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SECCIONES
19.10.2016

Una "mesa de diálogo" para la foto: pocas definiciones y directo apoyo de la Iglesia

Peña encabezó una puesta en escena donde se intercalaron ministros, sindicalistas y empresarios. Esperado espaldarazo del episcopado argentino desde el Vaticano luego de una audiencia con Francisco.

El Gobierno lanzó esta mañana la "mesa de diálogo" que el presidente Mauricio Macri había convocado por decreto la semana pasada, poco antes de partir con destino a Roma para ser recibido por el Papa Jorge Bergoglio. La creación del “Diálogo para la Producción y el Trabajo” fue desempolvado por el Ejecutivo luego de haber desactivado un posible paro de la Confederación General del Trabajo, en el marco de la negociación inicial para establecer un bono de fin de año para paliar la depreciación del salario. El encuentro fue realizado en el subsuelo del Museo del Bicentenario, con una mesa redonda donde se sentaron, en forma intercalada, ministros del Gobierno, empresarios y dirigentes sindicales. La escena inauguró la versión oficial de una instancia de negociación que promueve la Iglesia Católica para atemperar las consecuencias del ajuste, la inflación, la caída del empleo y el incremento de la inseguridad.

El plan original, por fuera de la construcción de la foto, buscaba arrancar la escena con la firma de un acta de compromisos para empezar las negociaciones sobre los temas más espesos: la inflación y el desempleo. Ubicados entre los demás asistentes, el gobierno desplegó a buena parte de sus principales espadas: el jefe de Gabinete Marcos Peña y los ministros de Trabajo Jorge Triaca, de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat Gay,de Producción Francisco Cabrera y de Desarrollo Social, Carolina Stanley. También estuvo el secretario de Coordinación Interministerial, Mario Quintana pero fue notoria la ausencia del ministro del Interior Rogelio Frigerio.Por la CGT se sentaron los tres integrantes del triunvirato: Héctor Daer (Sanidad), Carlos Acuña (Estaciones de Servicio) y Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), además de Andrés Rodríguez (Personal Civil de la Nación), Gerardo Martínez y Marta Pujadas (UOCRA), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Jorge Sola (Seguros), Omar Maturano (La Fraternidad, que representa a maquinistas de locomotoras y trenes), Francisco "Barba" Gutiérrez (Unión Obrera Metalúrgica) y Rodolfo Daer (Alimentación).

Por las cámaras patronales, fueron invitados Daniel Pelegrina y Nicolás Pino de la Sociedad Rural Argentina; Adrián Kaufmann Brea y Daniel Funes de Rioja, por la Unión Industrial Argentina (UIA); Juan Chediack y Gustavo Weiss en representación de la Cámara Argentina de la Construcción;  Luis Di Fiori y Gonzalo de León (Comercio y Servicios), Adelmo Gabbi y Guillermo Carracedo (Bolsa de Comercio de Buenos Aires) y Daniel Llambias (Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino).

“Lo que hoy vivimos es un hecho histórico y todos lo han destacado así porque no ha habido antecedentes de encuentros del Estado, el sector empresarial y el sector sindical, dialogando en una reunión de manera franca y abierta”, celebró Peña luego de contar que en el inicio del evento leyeron una carta de la Mesa Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) donde el mando de tropa del clero respaldó el encuentro y lo consideró "un momento de responsabilidad en la clase dirigente, llamada a generar fuentes de trabajo que promuevan la libertad y la dignidad de las personas. No nos olvidemos que la mayor pobreza es no tener trabajo. Valoramos esta convocatoria a la Mesa por la Producción y el Trabajo que hace al bien y al desarrollo de nuestra amada Patria. Reconocemos que han asumido un camino de encuentro y de diálogo que la Argentina espera y necesita", sostuvieron el titular de la CEA José María Arancedo y el secretario General Carlos Malfa, desde el Vaticano, dos días después de que parte de la jefatura de la CEA fuera recibida por el Papa Francisco, tras la beatificación del Cura Brochero y de la audiencia de una hora que le concedió al presidente Macri el sábado.

"Nuestra mirada privilegia a los que menos tienen y necesitan del compromiso político y social de quienes tienen en sus manos la posibilidad de crear un desarrollo integral", remarcaron los prelados para enunciar buena parte de una crítica silenciosa sobre las consecuencias del ajuste, que el Gobierno ahora busca capitalizar, sin un acuerdo concreto, pero luego de haber comenzado un proceso de deshielo y acercamiento entre el presidente Macri y el jefe del Vaticano.

