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Reemplazará al Instituto del Juego y absorberá las funciones de Lotería Nacional. También, se ratificó el convenio que regula el traspaso del juego a la Ciudad. Dudas por el futuro de las concesiones.
Redacción 15/12/2016 07:04 PM

La Legislatura porteña aprobó este jueves el convenio firmado  entre los gobiernos de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta para consumar el traspaso del juego a la Ciudad y la ley que creó la sociedad de estado Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (LOTBA), que absorberá las funciones de la Lotería Nacional y controlará, fiscalizará y regulará  todo lo concerniente a la actividad y no podrá modificar las concesiones vigentes, como la de los dos buques casinos de Puerto Madero y el Hipódromo de Palermo.

Con los votos de la Coalición Cívica, el Bloque Peronista y el Frente Renovador, el PRO aprobó la creación de este nuevo organismo que reemplazará al Instituto de Juego y Apuestas porteño, que quedaría obsoleto en los próximos meses. El Gobierno porteño envío hace menos de quince días tres leyes relacionadas con la transferencia de competencias de Nación a Ciudad en torno al juego, proceso que se inició formalmente con el Decreto N°743, que el presidente Macri rubricó en el mes de junio. La bancada que responde a la fundadora de Cambiemos Elisa Carrió fundamentó a favor de la ley y desechó los cuestionamientos del resto de la oposición, mientras que el peronismo se mostró a favor de engrosar la autonomía del distrito y celebró que el oficialismo haya “entendido” el pedido de asegurar los puestos laborales, los salarios y los escalafones del personal de Lotería Nacional que pasará a su homónimo porteño. En esta negociación fue vital el rol del ministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triaca, quien acordó este punto con el titular de UPCN, Andrésel CentauroRodríguez. El que incluyó y trabajó sobre los artículos que garantizan la estabilidad y las condiciones laborales para los empleados que se mudarán al nuevo organismo fue el diputado peronista Claudio Heredia, del riñón del histórico sindicalista.

Ese paquete llegó sin mayores avisos a la Legislatura porteña y fue presentado por la administración de Larreta, pero fue redactado en exclusiva por Fabián “Pepín” Rodríguez Simón, hombre clave en los movimientos jurídicos del líder del PRO. Fue quien diseñó la estrategia porteña ante este traspaso y se hizo cargo del proceso previo: el cobro de la deuda en concepto de Ingresos Brutos que poseen las salas del Hipódromo y los buques casinos frente al Estado porteño desde hace años y que finalizó gracias a la creación de una moratoria que “Pepín” acordó con Cristóbal López, uno de los dueños de esos inmuebles.

Rodríguez Simón tiene razones para sonreír. El PRO de la Legislatura porteña aprobó su iniciativa sin mayores cambios y, lo más importante, cumplió con el único reclamo que Macri le señaló y le marcó como “no negociable”: todos los miembros del directorio de la Lotería porteña serán nombrados únicamente por el Ejecutivo y no habrá negociaciones parlamentarias por esos espacios, como ocurrió con la Agencia de Bienes, tal cual describió este medio.

Sin embargo, no será el único que festeje: tal cual fue aprobada, la ley no toca ni una línea de la concesión entre Nación y Cristóbal por la explotación de los dos buques casinos de Puerto Madero y los tragamonedas del Hipódromo. El oficialismo advierte que no puede ir contra “derechos adquiridos ya existentes” porque esos permisos fueron extendidos por el ex presidente Néstor Kirchner por decreto y no se puede borrar de un plumazo esa concesión. La oposición advierte que la ley, involuntariamente, los avala. Es un reclamo que los diputados de Confianza Pública Graciela Ocaña y Diego García llevaron en persona al Ministerio de Hacienda y lo planteó en una reunión con funcionarios de Lotería Nacional y del Instituto del Juego, pero volvió a su despacho sin respuestas. El reclamo por las concesiones de López también crispó un poco más la relación entre el PRO y el bloque SUMA +, cuyos diputados, referenciados en la Unión Cívica Radical y en Martín Lousteau, ya están pensando en los comicios de medio término.

