intérprete del pueblo.

Se hace difícil pues, para la sociedad y para el militante, comprender en qué momento quienes callaron y aplaudieron cualquier cosa durante doce años, hoy se presenten como los renovadores. Como también se ve complicado que quienes solo quieren un cargo con María Eugenia Vidal o Macri, pugnen por ser parte de un supuesta intervención.

Para volver a enamorar, hay que hacerse cargo. Y, quienes lo deban, pedir perdón y correrse de las primeras filas.

Unidad no es amontonamiento. Renovación no es gatopardismo.

Debe haber un amplia amnistía para los compañeros y compañeras que tuvieron que buscar otras herramientas electorales; reafiliación y participación de todas las líneas en la Junta Electoral. Con veedores que garanticen una elección ejemplar.

A partir de allí, solo así, con las puertas abiertas, y no en asados oscuros, el peronismo bonaerense estará listo para honrar su destino.

Renovar no es solo una declaración

Dirigente Peronista. Almirante Brown.

El PJ oficial de la provincia de Buenos Aires viene perdiendo elección tras elección; además de sufrir una parálisis interna y reglamentaria que lo ha dejado al borde de la intervención. Y por supuesto, de cargar con la responsabilidad de haber multiplicado la pobreza y el clientelismo.

El desafío es, entonces, que en la provincia donde nacieron Juan Domingo Perón y Eva Perón, se vuelva a vivir con justicia social, trabajo, solidaridad y seguridad.

El peronismo debe plantarse con contundencia al brutal ajuste de Mauricio Macri, como también debe pensar en representar a las mayorías: debe volver a convertirse en el intérprete del pueblo.

Se hace difícil pues, para la sociedad y para el militante, comprender en qué momento quienes callaron y aplaudieron cualquier cosa durante doce años, hoy se presenten como los renovadores. Como también se ve complicado que quienes solo quieren un cargo con María Eugenia Vidal o Macri, pugnen por ser parte de un supuesta intervención.

Para volver a enamorar, hay que hacerse cargo. Y, quienes lo deban, pedir perdón y correrse de las primeras filas.

Unidad no es amontonamiento. Renovación no es gatopardismo.

Debe haber un amplia amnistía para los compañeros y compañeras que tuvieron que buscar otras herramientas electorales; reafiliación y participación de todas las líneas en la Junta Electoral. Con veedores que garanticen una elección ejemplar.

A partir de allí, solo así, con las puertas abiertas, y no en asados oscuros, el peronismo bonaerense estará listo para honrar su destino.