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A través de un decreto publicado este martes, el presidente Macri le aceptó la renuncia al responsable de condenas históricas a genocidas. Cambiemos impulsaba el juicio político en su contra.
Redacción 01/11/2016 12:10 PM

El presidente Mauricio Macri le aceptó este martes la renuncia al juez federal de La Plata Carlos Rozanski, de amplio reconocimento por su desempeño en causa por delitos de lesa humanidad que terminaron en condenas históricas para destacados represores de la dictadura cívica militar, como el policía Miguel Etchecolatz y el cura Christian von Wernich.

Aunque su abogado defensor, el jurista K Eduardo Barcesat, señaló que el magistrado decidió “acogerse al beneficio de la jubilación”, se trata de una dimisión inducida por una ofensiva que lleva adelante el PRO en el Consejo de la Magistratura, donde impulsó un juicio político por supuestos malos tratos y acoso laboral ejercido por Rozanski sobre sus empleados.

"Acéptase, a partir del 1° de noviembre de 2016, la renuncia presentada por el señor doctor Carlos Alberto Rozanski al cargo de juez de Cámara del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de La Plata, provincia de Buenos Aires", dispone el decreto 1143/2016, que firman el jefe de Estado y el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, ex director académico de la fundación Fores, un think tank de juristas fundado en 1976 por jerarcas de la represión ilegal.

El vocero de la embestida contra Rozanski es el diputado nacional del PRO Pablo Tonelli, que representa a la fuerza gobernante en el Consejo de la Magistratura. "Cuando se acepta la renuncia a un juez cuestionado, mucha gente cree que es una mala decisión, que hay que seguir adelante con el juicio, pero hay razones prácticas que aconsejan aceptar la renuncia", dijo el legislador.

Rozanski ejerció por 15 años la titularidad del TOF 1 de La Plata y desde el 2006 juzgó por crímenes de lesa humanidad a represores de la dictadura.

Las acusaciones se refieren a presuntos malos tratos a sus empleados, acoso moral, selección de expedientes para su tramitación en detrimento de otros, exceso de licencia y dilación de causas.

En distintas ocasiones, el juez sugirió que el Gobierno estuvo detrás del impulso y el avance de estas causas en su contra, en una maniobra tendiente a frenar el avance de investigaciones sobre los responsables civiles del genocidio.

El Gobierno consiguió la salida del juez Rozanski

A través de un decreto publicado este martes, el presidente Macri le aceptó la renuncia al responsable de condenas históricas a genocidas. Cambiemos impulsaba el juicio político en su contra.

El presidente Mauricio Macri le aceptó este martes la renuncia al juez federal de La Plata Carlos Rozanski, de amplio reconocimento por su desempeño en causa por delitos de lesa humanidad que terminaron en condenas históricas para destacados represores de la dictadura cívica militar, como el policía Miguel Etchecolatz y el cura Christian von Wernich.

Aunque su abogado defensor, el jurista K Eduardo Barcesat, señaló que el magistrado decidió “acogerse al beneficio de la jubilación”, se trata de una dimisión inducida por una ofensiva que lleva adelante el PRO en el Consejo de la Magistratura, donde impulsó un juicio político por supuestos malos tratos y acoso laboral ejercido por Rozanski sobre sus empleados.

"Acéptase, a partir del 1° de noviembre de 2016, la renuncia presentada por el señor doctor Carlos Alberto Rozanski al cargo de juez de Cámara del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de La Plata, provincia de Buenos Aires", dispone el decreto 1143/2016, que firman el jefe de Estado y el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, ex director académico de la fundación Fores, un think tank de juristas fundado en 1976 por jerarcas de la represión ilegal.

El vocero de la embestida contra Rozanski es el diputado nacional del PRO Pablo Tonelli, que representa a la fuerza gobernante en el Consejo de la Magistratura. "Cuando se acepta la renuncia a un juez cuestionado, mucha gente cree que es una mala decisión, que hay que seguir adelante con el juicio, pero hay razones prácticas que aconsejan aceptar la renuncia", dijo el legislador.

Rozanski ejerció por 15 años la titularidad del TOF 1 de La Plata y desde el 2006 juzgó por crímenes de lesa humanidad a represores de la dictadura.

Las acusaciones se refieren a presuntos malos tratos a sus empleados, acoso moral, selección de expedientes para su tramitación en detrimento de otros, exceso de licencia y dilación de causas.

En distintas ocasiones, el juez sugirió que el Gobierno estuvo detrás del impulso y el avance de estas causas en su contra, en una maniobra tendiente a frenar el avance de investigaciones sobre los responsables civiles del genocidio.