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El gobernador santafesino criticó con dureza a su antecesor por la comparación de Macri con Hitler. La guerra fría que los enfrenta por el poder a partir de 2019.
Redacción 11/10/2017 06:44 PM

Desde su orilla de la grieta interna que divide al socialismo santafesino y lo enfrenta a su antecesor, el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, se sumó a las críticas al titular de la Cámara de Diputados de Santa Fe, Antonio Bonfatti, por haber hecho una analogía entre el líder nazi Adolf Hitler y el presidente Mauricio Macri. Es "inaceptable decir que el pueblo se equivoca y es de una soberbia incomprensible en un dirigente del Partido Socialista", dijo el mandatario provincial.

 

 

En su cuenta de Facebook, Lifschitz consideró advirtió que las expresiones de Bonfatti "no representan el sentimiento del Partido Socialista ni de sus dirigentes y mucho menos" la suya.

"Es inaceptable, absolutamente inaceptable, afirmar que el pueblo se equivoca, que el pueblo no sabe elegir; es de una soberbia incomprensible en un dirigente del Partido Socialista", precisó el ex intendente rosarino.

La dureza de la reacción no sorprende a los conocedores de las bambalinas socialistas. Lifschitz y Bonfatti están en guerra fría. El actual gobernador impulsa una reforma constitucional con la que, sospecha Bonfatti, Lifschitz buscará habilitar las reelecciones de los jefes del Ejecutivo local, hoy vedada por la carta magna. Eso le complicaría seriamente al actual diputado provincial sus planes de volver a la gobernación de la provincia.

En su declaración de este miércoles, el actual gobernador consideró "mucho más grave aún afirmar que un presidente democrático es igual a un genocida y a un dictador de los más tremendos que ha conocido la historia de la humanidad".

"Quiero creer que las afirmaciones de Antonio Bonfatti fueran hechas en un momento de obnubilación, porque son expresiones que no solamente no pueden ni deben decirse públicamente, sino que ni siquiera pueden ser el pensamiento de un dirigente democrático y respetuoso de las diferencias políticas, del pluralismo y de la diversidad".

Lifschitz cruzó fuerte a Bonfatti y puso en carne viva la grieta socialista

El gobernador santafesino criticó con dureza a su antecesor por la comparación de Macri con Hitler. La guerra fría que los enfrenta por el poder a partir de 2019.

Desde su orilla de la grieta interna que divide al socialismo santafesino y lo enfrenta a su antecesor, el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, se sumó a las críticas al titular de la Cámara de Diputados de Santa Fe, Antonio Bonfatti, por haber hecho una analogía entre el líder nazi Adolf Hitler y el presidente Mauricio Macri. Es "inaceptable decir que el pueblo se equivoca y es de una soberbia incomprensible en un dirigente del Partido Socialista", dijo el mandatario provincial.

 

 

En su cuenta de Facebook, Lifschitz consideró advirtió que las expresiones de Bonfatti "no representan el sentimiento del Partido Socialista ni de sus dirigentes y mucho menos" la suya.

"Es inaceptable, absolutamente inaceptable, afirmar que el pueblo se equivoca, que el pueblo no sabe elegir; es de una soberbia incomprensible en un dirigente del Partido Socialista", precisó el ex intendente rosarino.

La dureza de la reacción no sorprende a los conocedores de las bambalinas socialistas. Lifschitz y Bonfatti están en guerra fría. El actual gobernador impulsa una reforma constitucional con la que, sospecha Bonfatti, Lifschitz buscará habilitar las reelecciones de los jefes del Ejecutivo local, hoy vedada por la carta magna. Eso le complicaría seriamente al actual diputado provincial sus planes de volver a la gobernación de la provincia.

En su declaración de este miércoles, el actual gobernador consideró "mucho más grave aún afirmar que un presidente democrático es igual a un genocida y a un dictador de los más tremendos que ha conocido la historia de la humanidad".

"Quiero creer que las afirmaciones de Antonio Bonfatti fueran hechas en un momento de obnubilación, porque son expresiones que no solamente no pueden ni deben decirse públicamente, sino que ni siquiera pueden ser el pensamiento de un dirigente democrático y respetuoso de las diferencias políticas, del pluralismo y de la diversidad".