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Entrevistado por Letra P, el flamante Defensor General Adjunto de la provincia de Buenos Aires habló sobre su nuevo rol, las perspectivas para 2017 y la intención de “poner en valor la Defensoría”.
Por 31/12/2016 05:16 PM

A pie, recorre un camino ya conocido. La sede de la Defensoría del Pueblo se encuentra a pocos metros del Palacio Legislativo, y en espiral con la plaza San Martín, en La Plata. Walter Martello vuelve sobre esos pasos, pero esta vez, con otro rol por asumir.

El ex diputado provincial de la CC ARI, que luego mutó a asesor de Sergio Massa en el formato del Frente Renovador, fue elegido Defensor General Adjunto de la provincia de Buenos Aires. Asumirá en el marco de la nueva estructura, que tiene a Guido Lorenzino como Defensor del Pueblo, a Marcelo Honores como adjunto en el área de Derechos Humanos y Eduardo Ancona en Derechos Sociales. 

El tránsito de 2016 a 2017 encuentra a Martello planificando la tarea que desarrollará en los próximos cinco años. En medio de esa organización, se toma un momento para conversar con Letra P.

“Nuestra primera tarea va a ser poner en valor la Defensoría y acercarla mucho a los ciudadanos”, cuenta, mientras se acomoda en el asiento, ordena algunos papeles y acepta un jugo helado.

-¿Van a expandir la estructura?

-Vamos a utilizar la estructura existente, aunque al incorporar tres defensores adjuntos va a haber una modificación pequeña. Pero no pretendemos generar más gastos sino los que nos asigna el presupuesto. No estamos pensando en pedir ningún recurso extra. Iremos viendo con el tiempo pero en un principio la idea es con el recurso que está y sin vulnerar ningún derecho de los trabajadores que están en la defensoría, reasignar y reconformar una estructura que tenga mucha más dinámica para acompañar los reclamos de estos tiempos.

-Muchos bonaerenses desconocen el rol del Defensor…

-Es cierto, por eso hay que difundir la idea de que el Defensor es una instancia intermedia entre la llegada al Estado que muchas veces se ve imposibilitada y el reclamo. O la llegada a las empresas privatizadas o entes descentralizados, que alguien tiene que intermediar. Y en este caso es el defensor.

 

 

-A veces se confunde el rol que tiene.

-La función del Defensor es defender, nosotros no pretendemos que sea una instancia judicial, ese no es nuestro rol, todos aquellos que quieran recurrir a la justicia tienen ese derecho garantizado, la Defensoría está para apoyar y defender los derechos y creo que en este sentido podemos destacar que por primera vez se ha logrado un equilibrio que es que el defensor (Guido Lorenzino, del PJ) y su adjunto no pertenecen al partido de gobierno. Esto es bueno, porque también le aporta una mirada complementaria al gobierno. Y me parece un buen gesto de la mayoría de Cambiemos dar esta posibilidad a la oposición.

-Hubo muchas críticas por la pertenencia política del Defensor del Pueblo, y en su caso del adjunto.

-Yo creo que esa crítica puede ser aceptada pero no la comparto, porque pretendo que me juzguen por mis acciones, si tenía mérito o no para ocupar este rol en el que me eligieron los dos tercios de diputados y de senadores. Y creo que tengo vocación de defensa de derechos, y el hecho de tener una militancia política activa no tiene que ser un impedimento para cumplir ese cargo. Al revés, por los lugares que pase generan un valor y no un disvalor. Lo que pasa es que hoy todo lo que de alguna forma está emparentado con la política aparece como no deseable, pero considero que no tiene que ser un impedimento.

-¿Y qué va a pasar con su vínculo partidario? ¿Va a seguir respondiendo al liderazgo de Sergio Massa?

-No en la Defensoría.

-¿Y si hacen un reclamo en contra de Tigre?

-Por supuesto que lo vamos a atender. De hecho, es algo concreto que puede suceder, pero siempre hay que ver con las autoridades de Tigre para mediar, porque la idea es encontrar una solución.

-¿Se reunió con Massa tras ser votado como Defensor adjunto?

-Sí, tuvimos una reunión.

-¿Y qué le dijo?

-Lo mismo que me dijo cuando me incorporé al Frente Renovador. Que confiaba en mí y que tenía absoluta libertad para manejarme dentro de los parámetros de mis funciones, no me puso condiciones en absoluto. Y la verdad es que mi paso por el Frente Renovador tuvo que ver con eso. Cuando yo me sumé todos decían ”va a dejar de hablar del juego y de otras cosas” y eso no pasó, y acá es lo mismo, si alguien piensa que por tener una pertenencia partidaria va a estar limitada mi acción se van a volver a equivocar. Voy a tratar de honrar mi cargo que es de los más importantes de la provincia, que tiene como requisito de elección una dificultad más amplia incluso que el Procurador, porque requiere ser elegido por los dos tercios de cada cámara.