Sucede que el Gobierno porteño tocó poco y nada de la normativa: el texto se redactó en Balcarce 50 y, además, la administración de Larreta decidió correrse de esa discusión. Según pudo saber Letra P, el objetivo del alcalde para el 2016 en torno a materia de traspaso pasaba por la transferencia de la Policía Federal y el frustrado traspaso de competencias judiciales. El jefe de Gobierno porteño quería encarar el debate por el traspaso del juego a la Ciudad el año próximo hasta que “Pepín” se lo impuso y luego él debió girar el proyecto a la Legislatura, para sorpresa de diputados oficialistas y opositores, que no esperaban cerrar el año con un nuevo traspaso.

Los opositores critican que la ley “obliga” a que la Ciudad adhiera a concesiones ya vigentes en torno a esta actividad, como puede ser el Hipódromo de Palermo o los buques casinos flotantes de Puerto Madero. En concreto, el paquete de leyes del convenio inhabilita el quebrantamiento de concesiones entregadas por la Nación amparándose en que se trata de “derechos adquiridos”. En paralelo, el artículo N°50 de la carta magna porteña indica la imposibilidad de la privatización o concesión del negocio del juego “salvo  en lo que se refiera a agencias de distribución y expendio”. Por lo cual, el gobierno porteño deberá tomar una decisión a futuro: cuando caigan las concesiones, si siguiese lo dictado por la Constitución, debería estatizar las salas privadas (Hipódromo o casinos flotantes), cerrarlas, con el riesgo de la pérdida de puestos laborales, o reformar la constitución.

Entonces, la Legislatura refrendó el convenio del traspaso, sancionó la creación de la sociedad de estado LOTBA pero, por decisión del oficialismo y falta de apoyo opositor, se estiró la decisión sobre el futuro del Instituto del Juego porteño. Este ente autárquico quedará en funciones hasta tanto el PRO consiga los 40 votos para disolverlo, tal cual establecía la tercera de las leyes presentadas por el gobierno y redactadas por “Pepín” para reglamentar la transferencia del juego a la Ciudad de Buenos Aires. Por ahora, el PRO decidió reservarlo en Secretaría Parlamentaria.

El PJ, Carrió y el massismo le votaron la creación de la Lotería porteña a Larreta

Reemplazará al Instituto del Juego y absorberá las funciones de Lotería Nacional. También, se ratificó el convenio que regula el traspaso del juego a la Ciudad. Dudas por el futuro de las concesiones.

La Legislatura porteña aprobó este jueves el convenio firmado  entre los gobiernos de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta para consumar el traspaso del juego a la Ciudad y la ley que creó la sociedad de estado Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (LOTBA), que absorberá las funciones de la Lotería Nacional y controlará, fiscalizará y regulará  todo lo concerniente a la actividad y no podrá modificar las concesiones vigentes, como la de los dos buques casinos de Puerto Madero y el Hipódromo de Palermo.

Con los votos de la Coalición Cívica, el Bloque Peronista y el Frente Renovador, el PRO aprobó la creación de este nuevo organismo que reemplazará al Instituto de Juego y Apuestas porteño, que quedaría obsoleto en los próximos meses. El Gobierno porteño envío hace menos de quince días tres leyes relacionadas con la transferencia de competencias de Nación a Ciudad en torno al juego, proceso que se inició formalmente con el Decreto N°743, que el presidente Macri rubricó en el mes de junio. La bancada que responde a la fundadora de Cambiemos Elisa Carrió fundamentó a favor de la ley y desechó los cuestionamientos del resto de la oposición, mientras que el peronismo se mostró a favor de engrosar la autonomía del distrito y celebró que el oficialismo haya “entendido” el pedido de asegurar los puestos laborales, los salarios y los escalafones del personal de Lotería Nacional que pasará a su homónimo porteño. En esta negociación fue vital el rol del ministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triaca, quien acordó este punto con el titular de UPCN, Andrésel CentauroRodríguez. El que incluyó y trabajó sobre los artículos que garantizan la estabilidad y las condiciones laborales para los empleados que se mudarán al nuevo organismo fue el diputado peronista Claudio Heredia, del riñón del histórico sindicalista.

