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Para qué le alcanza a Vidal el regalazo de Reyes que le hizo Macri

Los $25.000 millones equivalen al 50% de lo que la gobernadora reclama por el Fondo del Conurbano. Y supera el monto que anunció para obras. La efímera victoria de los intendentes del PJ.
Diego Estévez 04/01/2017 05:47 PM

El regalo de Reyes del gobierno de Mauricio Macri a su as de espadas político, María Eugenia Vidal, es tan ambicioso como oportuno para la gobernadora del territorio más complejo del país: en un día le dieron más de cuatro veces lo que consiguieron los intendentes peronistas del endeudamiento provincial para obras, un 50% de lo que reclama por el Fondo del Conurbano y más del 100% del dinero prometido para todas las obras que se anunciaron en 2016.

Serán $25.000 millones que, por decreto, la Nación le girará a la provincia de Buenos Aires, de los cuales $15.000 millones cubrirán parte del déficit provincial de 2016 y $10.000 millones serán para condonar deudas con la Nación.

Si se toma en cuenta la suma por su total y se compara con los $8.500 millones que consiguieron los alcaldes del PJ en el presupuesto bonaerense para que se destine a municipios, resultaría odiosa otra comparación: cuánto tiempo, quilómetros, minutos de celular, comidas, cafés y horas de conversación invirtieron los intendentes para celebrar una victoria que queda ahora muy empequeñecida si se la pone en dimensión contra los $25.000 que consiguió Vidal de un plumazo.

La suma supera a todo el plan de infraestructura provincial anunciado para 2016, en el que la gobernadora se comprometió a poner en marcha 1.300 obras, generar más de 33.000 puestos de trabajo e invertir 22.880 millones de pesos, según datos oficiales.

Como la herencia, la burocracia y ese andar cansino del modelo PRO dejó este anuncio en un nivel de ejecución muy bajo (todavía no hay números oficiales pero la oposición asegura que no llega al 50%), quizá este año electoral reavive la idea keynesiana de impulsar una economía en estanflación con un ambicioso plan de obra pública que genere crecimiento y empleo. Necesidades sobran.

En 2016, Macri asistió a la Provincia por unos $10.000 millones.

DESTINOS DIVERSOS. Con este decreto, los recursos que el Tesoro nacional le inyecta a las arcas bonaerenses podrán servir también para otros fines, como pagar gasto corriente o achicar parte del abultado y creciente déficit fiscal, que en 2016 cerró aproximadamente en $28.000 millones.

Sin embargo, en la medida subyace una suerte de acto de justicia -reclamado desde varios los sectores- para las arcas provinciales, que excede la obvia lectura del favor político intraPRO: la provincia de Buenos Aires reclama hace tiempo que se le actualice el Fondo del Conurbano del que gozó a pleno en parte de los 90 mientras duró la luna de miel entre el entonces presidente Carlos Menem y el gobernador Eduardo Duhalde. Hoy, le significarían no menos de $50.000 millones al año al fisco bonaerense.

Macri le arregló en un pase de manos el 50% de ese problema para este año. Vidal deberá meditar junto a su ministro de Economía, Hernán Lacunza, para saber cuál será el mejor destino de esos fondos en un año electoral y con una población castigada por la inflación y la pérdida del poder adquisitivo.

La Provincia ya hizo, con Vidal a la cabeza, un reclamo judicial ante la Corte Suprema para que le restituya el total del Fondo del Conurbano a futuro y hacia atrás. Y al mismo tiempo su gobierno presentó ante el Congreso un proyecto de ley para recuperar esos fondos. Pero parte de esos fondos que se les quitaron a los bonaerenses fueron a para a manos de otras administraciones provinciales, ya que pasaron a formar parte del conjunto de recursos coparticipables.

Por eso empezaron a escucharse los reclamos de los gobernadores, una previa de lo que pueda pasar en el Congreso si se debate esa ley que planteó Vidal.