 

-Usted fue elegido en el marco de una reforma que incluyó tres adjuntos más, uno del Movimiento Evita, otro de Cambiemos y otro de La Cámpora, además del Defensor del Pueblo, que es Lorenzino, del peronismo. Sin embargo, el camporismo no aceptó y el lugar quedó vacante.

-Lamento eso porque la idea es que cuanto más plural mejor, pero bueno, no sucedió.

2017.

-¿Cómo ve el panorama del próximo año, especialmente la situación del Frente Renovador?

-Bueno, la intención del Frente Renovador es abrirse aún más, tanto hacia sectores del progresismo como del peronismo y me parece que es una idea muy acertada. Hay que volver a reconfigurar alianzas sólidas.

-Todos quieren sumar peronismo, también la gobernadora, María Eugenia Vidal.

-Sí, es cierto, Vidal también tiene una visión clara de que hay que ampliar la estructura.

-¿Lo asombró el acercamiento que la Gobernadora activo con diferentes líneas internas del peronismo?

-No, porque cuando decidió incorporar a (Joaquín) de la torre me parece que ahí se vio un puntapié inicial. Y creo que es sano que cada uno amplíe, ya las estructuras tan rígidas no funcionan en ningún lugar del mundo. Lo que sí creo es que el Frente Renovador no va a tender la mano a todos aquellos que tengan procesos judiciales complicados, el límite tiene que ser ese, y lo estableció Massa en la cena de fin de año.

-¿Qué le parece la gestión de Vidal, que ya cumplió su primer año?

-Me parece que puso la mirada en algunos lugares que no estábamos acostumbrados en los años sciolistas. Uno puede decir que se avanzó poco o mucho, pero puso la mirada

-¿Como cuáles?

-Pedir la declaración jurada a los comisarios, aunque parezca que ya debería ser así, lo cierto es que no había sucedido aún. También, tratar de reconfigurar el Servicio Penitenciario Bonaerense. Con el juego también, como incrementar ingresos brutos, cobrar ingreso y combatir el juego clandestino.

-¿Y cómo ve a Elisa Carrió? Usted la conoce bien de la época de la CC ARI.

-Bueno, no sé si competirá, eso lo decidirá ella supongo. Pero creo que es una voz potente hacia adentro del oficialismo. Veremos si eso tiene luego un correlato electoral.

“Si alguien piensa que por pertenecer al massismo voy a limitar mi acción, se equivoca"

Entrevistado por Letra P, el flamante Defensor General Adjunto de la provincia de Buenos Aires habló sobre su nuevo rol, las perspectivas para 2017 y la intención de “poner en valor la Defensoría”.

A pie, recorre un camino ya conocido. La sede de la Defensoría del Pueblo se encuentra a pocos metros del Palacio Legislativo, y en espiral con la plaza San Martín, en La Plata. Walter Martello vuelve sobre esos pasos, pero esta vez, con otro rol por asumir.

El ex diputado provincial de la CC ARI, que luego mutó a asesor de Sergio Massa en el formato del Frente Renovador, fue elegido Defensor General Adjunto de la provincia de Buenos Aires. Asumirá en el marco de la nueva estructura, que tiene a Guido Lorenzino como Defensor del Pueblo, a Marcelo Honores como adjunto en el área de Derechos Humanos y Eduardo Ancona en Derechos Sociales. 

El tránsito de 2016 a 2017 encuentra a Martello planificando la tarea que desarrollará en los próximos cinco años. En medio de esa organización, se toma un momento para conversar con Letra P.

“Nuestra primera tarea va a ser poner en valor la Defensoría y acercarla mucho a los ciudadanos”, cuenta, mientras se acomoda en el asiento, ordena algunos papeles y acepta un jugo helado.

-¿Van a expandir la estructura?

-Vamos a utilizar la estructura existente, aunque al incorporar tres defensores adjuntos va a haber una modificación pequeña. Pero no pretendemos generar más gastos sino los que nos asigna el presupuesto. No estamos pensando en pedir ningún recurso extra. Iremos viendo con el tiempo pero en un principio la idea es con el recurso que está y sin vulnerar ningún derecho de los trabajadores que están en la defensoría, reasignar y reconformar una estructura que tenga mucha más dinámica para acompañar los reclamos de estos tiempos.

-Muchos bonaerenses desconocen el rol del Defensor…

-Es cierto, por eso hay que difundir la idea de que el Defensor es una instancia intermedia entre la llegada al Estado que muchas veces se ve imposibilitada y el reclamo. O la llegada a las empresas privatizadas o entes descentralizados, que alguien tiene que intermediar. Y en este caso es el defensor.

 

 

-A veces se confunde el rol que tiene.

