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El presidente de la entidad y directivo de Ledesma, Javier Goñi, inauguró el Coloquio y aseguró que “no alcanza con pagar impuestos, hay que hacer más”. Pidiò recuperar la ética.
Por 11/10/2017 09:04 PM

MAR DEL PLATA (Enviado) Con el Sheraton de Los Troncos al tope de su capacidad, se inició formalmente el Coloquio de IDEA en un marco de fuertes medidas de seguridad que redundaron en el corte de las calles que rodean al hotel. No era para menos: en la organización esperaban a la gobernadora María Eugenia Vidal, la primera figura fuerte del evento. Pero también se cubrían de los rumores de posibles escraches de grupos de izquierda y movimientos sociales. En el cóctel que se realizó en el lobby, circulaban empresarios de casi todas las compañías grandes del país y algunos cuadros de la política como Adrián Pérez, el Vasco José Ignacio De Mendiguren, el macrista Álvaro González y la parlamentaria Paula Bertol; el jefe de la Unidad Anti lavado (UIF), Mariano Federici, y la ex Aerolíneas Argentinas Isela Constantini. Lo que más sorprendió fue el andar maltrecho del intendente de la Ciudad Felíz, Carlos Arroyo, uno de los personajes más cuestionados en su gestión y menos reconocidos por el público en general. Y una perla: la presencia del ex titular de AYSA Carlos Humberto Ben, que está acechado por una serie de causas judiciales que lo tienen a punto de declarar. Una de ellas, la causa Odebrecht. "Estoy tranquilo", contó a Letra P mientras reconocía que vino al evento "porque tengo muchos amigos". 

 

 

Después de los saludos, fue la hora de la exposición del titular de IDEA y gerente de Ledesma, Javier Goñi, que tuvo un discurso con una impronta marcada de autocrìtica por el rol de los CEOs en relación a los últimos gobiernos. Sin mencionarlo, se sumó al grupo de los hombres de negocios que salieron a criticar con dureza el proceder corporativo en los años del kirchnerismo. "No alcanza con pagar los impuestos, debemos hacer algo más, participar y no quedarnos callados", expresó. Y agregó que es necesario hablar más, algo que a veces "tampoco hacemos por temor a quedar expuestos. Vamos a requerir un esfuerzo adicional". 

Por último, antes de recibir a Vidal, Goñi disparó dardos a la clase empresaria que estuvo envuelta en escándalos de corrupción. "IDEA tiene que ser la voz del empresariado que se aleja de los estigmas de aquellos que se disfrazaron de empresarios, bastardeando el concepto y el rol social". En la misma línea, llamó a "recuperar el orgullo de lo que somos" y apeló a los conceptos de "ética y conciencia social".

Lo que manifestó Goñi fue un discurso calcado a lo que dijo Carlos Blaquier, uno de los propietarios de Ledesma, en los pasillos y ante la consulta de los periodistas. "Hoy podemos decir las cosas sin miedo". Ese tono parece ser el que convence a los empresarios del rumbo político. Bastante más que las medidas económicas, que aún tienen cierto nivel de resistencia. 

Autocrítica de los CEOS: “Debemos participar y no quedarnos callados”

El presidente de la entidad y directivo de Ledesma, Javier Goñi, inauguró el Coloquio y aseguró que “no alcanza con pagar impuestos, hay que hacer más”. Pidiò recuperar la ética.

MAR DEL PLATA (Enviado) Con el Sheraton de Los Troncos al tope de su capacidad, se inició formalmente el Coloquio de IDEA en un marco de fuertes medidas de seguridad que redundaron en el corte de las calles que rodean al hotel. No era para menos: en la organización esperaban a la gobernadora María Eugenia Vidal, la primera figura fuerte del evento. Pero también se cubrían de los rumores de posibles escraches de grupos de izquierda y movimientos sociales. En el cóctel que se realizó en el lobby, circulaban empresarios de casi todas las compañías grandes del país y algunos cuadros de la política como Adrián Pérez, el Vasco José Ignacio De Mendiguren, el macrista Álvaro González y la parlamentaria Paula Bertol; el jefe de la Unidad Anti lavado (UIF), Mariano Federici, y la ex Aerolíneas Argentinas Isela Constantini. Lo que más sorprendió fue el andar maltrecho del intendente de la Ciudad Felíz, Carlos Arroyo, uno de los personajes más cuestionados en su gestión y menos reconocidos por el público en general. Y una perla: la presencia del ex titular de AYSA Carlos Humberto Ben, que está acechado por una serie de causas judiciales que lo tienen a punto de declarar. Una de ellas, la causa Odebrecht. "Estoy tranquilo", contó a Letra P mientras reconocía que vino al evento "porque tengo muchos amigos". 

 

 

Después de los saludos, fue la hora de la exposición del titular de IDEA y gerente de Ledesma, Javier Goñi, que tuvo un discurso con una impronta marcada de autocrìtica por el rol de los CEOs en relación a los últimos gobiernos. Sin mencionarlo, se sumó al grupo de los hombres de negocios que salieron a criticar con dureza el proceder corporativo en los años del kirchnerismo. "No alcanza con pagar los impuestos, debemos hacer algo más, participar y no quedarnos callados", expresó. Y agregó que es necesario hablar más, algo que a veces "tampoco hacemos por temor a quedar expuestos. Vamos a requerir un esfuerzo adicional". 

Por último, antes de recibir a Vidal, Goñi disparó dardos a la clase empresaria que estuvo envuelta en escándalos de corrupción. "IDEA tiene que ser la voz del empresariado que se aleja de los estigmas de aquellos que se disfrazaron de empresarios, bastardeando el concepto y el rol social". En la misma línea, llamó a "recuperar el orgullo de lo que somos" y apeló a los conceptos de "ética y conciencia social".

Lo que manifestó Goñi fue un discurso calcado a lo que dijo Carlos Blaquier, uno de los propietarios de Ledesma, en los pasillos y ante la consulta de los periodistas. "Hoy podemos decir las cosas sin miedo". Ese tono parece ser el que convence a los empresarios del rumbo político. Bastante más que las medidas económicas, que aún tienen cierto nivel de resistencia.