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Letra P.- El Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata condenó a prisión perpetua a 15 de los 20 represores acusados por crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención “La Cacha”.
Redacción 25/10/2014 07:00 AM

El ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense, Miguel Etchecolatz y el ex ministro de Gobierno bonaerense durante la última dictadura militar, Jaime Lamont Smart, estuvieron entre los condenados por el Tribunal integrado por los jueces Carlos Rozanski, Pablo Vega y Pablo Jantus.

Quince de las condenas, doce a prisión perpetua, contemplaron el secuestro y asesinato de Laura Estela Carlotto, la hija de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo cuyo hijo, Ignacio Guido Montoya Carlotto, fue restituido en agosto. También, se dispusieron penas de 13 años a 3 represores y 12 años para otro, mientras que se absolvió a uno de ellos.

El Tribunal sindicó a todos los condenados su “complicidad en el genocidio perpetrado durante la dictadura cívico militar al intervenir en la matanza de los miembros del grupo nacional, en la lesión grave a la integridad física y mental de los miembros del grupo, y en el sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que han acarreado su destrucción física total o parcial”.

Las condenas giraron en torno a 128 casos de torturas y violaciones de personas que fueron cautivas en el centro clandestino de detención perteneciente a la Policía Bonaerense. También se juzgó los homicidios de Laura Carlotto, Antonio Bautista Bettini -padre del embajador argentino en España Carlos Bettini-, Luis Bearzi y Olga Noemí Casado. Y la sustracción de Matías y Gonzalo Reggiardo Tolosa y de Natalia Suárez Nelson, nacidos mientras sus madres estaban cautivas en ese centro clandestino de detención.

Además de Etchecolatz y Smart, recibieron penas a perpetua Gustavo Cavicio, Roberto Balmaceda, Ricardo Fernández, Emilio Herrero Anzorena, Pedro Palavezzati, Miguel Angel Amigo, Jorge Di Pasquale, Carlos Romero Pavón y Carlos Hidalgo Garzón, miembros del ex destacamento de Inteligencia 101 del Ejército.

Del mismo modo, se condenó a prisión perpetua a los ex agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense, Héctor Raúl Acuña e Isaac Crespín Miranda y a los ex policías de la Bonaerense, Horacio Elizardo Luján y Julio César Garachico.

En tanto, el Tribunal condenó a Juan Carlos Herzberg a 12 años de prisión; a Rufino Batalla, Raúl Espinoza y Claudio Grande a 13 años; y se absolvió por mayoría a Luis Orlando Perea.

Finalmente, quedó en suspenso la pena de Eduardo Gargano debido a que presentó un informe médico que lo declara inimputable, mientras que Alejandro Arias Duval y el ex gobernador de facto Ibérico Saint Jean murieron antes de iniciar el proceso.

Al finalizar la lectura del veredicto, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, sostuvo que “ahora tenemos la tranquilidad de que los represores pasarán lo que les quede de vida en la cárcel”. Además, aseguró que se va “conforme” con el fallo “porque nuestros queridos asesinados y desaparecidos estarán descansando en paz”.

 

Prisión perpetua a represores del centro clandestino “La Cacha”

Letra P.- El Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata condenó a prisión perpetua a 15 de los 20 represores acusados por crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención “La Cacha”.

El ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense, Miguel Etchecolatz y el ex ministro de Gobierno bonaerense durante la última dictadura militar, Jaime Lamont Smart, estuvieron entre los condenados por el Tribunal integrado por los jueces Carlos Rozanski, Pablo Vega y Pablo Jantus.

Quince de las condenas, doce a prisión perpetua, contemplaron el secuestro y asesinato de Laura Estela Carlotto, la hija de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo cuyo hijo, Ignacio Guido Montoya Carlotto, fue restituido en agosto. También, se dispusieron penas de 13 años a 3 represores y 12 años para otro, mientras que se absolvió a uno de ellos.

El Tribunal sindicó a todos los condenados su “complicidad en el genocidio perpetrado durante la dictadura cívico militar al intervenir en la matanza de los miembros del grupo nacional, en la lesión grave a la integridad física y mental de los miembros del grupo, y en el sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que han acarreado su destrucción física total o parcial”.

Las condenas giraron en torno a 128 casos de torturas y violaciones de personas que fueron cautivas en el centro clandestino de detención perteneciente a la Policía Bonaerense. También se juzgó los homicidios de Laura Carlotto, Antonio Bautista Bettini -padre del embajador argentino en España Carlos Bettini-, Luis Bearzi y Olga Noemí Casado. Y la sustracción de Matías y Gonzalo Reggiardo Tolosa y de Natalia Suárez Nelson, nacidos mientras sus madres estaban cautivas en ese centro clandestino de detención.

Además de Etchecolatz y Smart, recibieron penas a perpetua Gustavo Cavicio, Roberto Balmaceda, Ricardo Fernández, Emilio Herrero Anzorena, Pedro Palavezzati, Miguel Angel Amigo, Jorge Di Pasquale, Carlos Romero Pavón y Carlos Hidalgo Garzón, miembros del ex destacamento de Inteligencia 101 del Ejército.

Del mismo modo, se condenó a prisión perpetua a los ex agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense, Héctor Raúl Acuña e Isaac Crespín Miranda y a los ex policías de la Bonaerense, Horacio Elizardo Luján y Julio César Garachico.

En tanto, el Tribunal condenó a Juan Carlos Herzberg a 12 años de prisión; a Rufino Batalla, Raúl Espinoza y Claudio Grande a 13 años; y se absolvió por mayoría a Luis Orlando Perea.

Finalmente, quedó en suspenso la pena de Eduardo Gargano debido a que presentó un informe médico que lo declara inimputable, mientras que Alejandro Arias Duval y el ex gobernador de facto Ibérico Saint Jean murieron antes de iniciar el proceso.

Al finalizar la lectura del veredicto, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, sostuvo que “ahora tenemos la tranquilidad de que los represores pasarán lo que les quede de vida en la cárcel”. Además, aseguró que se va “conforme” con el fallo “porque nuestros queridos asesinados y desaparecidos estarán descansando en paz”.