-La función del Defensor es defender, nosotros no pretendemos que sea una instancia judicial, ese no es nuestro rol, todos aquellos que quieran recurrir a la justicia tienen ese derecho garantizado, la Defensoría está para apoyar y defender los derechos y creo que en este sentido podemos destacar que por primera vez se ha logrado un equilibrio que es que el defensor (Guido Lorenzino, del PJ) y su adjunto no pertenecen al partido de gobierno. Esto es bueno, porque también le aporta una mirada complementaria al gobierno. Y me parece un buen gesto de la mayoría de Cambiemos dar esta posibilidad a la oposición.

-Hubo muchas críticas por la pertenencia política del Defensor del Pueblo, y en su caso del adjunto.

-Yo creo que esa crítica puede ser aceptada pero no la comparto, porque pretendo que me juzguen por mis acciones, si tenía mérito o no para ocupar este rol en el que me eligieron los dos tercios de diputados y de senadores. Y creo que tengo vocación de defensa de derechos, y el hecho de tener una militancia política activa no tiene que ser un impedimento para cumplir ese cargo. Al revés, por los lugares que pase generan un valor y no un disvalor. Lo que pasa es que hoy todo lo que de alguna forma está emparentado con la política aparece como no deseable, pero considero que no tiene que ser un impedimento.

-¿Y qué va a pasar con su vínculo partidario? ¿Va a seguir respondiendo al liderazgo de Sergio Massa?

-No en la Defensoría.

-¿Y si hacen un reclamo en contra de Tigre?

-Por supuesto que lo vamos a atender. De hecho, es algo concreto que puede suceder, pero siempre hay que ver con las autoridades de Tigre para mediar, porque la idea es encontrar una solución.

-¿Se reunió con Massa tras ser votado como Defensor adjunto?

-Sí, tuvimos una reunión.

-¿Y qué le dijo?

-Lo mismo que me dijo cuando me incorporé al Frente Renovador. Que confiaba en mí y que tenía absoluta libertad para manejarme dentro de los parámetros de mis funciones, no me puso condiciones en absoluto. Y la verdad es que mi paso por el Frente Renovador tuvo que ver con eso. Cuando yo me sumé todos decían ”va a dejar de hablar del juego y de otras cosas” y eso no pasó, y acá es lo mismo, si alguien piensa que por tener una pertenencia partidaria va a estar limitada mi acción se van a volver a equivocar. Voy a tratar de honrar mi cargo que es de los más importantes de la provincia, que tiene como requisito de elección una dificultad más amplia incluso que el Procurador, porque requiere ser elegido por los dos tercios de cada cámara.

 

-Usted fue elegido en el marco de una reforma que incluyó tres adjuntos más, uno del Movimiento Evita, otro de Cambiemos y otro de La Cámpora, además del Defensor del Pueblo, que es Lorenzino, del peronismo. Sin embargo, el camporismo no aceptó y el lugar quedó vacante.

-Lamento eso porque la idea es que cuanto más plural mejor, pero bueno, no sucedió.

2017.

-¿Cómo ve el panorama del próximo año, especialmente la situación del Frente Renovador?

-Bueno, la intención del Frente Renovador es abrirse aún más, tanto hacia sectores del progresismo como del peronismo y me parece que es una idea muy acertada. Hay que volver a reconfigurar alianzas sólidas.

-Todos quieren sumar peronismo, también la gobernadora, María Eugenia Vidal.

-Sí, es cierto, Vidal también tiene una visión clara de que hay que ampliar la estructura.

-¿Lo asombró el acercamiento que la Gobernadora activo con diferentes líneas internas del peronismo?

-No, porque cuando decidió incorporar a (Joaquín) de la torre me parece que ahí se vio un puntapié inicial. Y creo que es sano que cada uno amplíe, ya las estructuras tan rígidas no funcionan en ningún lugar del mundo. Lo que sí creo es que el Frente Renovador no va a tender la mano a todos aquellos que tengan procesos judiciales complicados, el límite tiene que ser ese, y lo estableció Massa en la cena de fin de año.

-¿Qué le parece la gestión de Vidal, que ya cumplió su primer año?

-Me parece que puso la mirada en algunos lugares que no estábamos acostumbrados en los años sciolistas. Uno puede decir que se avanzó poco o mucho, pero puso la mirada

-¿Como cuáles?

-Pedir la declaración jurada a los comisarios, aunque parezca que ya debería ser así, lo cierto es que no había sucedido aún. También, tratar de reconfigurar el Servicio Penitenciario Bonaerense. Con el juego también, como incrementar ingresos brutos, cobrar ingreso y combatir el juego clandestino.

-¿Y cómo ve a Elisa Carrió? Usted la conoce bien de la época de la CC ARI.

-Bueno, no sé si competirá, eso lo decidirá ella supongo. Pero creo que es una voz potente hacia adentro del oficialismo. Veremos si eso tiene luego un correlato electoral.