Ese paquete llegó sin mayores avisos a la Legislatura porteña y fue presentado por la administración de Larreta, pero fue redactado en exclusiva por Fabián “Pepín” Rodríguez Simón, hombre clave en los movimientos jurídicos del líder del PRO. Fue quien diseñó la estrategia porteña ante este traspaso y se hizo cargo del proceso previo: el cobro de la deuda en concepto de Ingresos Brutos que poseen las salas del Hipódromo y los buques casinos frente al Estado porteño desde hace años y que finalizó gracias a la creación de una moratoria que “Pepín” acordó con Cristóbal López, uno de los dueños de esos inmuebles.

Rodríguez Simón tiene razones para sonreír. El PRO de la Legislatura porteña aprobó su iniciativa sin mayores cambios y, lo más importante, cumplió con el único reclamo que Macri le señaló y le marcó como “no negociable”: todos los miembros del directorio de la Lotería porteña serán nombrados únicamente por el Ejecutivo y no habrá negociaciones parlamentarias por esos espacios, como ocurrió con la Agencia de Bienes, tal cual describió este medio.

Sin embargo, no será el único que festeje: tal cual fue aprobada, la ley no toca ni una línea de la concesión entre Nación y Cristóbal por la explotación de los dos buques casinos de Puerto Madero y los tragamonedas del Hipódromo. El oficialismo advierte que no puede ir contra “derechos adquiridos ya existentes” porque esos permisos fueron extendidos por el ex presidente Néstor Kirchner por decreto y no se puede borrar de un plumazo esa concesión. La oposición advierte que la ley, involuntariamente, los avala. Es un reclamo que los diputados de Confianza Pública Graciela Ocaña y Diego García llevaron en persona al Ministerio de Hacienda y lo planteó en una reunión con funcionarios de Lotería Nacional y del Instituto del Juego, pero volvió a su despacho sin respuestas. El reclamo por las concesiones de López también crispó un poco más la relación entre el PRO y el bloque SUMA +, cuyos diputados, referenciados en la Unión Cívica Radical y en Martín Lousteau, ya están pensando en los comicios de medio término.

Sucede que el Gobierno porteño tocó poco y nada de la normativa: el texto se redactó en Balcarce 50 y, además, la administración de Larreta decidió correrse de esa discusión. Según pudo saber Letra P, el objetivo del alcalde para el 2016 en torno a materia de traspaso pasaba por la transferencia de la Policía Federal y el frustrado traspaso de competencias judiciales. El jefe de Gobierno porteño quería encarar el debate por el traspaso del juego a la Ciudad el año próximo hasta que “Pepín” se lo impuso y luego él debió girar el proyecto a la Legislatura, para sorpresa de diputados oficialistas y opositores, que no esperaban cerrar el año con un nuevo traspaso.

Los opositores critican que la ley “obliga” a que la Ciudad adhiera a concesiones ya vigentes en torno a esta actividad, como puede ser el Hipódromo de Palermo o los buques casinos flotantes de Puerto Madero. En concreto, el paquete de leyes del convenio inhabilita el quebrantamiento de concesiones entregadas por la Nación amparándose en que se trata de “derechos adquiridos”. En paralelo, el artículo N°50 de la carta magna porteña indica la imposibilidad de la privatización o concesión del negocio del juego “salvo  en lo que se refiera a agencias de distribución y expendio”. Por lo cual, el gobierno porteño deberá tomar una decisión a futuro: cuando caigan las concesiones, si siguiese lo dictado por la Constitución, debería estatizar las salas privadas (Hipódromo o casinos flotantes), cerrarlas, con el riesgo de la pérdida de puestos laborales, o reformar la constitución.

Entonces, la Legislatura refrendó el convenio del traspaso, sancionó la creación de la sociedad de estado LOTBA pero, por decisión del oficialismo y falta de apoyo opositor, se estiró la decisión sobre el futuro del Instituto del Juego porteño. Este ente autárquico quedará en funciones hasta tanto el PRO consiga los 40 votos para disolverlo, tal cual establecía la tercera de las leyes presentadas por el gobierno y redactadas por “Pepín” para reglamentar la transferencia del juego a la Ciudad de Buenos Aires. Por ahora, el PRO decidió reservarlo en Secretaría Parlamentaria.