Para qué le alcanza a Vidal el regalazo de Reyes que le hizo Macri

Los $25.000 millones equivalen al 50% de lo que la gobernadora reclama por el Fondo del Conurbano. Y supera el monto que anunció para obras. La efímera victoria de los intendentes del PJ.

El regalo de Reyes del gobierno de Mauricio Macri a su as de espadas político, María Eugenia Vidal, es tan ambicioso como oportuno para la gobernadora del territorio más complejo del país: en un día le dieron más de cuatro veces lo que consiguieron los intendentes peronistas del endeudamiento provincial para obras, un 50% de lo que reclama por el Fondo del Conurbano y más del 100% del dinero prometido para todas las obras que se anunciaron en 2016.

Serán $25.000 millones que, por decreto, la Nación le girará a la provincia de Buenos Aires, de los cuales $15.000 millones cubrirán parte del déficit provincial de 2016 y $10.000 millones serán para condonar deudas con la Nación.

Si se toma en cuenta la suma por su total y se compara con los $8.500 millones que consiguieron los alcaldes del PJ en el presupuesto bonaerense para que se destine a municipios, resultaría odiosa otra comparación: cuánto tiempo, quilómetros, minutos de celular, comidas, cafés y horas de conversación invirtieron los intendentes para celebrar una victoria que queda ahora muy empequeñecida si se la pone en dimensión contra los $25.000 que consiguió Vidal de un plumazo.

La suma supera a todo el plan de infraestructura provincial anunciado para 2016, en el que la gobernadora se comprometió a poner en marcha 1.300 obras, generar más de 33.000 puestos de trabajo e invertir 22.880 millones de pesos, según datos oficiales.

Como la herencia, la burocracia y ese andar cansino del modelo PRO dejó este anuncio en un nivel de ejecución muy bajo (todavía no hay números oficiales pero la oposición asegura que no llega al 50%), quizá este año electoral reavive la idea keynesiana de impulsar una economía en estanflación con un ambicioso plan de obra pública que genere crecimiento y empleo. Necesidades sobran.

En 2016, Macri asistió a la Provincia por unos $10.000 millones.

DESTINOS DIVERSOS. Con este decreto, los recursos que el Tesoro nacional le inyecta a las arcas bonaerenses podrán servir también para otros fines, como pagar gasto corriente o achicar parte del abultado y creciente déficit fiscal, que en 2016 cerró aproximadamente en $28.000 millones.

Sin embargo, en la medida subyace una suerte de acto de justicia -reclamado desde varios los sectores- para las arcas provinciales, que excede la obvia lectura del favor político intraPRO: la provincia de Buenos Aires reclama hace tiempo que se le actualice el Fondo del Conurbano del que gozó a pleno en parte de los 90 mientras duró la luna de miel entre el entonces presidente Carlos Menem y el gobernador Eduardo Duhalde. Hoy, le significarían no menos de $50.000 millones al año al fisco bonaerense.

Macri le arregló en un pase de manos el 50% de ese problema para este año. Vidal deberá meditar junto a su ministro de Economía, Hernán Lacunza, para saber cuál será el mejor destino de esos fondos en un año electoral y con una población castigada por la inflación y la pérdida del poder adquisitivo.

La Provincia ya hizo, con Vidal a la cabeza, un reclamo judicial ante la Corte Suprema para que le restituya el total del Fondo del Conurbano a futuro y hacia atrás. Y al mismo tiempo su gobierno presentó ante el Congreso un proyecto de ley para recuperar esos fondos. Pero parte de esos fondos que se les quitaron a los bonaerenses fueron a para a manos de otras administraciones provinciales, ya que pasaron a formar parte del conjunto de recursos coparticipables.

Por eso empezaron a escucharse los reclamos de los gobernadores, una previa de lo que pueda pasar en el Congreso si se debate esa ley que planteó Vidal.