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Su rol es estratégico de cara a la campaña electoral. No solo trabaja en reflotar gestiones en crisis, sino en ampliar el frente Cambiemos. El caso Mar del Plata.
Por 05/01/2017 01:40 PM

La decisión de María Eugenia Vidal de sumar al ex intendente de San Miguel a su equipo, primero como titular de la cartera de Producción y luego como ministro de Gobierno, tuvo como objetivo explotar la muñeca política del ex massista para dialogar con intendentes y referentes distritales. A pocas horas de iniciado un nuevo año electoral, Joaquín de la Torre ya hizo sus primeras demostraciones de armador político.

El ex massista fue presentado a las filas de Cambiemos como la “pata peronista” de ese frente electoral. Sin embargo, tal como adelantó Letra P, su incorporación y la posterior designación en el Ministerio de Gobierno, además, buscó fortalecer su trabajo como operador del espacio, apostando a la relación que en los últimos años ha cosechado con los intendentes; rol clave de cara a la campaña electoral de la provincia de Buenos Aires.

En el último Foro de Cambiemos, desarrollado el miércoles en Lanús, la lectura que hicieron los intendentes sobre la función política del ministro Joaquín de la Torre fue la de asistir en la emergencia. Su rol se acopló con el asignado al subsecretario de Asuntos Municipales, Alex Campbell, quien mantiene un diálogo muy fluido con los jefes comunales. Sin embargo, la tarea encomendada para el nuevo ministro de Gobierno es acudir a territorios complicados económica y políticamente, como es el caso de Mar del Plata, Quilmes y La Plata. Desde el terreno deberá desplegar estrategias no sólo para reflotar las gestiones, sino para proyectar el armado electoral de Cambiemos, ampliando el diálogo con sectores extra partidarios.

Con esa consigna llegó De la Torre a Mar del Plata, hasta donde arribó enviado por la gobernadora con el propósito de monitorear de cerca la gestión de Carlos Arroyo, eclipsada en una crisis política y económica.

La lupa sobre aquel distrito aceitó viejas relaciones del ex intendente de San Miguel con referentes del Frente Renovador, provocando no solo un acercamiento de estos con el oficialismo sino la furia del massismo.

Tal como indicó este portal, el martes llegaron hasta esas playas legisladores provinciales y nacionales del Frente Renovador a anunciar la suspensión del presidente de la bancada massista, Lucas Fiorini, por coordinar acciones con Cambiemos.

“El massismo decidió echarlo para bajarle el precio a la fuga. Fue una buena jugada porque era algo que iba a pasar” indicó a Letra P un dirigente de Cambiemos ligado al acercamiento de Fiorini al intendente Arroyo.

El concejal y De la Torre tienen un buen vínculo desde hace tiempo. Sin embargo, la relación se potenció ante la pérdida de terreno del edil por la llegada al massismo del senador Juan Curuchet, quien ya se perfila como candidato del espacio en la Quinta. Las señales de acercamiento al oficialismo no se hicieron esperar en el recinto y el ex titular del bloque FR acompañó polémicas iniciativas del Ejecutivo. La reacción del massismo buscó opacar la jugada de De la Torre que, minuciosamente, comenzó a desarmar la mesa chica de Mar del Plata.

El salto de Fiorini a las filas de Cambiemos fue confirmada a Letra P desde Mar del Plata. “Se va a sumar a nosotros. Es lo que se viene trabajando y quedó demostrado en la sesión cuando Fiorini acompañó al Ejecutivo”, señalaron y agregaron que llegará con el concejal Alejandro Carrancio, otro integrante del Frente Renovador

En la misma línea se refirieron a la hora de definirlo como el futuro candidato de Cambiemos. “Es muy posible, se  está trabajando en eso con Arroyo”, adelantaron.

La ubicación de Fiorini como cabeza de lista demuestra, además, que Vidal le dio a De la Torre la lapicera, permitiéndole que sea él quien gaste los lugares en las listas, en el marco de los posibles acuerdos electorales. Esta jugada, por un lado, dota de poder al peronista, y por el otro, le quita protagonismo a otros referentes secciones e intendentes a la hora de armar las nóminas electorales.

En ese marco, desde Cambiemos aseguran que este tipo de estrategias de acercamiento se podría repetir en otros distritos en el marco de un “esquema de alianza”, potenciando el rol encomendado el ministro de Gobierno.