 

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Una "mesa de diálogo" para la foto: pocas definiciones y directo apoyo de la Iglesia

Peña encabezó una puesta en escena donde se intercalaron ministros, sindicalistas y empresarios. Esperado espaldarazo del episcopado argentino desde el Vaticano luego de una audiencia con Francisco.

El Gobierno lanzó esta mañana la "mesa de diálogo" que el presidente Mauricio Macri había convocado por decreto la semana pasada, poco antes de partir con destino a Roma para ser recibido por el Papa Jorge Bergoglio. La creación del “Diálogo para la Producción y el Trabajo” fue desempolvado por el Ejecutivo luego de haber desactivado un posible paro de la Confederación General del Trabajo, en el marco de la negociación inicial para establecer un bono de fin de año para paliar la depreciación del salario. El encuentro fue realizado en el subsuelo del Museo del Bicentenario, con una mesa redonda donde se sentaron, en forma intercalada, ministros del Gobierno, empresarios y dirigentes sindicales. La escena inauguró la versión oficial de una instancia de negociación que promueve la Iglesia Católica para atemperar las consecuencias del ajuste, la inflación, la caída del empleo y el incremento de la inseguridad.

El plan original, por fuera de la construcción de la foto, buscaba arrancar la escena con la firma de un acta de compromisos para empezar las negociaciones sobre los temas más espesos: la inflación y el desempleo. Ubicados entre los demás asistentes, el gobierno desplegó a buena parte de sus principales espadas: el jefe de Gabinete Marcos Peña y los ministros de Trabajo Jorge Triaca, de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat Gay,de Producción Francisco Cabrera y de Desarrollo Social, Carolina Stanley. También estuvo el secretario de Coordinación Interministerial, Mario Quintana pero fue notoria la ausencia del ministro del Interior Rogelio Frigerio.Por la CGT se sentaron los tres integrantes del triunvirato: Héctor Daer (Sanidad), Carlos Acuña (Estaciones de Servicio) y Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), además de Andrés Rodríguez (Personal Civil de la Nación), Gerardo Martínez y Marta Pujadas (UOCRA), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Jorge Sola (Seguros), Omar Maturano (La Fraternidad, que representa a maquinistas de locomotoras y trenes), Francisco "Barba" Gutiérrez (Unión Obrera Metalúrgica) y Rodolfo Daer (Alimentación).

Por las cámaras patronales, fueron invitados Daniel Pelegrina y Nicolás Pino de la Sociedad Rural Argentina; Adrián Kaufmann Brea y Daniel Funes de Rioja, por la Unión Industrial Argentina (UIA); Juan Chediack y Gustavo Weiss en representación de la Cámara Argentina de la Construcción;  Luis Di Fiori y Gonzalo de León (Comercio y Servicios), Adelmo Gabbi y Guillermo Carracedo (Bolsa de Comercio de Buenos Aires) y Daniel Llambias (Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino).

“Lo que hoy vivimos es un hecho histórico y todos lo han destacado así porque no ha habido antecedentes de encuentros del Estado, el sector empresarial y el sector sindical, dialogando en una reunión de manera franca y abierta”, celebró Peña luego de contar que en el inicio del evento leyeron una carta de la Mesa Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) donde el mando de tropa del clero respaldó el encuentro y lo consideró "un momento de responsabilidad en la clase dirigente, llamada a generar fuentes de trabajo que promuevan la libertad y la dignidad de las personas. No nos olvidemos que la mayor pobreza es no tener trabajo. Valoramos esta convocatoria a la Mesa por la Producción y el Trabajo que hace al bien y al desarrollo de nuestra amada Patria. Reconocemos que han asumido un camino de encuentro y de diálogo que la Argentina espera y necesita", sostuvieron el titular de la CEA José María Arancedo y el secretario General Carlos Malfa, desde el Vaticano, dos días después de que parte de la jefatura de la CEA fuera recibida por el Papa Francisco, tras la beatificación del Cura Brochero y de la audiencia de una hora que le concedió al presidente Macri el sábado.

"Nuestra mirada privilegia a los que menos tienen y necesitan del compromiso político y social de quienes tienen en sus manos la posibilidad de crear un desarrollo integral", remarcaron los prelados para enunciar buena parte de una crítica silenciosa sobre las consecuencias del ajuste, que el Gobierno ahora busca capitalizar, sin un acuerdo concreto, pero luego de haber comenzado un proceso de deshielo y acercamiento entre el presidente Macri y el jefe del Vaticano.