De la Torre se consolida como armador y bombero político de Vidal

Su rol es estratégico de cara a la campaña electoral. No solo trabaja en reflotar gestiones en crisis, sino en ampliar el frente Cambiemos. El caso Mar del Plata.

La decisión de María Eugenia Vidal de sumar al ex intendente de San Miguel a su equipo, primero como titular de la cartera de Producción y luego como ministro de Gobierno, tuvo como objetivo explotar la muñeca política del ex massista para dialogar con intendentes y referentes distritales. A pocas horas de iniciado un nuevo año electoral, Joaquín de la Torre ya hizo sus primeras demostraciones de armador político.

El ex massista fue presentado a las filas de Cambiemos como la “pata peronista” de ese frente electoral. Sin embargo, tal como adelantó Letra P, su incorporación y la posterior designación en el Ministerio de Gobierno, además, buscó fortalecer su trabajo como operador del espacio, apostando a la relación que en los últimos años ha cosechado con los intendentes; rol clave de cara a la campaña electoral de la provincia de Buenos Aires.

En el último Foro de Cambiemos, desarrollado el miércoles en Lanús, la lectura que hicieron los intendentes sobre la función política del ministro Joaquín de la Torre fue la de asistir en la emergencia. Su rol se acopló con el asignado al subsecretario de Asuntos Municipales, Alex Campbell, quien mantiene un diálogo muy fluido con los jefes comunales. Sin embargo, la tarea encomendada para el nuevo ministro de Gobierno es acudir a territorios complicados económica y políticamente, como es el caso de Mar del Plata, Quilmes y La Plata. Desde el terreno deberá desplegar estrategias no sólo para reflotar las gestiones, sino para proyectar el armado electoral de Cambiemos, ampliando el diálogo con sectores extra partidarios.

Con esa consigna llegó De la Torre a Mar del Plata, hasta donde arribó enviado por la gobernadora con el propósito de monitorear de cerca la gestión de Carlos Arroyo, eclipsada en una crisis política y económica.

La lupa sobre aquel distrito aceitó viejas relaciones del ex intendente de San Miguel con referentes del Frente Renovador, provocando no solo un acercamiento de estos con el oficialismo sino la furia del massismo.

Tal como indicó este portal, el martes llegaron hasta esas playas legisladores provinciales y nacionales del Frente Renovador a anunciar la suspensión del presidente de la bancada massista, Lucas Fiorini, por coordinar acciones con Cambiemos.

“El massismo decidió echarlo para bajarle el precio a la fuga. Fue una buena jugada porque era algo que iba a pasar” indicó a Letra P un dirigente de Cambiemos ligado al acercamiento de Fiorini al intendente Arroyo.

El concejal y De la Torre tienen un buen vínculo desde hace tiempo. Sin embargo, la relación se potenció ante la pérdida de terreno del edil por la llegada al massismo del senador Juan Curuchet, quien ya se perfila como candidato del espacio en la Quinta. Las señales de acercamiento al oficialismo no se hicieron esperar en el recinto y el ex titular del bloque FR acompañó polémicas iniciativas del Ejecutivo. La reacción del massismo buscó opacar la jugada de De la Torre que, minuciosamente, comenzó a desarmar la mesa chica de Mar del Plata.

El salto de Fiorini a las filas de Cambiemos fue confirmada a Letra P desde Mar del Plata. “Se va a sumar a nosotros. Es lo que se viene trabajando y quedó demostrado en la sesión cuando Fiorini acompañó al Ejecutivo”, señalaron y agregaron que llegará con el concejal Alejandro Carrancio, otro integrante del Frente Renovador

En la misma línea se refirieron a la hora de definirlo como el futuro candidato de Cambiemos. “Es muy posible, se  está trabajando en eso con Arroyo”, adelantaron.

La ubicación de Fiorini como cabeza de lista demuestra, además, que Vidal le dio a De la Torre la lapicera, permitiéndole que sea él quien gaste los lugares en las listas, en el marco de los posibles acuerdos electorales. Esta jugada, por un lado, dota de poder al peronista, y por el otro, le quita protagonismo a otros referentes secciones e intendentes a la hora de armar las nóminas electorales.

En ese marco, desde Cambiemos aseguran que este tipo de estrategias de acercamiento se podría repetir en otros distritos en el marco de un “esquema de alianza”, potenciando el rol encomendado el ministro de Gobierno.